Elon Musk (Tesla) y el golpe en Bolivia

Escribe Emiliano Monge

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El magnate Elon Musk se opuso al subsidio de 600 dólares a los desocupados, cuya continuidad está siendo discutida por legisladores demócratas y republicanos (Reuters, 27/7). Por Twitter, Musk se quejó de este subsidio y un periodista le respondió: “¿Sabes qué es lo que no fue en beneficio del pueblo? El golpe de Estado en Bolivia contra Evo Morales, para que te quedaras con el litio” (Página 12, 26/7). Musk respondió al periodista: “Le vamos a dar un golpe a quien queramos, bancátela”.

Musk se dedicó a apretar a los trabajadores de su fábrica de autos eléctricos para seguir trabajando en medio de la pandemia. En Su fábrica de autos en California tuvo que ser cerrada por la cantidad de casos de Covid19. Trump lo comparó con Thomas Alva Edison.

La empresa de Musk, Tesla, había contratado a una firma alemana para extraer Litio de Bolivia, pero el gobierno de Evo Morales canceló el contrato. En noviembre de 2019, Bolivia anuló un contrato con la empresa alemana ACI Systems Alemania (ACISA) para industrializar el litio. Aunque es cierto que Tesla recibe litio de Australia, algunas informaciones apuntan a que también es uno de los clientes de ACISA (RT, 25/7). El gobierno de facto de Añez tiene intenciones de privatizar los recursos naturales y la extracción de Litio. En Bolivia hay una fábrica piloto de Litio que enfrentó despidos antes y durante la pandemia.

El litio es el mineral que utilizan los superconductores y las baterías eléctricas. Uno de los proyectos de Musk es construir una planta de Litio en Brasil, por lo cual tiene agendada una reunión con Bolsonaro, según denuncia el periodista Max Blumenthal. El gobierno de Santa Catarina quiere traer una fábrica de autos eléctricos. Bolivia posee una reserva de 21 millones de toneladas de litio, lo que sitúa a ese país andino como el mayor poseedor de este mineral en el mundo. Las declaraciones de Musk no son menores porque muestran una línea de intervención, sobre todo en Bolivia donde hay denuncias de fraude, proscripción y de un nuevo golpe.

Tesla es una de las empresas que lanzó la construcción de autos “ecológicos”, eléctricos, que utilizan elementos altamente contaminantes como las baterías de Litio. Estos autos que, supuestamente no son contaminantes, usan componentes que dejan una enorme huella de carbono y, según algunos especialistas, contaminan más que los autos regulares.

Musk, “desde la aparición de los primeros casos, siempre menospreció la importancia de la pandemia de coronavirus y realizó una importante campaña para reabrir su planta de fabricación de autos en California, uno de los estados que más restricciones impuso en los Estados Unidos” (ídem). Musk amenazó a los obreros de Tesla y forzó la reapertura. Mientras, compró una isla para escapar del Covid19.

“En esa batalla tuvo el apoyo público del presidente Trump, que exigió por las redes sociales el levantamiento de las restricciones sanitarias y sugirió que el magnate trasladase su fábrica a Texas, menos dispuesta a tomar medidas contra el coronavirus” (ídem). Algunos trabajadores y activistas de Tesla dicen que la compañía está amenazando con despedir a los empleados que no han regresado a la fábrica de la compañía en California desde que reabrió porque tienen miedo de contraer el coronavirus (northbay, 1/7). Musk reabrió la planta de Fremont el 11 de mayo, desafiando las órdenes del condado de Alameda de permanecer cerrado, con el apoyo explícito de Trump.

Musk fue el encargado por Trump de lanzar el Falcon 9, como parte de su empresa aeroespacial SpaceX, que pretende comercializar viajes espaciales por algunos millones de dólares. “SpaceX depende completamente del soporte financiero de la NASA y el presidente privatista dotó de 25.000 millones de dólares a la empresa aeroespacial en el último año” (ídem). La asambleísta de California, Lorena González, dijo hace un mes: “Permitimos que las compañías violen las leyes laborales durante más de una década. Subvencionamos a Tesla, ya que operaban con graves problemas de seguridad y activamente sindicalizados” (The Intercept, 14/7).

“LA Times en 2015 descubrió que las diversas compañías de Musk entre ellas se han beneficiado de un estimado de $ 4.9 mil millones en apoyo y subsidios del gobierno a lo largo de los años. Un millonario al que le gusta llamarse a sí mismo ‘algo libertario’, pero también le gusta agarrar dinero de los contribuyentes” (ídem).