Líbano: “la crisis más profunda desde el siglo XIX”

Escribe Mauri Colón

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Líbano, otrora conocida como la “Suiza de Oriente Medio”, atraviesa una crisis fenomenal. El último capítulo -por el momento- ha sido la renuncia del primer ministro interino Saad Hariri a formar gobierno. El país no tiene gobierno en plenas funciones desde 2020, cuando el primer ministro Hassan Diab dimitiera luego de la explosión del puerto de Beirut, que dejó más de 200 muertos y daños económicos de millones de dólares.

El Banco Mundial ha calificado la crisis del Líbano como una de las más profundas del mundo desde mediados del siglo XIX. El 78% de su población se ha visto sumida en la pobreza desde finales de 2019, como resultado de la devaluación de un 90% de la libra libanesa. El desempleo se espera que este año llegue al 41,4% (Alaraby, 3/6). La escasez de alimentos, ropa, remedios y combustibles, son otro punto de la crisis.

En Líbano sistema rige un político confesional, donde el poder se reparte por cuotas. El presidente ha de ser un cristiano; el primer ministro, un musulmán suní, y el presidente del Parlamento, un musulmán chií. Según Bloomberg, Hariri presentó una propuesta de gabinete compuesta por 24 tecnócratas. Apunta a formar un gobierno de “expertos”, donde las carteras estaban distribuidas por tercios viola “el pacto nacional” que dice que el reparto debe ser 50 y 50 entres cristianos y musulmanes. El presidente Aoun, un aliado de Hizbollah, ante esta situación ha exigido que se le reconozca un poder de veto. A su vez, analistas locales consideran demasiado estrecha la interpretación que remonta la crisis libanesa al enfrentamiento entre el primer ministro y el presidente y ponen en tela de juicio los factores geopolíticos, en particular, la falta de apoyo de Arabia Saudita. No ha pasado desapercibido que el primer ministro en funciones, en los numerosos viajes al extranjero (incluido al Vaticano) realizados en los últimos meses para recabar apoyos internacionales, nunca ha hecho una parada en Riad.

Protestas y repercusiones

Estados Unidos, Naciones Unidas y Francia han advertido que llevarán adelante sanciones contra los líderes libaneses que bloquean una salida política.

Tras el anuncio de Hariri, grupos de manifestantes se ha lanzado a las calles de Beirut, especialmente en las zonas de mayoría suní. El Ejército se ha desplegado en esas zonas, lanzando disparos al aire para dispersar a los manifestantes y utilizando vehículos blindados para abrir carreteras. Los manifestantes arrojaron piedras a los soldados.