Una nueva rebelión popular sacude a Colombia

Escribe Emiliano Monge

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La reforma tributaria de Duque que aumenta el IVA de alimentos, congela salarios, y aumenta el “impuesto a la renta” (impuesto al salario), llevó a millones de personas y centenares de piquetes a las rutas, calles y accesos. El país enfrenta actualmente un tercer pico de contagios, sin vacunas, y el sistema hospitalario colapsado. Los docentes protestaron nuevamente contra la presencialidad y la “alternancia”.

Las protestas siguieron por cuarto día consecutivo y se profundizaron a pesar de la pasividad de las burocracias sindicales, partidos de oposición y de la intransigencia de Duque. “Los trabajadores del puerto de Buenaventura bloquearon el ingreso al puerto más importante del pacífico colombiano, el bloqueo de la vía al mar en Restrepo-Valle ya completa cuatro días a pesar de la represión del Escuadrón Móvil Anti Disturbios -Esmad-, e igualmente se mantienen bloqueos en diferentes puntos del departamento de Arauca. Campesinos cerraron la vía Tunja-Bogotá, comunidades y procesos del centro oriente permanecen en la carretera en paro cívico, comunidades del nordeste antioqueño continúan en el paro minero y cocalero en Anorí, y varias ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Cúcuta y Pasto han tenido movilizaciones consecutivas” (colombiainforma, 1/5).

El Comité Nacional del Paro, que nuclea sindicatos nacionales, jubilados, campesinos, estudiantes y docentes, le da oxígeno a Duque mientras escasea oxígeno en las UTI. La popularidad del presidente cayó un 33% y se encuentra en el nivel más bajo (la tercera, 1/5). Duque llamó a militarizar el país.

Fuera Duque

Duque prometió que no habrá IVA para bienes y servicios públicos, gasolina y productos de la canasta básica familiar, tampoco ampliará la base del impuesto de renta. El Centro Democrático y Conservadores están abiertos al debate, desde los Verdes (Fajardo), que habían pedido retirar la reforma y que renuncie Carrasquilla (min. economía). Petro llamó a retirar la reforma, y el partido Liberal tampoco la votará. El senador Ivan Cepeda llamó a un “paro legislativo”. Duque dijo que no lo hará “porque enviaría un mensaje de incertidumbre financiera”.

El Primero de Mayo fue una enorme jornada de luchas en todo el país, con la ciudad de Cali como epicentro. Incluso el América de Cali salió a apoyar a los manifestantes: “los trabajadores somos el pueblo, el motor del progreso de un país”, en su cuenta de twitter. El Paro continúa sin importar la llegada de militares y fuerzas especiales de la policía.

Se produjeron cortes en los accesos a Bogotá, Medellín y Barranquilla. En La Candelaria, centro de Bogotá, la policía reprimió hasta altas horas de la noche. Medellín suspendió el metro. En Tunja, Sogamoso y Duitama, provincia de Boyacá, caravanas de camiones que cortaron los accesos y movilizaciones hacia las plazas y parques. El “plan tortuga”, frenar el tránsito y sumar a la población. Se hicieron asambleas en los piquetes: “tendrá que caerse la reforma, el aumento a los combustibles, como así los supuestos representantes del pueblo que apoyan esta reforma”, en las afueras de Tunja.

El Consejo Regional Indígena del Cauca reactivó la “Minga” indígena en apoyo al Paro, y contra la represión (colombiainforma, 1/5), para realizar “tomas de las vías públicas, las marchas y los actos simbólicos (…) configurar una minga en el marco de las diversas actividades que se puedan realizar en las veredas, pueblos, territorios y ciudades y que podamos salir a manifestarnos en contra de este régimen y del Gobierno” (ídem).

Cali Resiste

Organizaciones de DDHH protestaron contra el ESMAD, responsable del asesinato de más de una decena de personas el año pasado durante la rebelión desatada contra la violencia policial y el asesinato de un joven en Bogotá.. “En Cali se presentaron alteraciones importantes el viernes que habrían dejado 14 muertos, en Bogotá hubo 28 detenidos por manifestarse y en Antioquia ya decretaron toque de queda” (pulzo, 1/5). Según el último balance oficial hay 209 policías heridos y 185 arrestos.

La respuesta a la represión en Cali fueron cientos de miles en las calles, la ciudad fue bautizada “capital nacional de la Resistencia” (#Parosigue #CALIRESISTENCIA #ParoIndefinido). En Popayán, capital de Cauca (mayor cantidad de desplazados y violencia paramilitar por asesinatos a líderes sociales) incendiaron establecimientos de policía y de la fiscalía. La justicia es cómplice de los ataques a los manifestantes y de los asesinatos policiales y paramilitares. También en Bucaramanga, Santander, los manifestantes respondieron a los ataques policiales. El ESMAD ingresó a la Universidad Industrial de Santander, reprimiendo a los estudiantes.

Los manifestantes gritan “Fuera Duque” porque entienden que no se trata de poner fin a una reforma tributaria, sino a un régimen político y social.