Escribe Emiliano Fabris
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Luego de un gran paro nacional docente, la provincia de Buenos Aires siguió el paro durante el martes 4 de agosto, convocado por las seccionales del SUTEBA de Bahía Blanca, La Matanza, Tigre y Marcos Paz. Todas las asambleas de base que se hicieron en estos distritos han rechazado la paritaria salarial firmada por el Frente Gremial Docente Bonaerense (FUDB) con el gobierno de Kicillof. En Bahía Blanca, el paro de 48 horas fue votado en una asamblea masiva con 1.500 docentes. Además del reclamo salarial, se suma la exigencia por una cobertura total de las prestaciones de IOMA, la cobertura de todos los cargos en los distintos niveles y modalidades, la defensa de la jubilación docente y el rechazo a la reforma del Régimen Académico de Secundaria y las realizadas en Educación Especial.
El paro del martes se ha desarrollado con una contundente adhesión en los distritos convocantes y se mantiene en muchos distritos y escuelas del resto de la provincia, aunque no con el nivel del lunes 3 de agosto, a pesar de haber sido nuevamente saboteado por la conducción provincial de la Celeste y de la persecución y amenazas de descuentos del gobierno provincial. Kicillof colabora con la implementación de la trucha “esencialidad educativa”, un operativo antihuelga que Milei desarrolló el 3 de agosto y fue derrotado sin atenuantes.
La conducción Celeste, liderada ahora por María Laura Torre, ha intensificado su ofensiva contra las seccionales convocantes a los paros, a las cuales amenaza con sanciones disciplinarias por una supuesta violación del Estatuto del SUTEBA y por actuar en forma “inorgánica”. Es un desconocimiento burocrático de los mandatos y resoluciones llevadas a cabo por la base docente, a la que tampoco se convoca a debatir ni resolver nada en asambleas ni plenarios ni congresos oficiales.
Es evidente que la lucha docente en Buenos Aires enfrenta precisamente la necesidad de construir una nueva dirección, algo que se ha manifestado numerosas veces con masivos paros provinciales “no oficiales” y autoconvocatorias docentes.
Luego del paro del 4 de agosto, entre las seccionales opositoras no hay acordada una agenda común para evaluar las medidas y poner a consideración la continuidad de la lucha. Sí habrá asambleas de base en Bahía Blanca y en Marcos Paz (en donde conduce la lista Lila). En numerosas provincias continúa también la lucha docente, como en los casos de Córdoba, Río Negro, Jujuy y Tucumán. El jueves 6 se convocan a marchas contra las reformas en la ley de tierras mientras que el 7 de agosto se hará la marcha de San Cayetano, movilizaciones que entroncan con la lucha por el aumento salarial y contra el ajuste educativo. La docencia universitaria está comenzando sus deliberaciones hacia el comienzo de clases del segundo cuatrimestre, luego del escandaloso acuerdo entre el gobierno y rectores contra la Ley de Financiamiento Universitario votado por el Congreso Nacional.
