Correo de lectores

Escribe Luisa Haded

Tiempo de lectura: 2 minutos

Compañeros de Política Obrera deseo compartir con todos ustedes este poema que nació mientras fiscalizaba la lista 322 en una de las escuelas del bajo Boulogne.

Aprovecho este espacio para expresarles mi admiración. A mis casi setenta años mi espíritu se alimenta con la fuerza y la energía de jóvenes como ustedes, que con claridad de pensamientos y objetivos claros me demuestran que ante la adversidad todo es posible con militancia consciente.

Los felicito por elegir la honestidad, la sabiduría, la experiencia de un líder como Jorge Altamira. Me siento orgullosa de ustedes, de TODOS, por eso no los nombro porque seguramente me olvidaría de alguien. Todos y cada uno de ustedes representan a Política Obrera ¡Adelante! Ahí va mi poema.

APATIA

Por Luisa Haded

12 de Septiembre del 2021

Pueblo cansado, sufrido, destruido

Apatía de ser y de vivir

Engaños tras engaños en la historia de reclamos, injusticias y mentiras

Tu pensamiento se esconde tras un muro de lamentos, desaparecidos de crímenes sin razón y sin justicia

Trabajo en negro precario

Patrón ausente, usurero, ladrón

Maldito hacedor del desenfreno

Qué te hizo el obrero? que lo niegas, lo usas y lo abusas sin descaro

Tienes el poder de lo inaudito lo corrupto,el egoísmo ilimitado

Lograste tu objetivo carcelero para ser el supremo.

Turbaste las mentes

Hiciste añicos los sueños de la gente

Aprovechaste el virus asesino para seguir tu absurdo plan siniestro

Dejando desamparo hambre y muerte Y así seguir reinando…

Vendiste el futuro al extranjero endeudaste al trabajador sin pan

Hambre,desgracia, ignorancia armas de tu mandato despiadado

Al nuevo día los autómatas te rinden honores, aplauden, bailan en un festejo de diabólicos sonetos

Y pienso en el futuro de mis hijos, y se destroza mi corazón vencido

Esos platos vacíos, esa mirada incierta

Quién abrirá sus mentes, sus anhelos de una Patria grande y sana

Cuando yo no esté… quién abrirá sus caminos, en esta patria muerta.

Tal vez revivirán sus pasos...

Vendrán a su sendero nuevos aires

La juventud, la fuerza elevará las reivindicaciones perdidas

Entonces el verdadero poder será del pueblo como siempre debió haber sido!