Telefónicos: defendamos la jornada de 7 horas

Escribe Agrupación Clasista Naranja Telecomunicaciones (mayoría)

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Los trabajadores telefónicos asistimos a una entregada que no podemos dejar pasar. Se está permitiendo avanzar a las patronales en la destrucción de conquistas históricas de nuestro convenio: la jornada de 7 horas y el descanso semanal de sábado y domingo.

En Clarín-Telecom, se pretende habilitar la posibilidad de que los técnicos de la Supervisión Nacional de Red (NOC) pasen “voluntariamente” a una jornada de 9 horas. Como antecedente, en plantel exterior se firmó un acta que habilitó, también “voluntariamente”, abandonar las 7 horas y pasar a una jornada de ocho horas y media, con seis días de trabajo y tres de descanso, perdiendo el descanso fijo de los fines de semana. Como en aquel caso, el argumento para dejar pasar la destrucción de la jornada pasa por un incremento salarial. Telefónica avanza en igual sentido, ofreciendo masivamente categorías “especiales” de 9 horas.

La directiva -que ha firmado un acuerdo paritario a la baja tras otro-, en lugar de pelear por un verdadero aumento salarial, admite que las patronales usen de carnada la miseria salarial que sufrimos. Indignados, dicen “¡No firmamos a la baja!”, asegurando que se trata de “acuerdos individuales voluntarios” que mejoran el salario.

Pero la negociación de “iguales” entre un obrero y un multimedio que maneja los puestos de trabajo, el salario, las extras y las sanciones, es sencillamente una ficción, además de un atropello. La fuerza de los trabajadores está en la lucha y los acuerdos colectivos (cuya expresión más acabada es el Convenio).

Hasta el derecho laboral burgués admite esta vulnerabilidad individual del obrero frente a la presión patronal. De eso se trata el principio de irrenunciabilidad establecido en la Ley de Contrato de Trabajo, que Macri pretendía eliminar con su frustrada reforma laboral, y que estipula que los derechos establecidos en las leyes y convenios no pueden ser eliminados por acuerdos “voluntarios” e “individuales”. Pero en este caso, podría ser admitido legamente porque FOETRA lo estaría habilitando mediante la firma de un acta ¡que hasta el momento se han negado a mostrar!

El ariete de los “beneficios económicos”, para entregar conquistas históricas, fue el método utilizado en la década menemista para firmar convenios a la baja. Luego, inflación mediante, los beneficios económicos se disuelven, y lo que queda, puro y duro, es la pérdida de la jornada laboral. Trabajar más horas no implica ningún progreso, por el contrario, es un enorme retroceso social que incrementa las penurias obreras.

La otra cara de esta política de entrega de la jornada laboral redunda en menos puestos laborales, redoblando la presión por los retiros “voluntarios”, llevándose cientos y cientos de puestos de trabajo.

La jornada histórica de los telefónicos, las 7 horas, fue defendida con la huelga general en plena dictadura de Videla y, por ello, recuperada tras su caída. Luego, fue nuevamente arrebatada con las privatizaciones, y recuperada otra vez hace 13 años mediante una enorme lucha. Es toda una historia de generaciones y lucha de nuestro gremio la que hoy es entregada al altar del Grupo Clarín y las telefónicas.

Este acuerdo Foetra-Clarín-Telecom es resultado de una negociación de varios meses, que precede la actual pandemia, y marca el rumbo estratégico de la conducción. Necesitamos superar la política de una directiva sindical que nos lleva a la derrota y la perdida de nuestro convenio.

Impulsemos la defensa con uñas y dientes la histórica jornada de 7 horas y la obligatoriedad del convenio colectivo. Por la recuperación del salario. Rechacemos que habiliten la imposición de “acuerdos individuales” que dan vía libre al apriete patronal, y que ha sido negociado y firmado de espaldas a la base del gremio.