Francia: sigue la lucha, negociaciones en impasse

Escribe Emiliano Monge

Luego de dos meses de luchas, y a pesar del levantamiento de la huelga inter-profesional, el 6 de febrero, 130.000 personas se movilizaron en París, medio millón en el país. En Marsella, Rennes y Niza, la mayoría de las escuelas permanecieron cerradas y el transporte público fue fuertemente afectado. Siguen reuniéndose asambleas intersindicales, universitarias y secundarias. La prensa se pregunta: “¿la huelga sin fin?”. Se siguen registrando bloqueos a las refinerías, tratadoras de desechos, centrales nucleares, puertos, usinas. El 6 de febrero la consigna era “Macron dégage” (“Andate Macron”) y “abajo la reforma” (previsional).

El 13 y 20 de febrero se esperan dos “tiempos fuertes” convocados por la CGT. El 17 de febrero habrá un “lunes negro”: metro paralizado junto al RER (transporte interurbano), por Unsa-RATP, FO, Solidaires y Sud-Ratp. Se trata de fechas que no confluyen por la división que existe entre el sector de transporte que estuvo a la cabeza de la lucha para retirar la reforma, y la burocracia de la CGT que reclama negociar.

La Intersindical (CGT, FO, FSU, Solidaires, UNEF), mientras participa de la Conferencia de Financiamiento, convocada por el gobierno, llama a una “Contraconferencia”: “para discutir las soluciones y propuestas posibles de manera amplia y pública para un proyecto serio para mejorar los planes de pensiones” (6/2). Nada debe afectar las conversaciones oficiales, que son un callejón sin salida. La Asamblea Nacional discute innumerables reformas al proyecto, un desgaste que no lleva a buen puerto.

Macron pierde apoyo

Macron perdió 8 puntos de confianza desde septiembre y llega a 24% (cayó dos puntos en enero según Le Figaro). El 64% opina que es un mal presidente, el mismo número que apoya la huelga. En LREM dos nuevos diputados se van. Aunque dijeron que siguen fieles al “espíritu de campaña de Macron” (Huffpost, 6/2). Dudan si este apoyo les aportará en las municipales. En 2017 LREM tenía 314 diputados, y ahora 300, cuando la mayoría absoluta son 289. Sus candidatos son repudiados en las calles.

Referéndum

En L’Humanité se presentó un texto firmado por 140 personalidades políticas a favor de un referéndum: Jean-Luc Mélenchon (LFI) Olivier Faure (PS), Julien Bayou (EELV), Fabien Roussel (PCF), entre otros. Dicen que la “gente tiene la última palabra”, cuando esa palabra ya se trasformó en acción con dos meses de huelga y manifestaciones que casi paralizan el país. El PCF tiene peso en la CGT y el PS en varios sindicatos: son los responsables de haber impedido la huelga general, para imponer una imposible negociación con un gobierno que está decidido a ir hasta las últimas consecuencias.

El conjunto del arco político de izquierda pretende presentar a las elecciones de abril próximo como un referéndum, incluso sin saber si el resultado le será favorable. Ante la incapacidad para detener la lucha, aun después del levantamiento de la huelga del transporte, procura canalizar el movimiento por la vía electoral.