Terciarios: ¡Abajo la UniCABA! ¡Fuera Palamidessi!

Escribe Alexis Romero

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El jueves 10 de septiembre se realizó una reunión entre Mariano Palamidessi (rector de la UniCABA) y los rectorados de los 29 terciarios de la Capital. Según ha trascendido, la nueva universidad comenzaría a funcionar el año que viene con ocho carreras distintas, una de las cuales sería el Profesorado de Educación Primaria (PEP), que actualmente se dicta en las escuelas normales y en los institutos de educación superior. De este modo, la pretensión del Gobierno de la Ciudad de que la UniCABA no rivalizaría con los terciarios queda desmentida. Palamidessi también destacó que la nueva institución estaría sometida a la ley vigente. No debemos perder de vista lo que pareciera ser una obviedad, dado que la Ley de Educación Superior de Menem es la que rige para las universidades. Ello implica que las mismas se hallan sujetas a la acreditación de sus carreras a la CoNEAU, que promueve el vaciamiento de los planes de estudio en beneficio de posgrados arancelados, así como convenios con diferentes empresas. Es decir que se pretende crear una nueva universidad que genere sus propios ingresos con aportes privados, ante el abandono presupuestario del Estado, como sucede en la UBA, la UNA y la UTN.

Esta tentativa no es privativa del gobierno de Rodríguez Larreta en la Ciudad, sino que es la norma desde hace décadas a lo largo y ancho del territorio nacional, promovida tanto por gobiernos radicales como peronistas. Del mismo modo, los acuerdos de deuda a los que ha arribado Alberto Fernández colocan a los terciarios en una picota, pues comprometen las cuentas públicas y requieren de fuertes ajustes presupuestarios para cumplir con los pagos. En este sentido, tanto para el gobierno nacional como para el de la Ciudad resulta más conveniente sostener una universidad que genere sus propios ingresos que 29 terciarios dependientes del presupuesto público. Como muestra del profundo vaciamiento de los terciarios, basta recordar las carencias de todo tipo que han aflorado bajo las cursadas virtuales en lo que va de la cuarentena. Según informa el rectorado del Joaquín V. González, cerca de mil estudiantes han quedado afuera de la cursada por falta de recursos digitales o económicos. Salarios docentes y becas insuficientes, edificios arruinados, faltante de netbooks y conexión a internet, todo ello ha sido sacrificado en función del pago de la deuda externa. La pauperización de la educación es una necesidad del capital.

Tampoco podemos olvidar que los avances que ha experimentado la UniCABA no habrían sido posibles sin la bendición del kirchnerismo porteño. La Celeste de la UTE, La Cámpora y Patria Grande (agrupación “La Caravana” en el JVG) han evitado organizar un movimiento de lucha contra la UniCABA, paralizando los sindicatos docentes y los centros de estudiantes. Un rol similar le cupo a gran parte de los rectorados. En el caso del Joaquín V. González, la ex-rectora Simeone se dedicó a atacar las medidas de lucha que los estudiantes votábamos en asambleas y la actual conducción de Rossetti-Cifuentes dejó pasar todo el 2019 sin mover un solo dedo contra la UniCABA. Habida cuenta de la integración de estos sectores a un gobierno que tiene al pago de la deuda como su principal prioridad, la organización de un movimiento de lucha en defensa de la educación es para ellos una opción impensable porque iría en contra de su propia política. Es lo que se vio en la última sesión del Consejo Directivo del JVG, del lunes 07 de septiembre, donde se votaron diferentes medidas previstas por el Plan Excepcional de Continuidad (extensión del ciclo lectivo hasta mayo del 2021, instancias de acreditación en noviembre, evaluaciones remotas), acatando las prescripciones del gobierno de la Ciudad. Los rectorados, la burocracia de la UTE y la Coordinadora de Estudiantes Terciarios (CET) pretenden que continuemos las clases virtuales sin presupuesto y sin llamar a paro o alguna medida de lucha (ni siquiera virtual).

La defensa de nuestras carreras está en manos de los propios estudiantes y docentes, organizando planes de lucha en asambleas. El punto de partida es el enorme triunfo de los docentes que frenaron el retorno a las clases presenciales de Larreta en el punto más dramático de la propagación del coronavirus (¡12.000 casos por día!). Las asambleas realizadas en diferentes terciarios demuestran el potencial de lucha de nuestro movimiento, que exige al Estado garantías para llevar adelante nuestras carreras (entrega de netbooks, liberación de datos, acreditación de la cursada virtual, levantamiento de correlatividades, concursos docentes y exámenes bajo modalidad virtual, entre otras). Es necesario que las mismas se posicionen en contra del pago de la deuda externa, que drena los recursos que la educación requiere para funcionar. El 16 de septiembre (aniversario de la Noche de los Lápices) debe convertirse en una poderosa jornada de protesta de los terciarios, exigiendo un presupuesto acorde a las necesidades de la cursada virtual y rechazando la implementación de la UniCABA de Larreta y Palamidessi, que pretenden convertir la formación docente en un negocio. Exijamos:

  • Presupuesto para los terciarios
  • No al pago de la deuda externa

-¡Abajo la UniCABA! ¡Fuera Palamidessi!