¿”Quedate en casa”?: la lucha por la vivienda en Presidente Perón

Escribe Bárbara Carrillo

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En Presidente Perón, al sur del conurbano bonaerense, desde el 20 de julio, 300 familias se encuentran ocupando un predio ocioso, ubicado entre los barrios San Martín y Villa Numancia. El primer día de la ocupación, tuvieron que enfrentarse a la policía bonaerense que, en medio de la noche, les pedía a los ocupantes que firmen su propio desalojo. Cuando la bonaerense se retiró, quedó “zona liberada”: una banda mafiosa del distrito, ellos también, en medio de la noche, se dirigieron a la toma montados a caballo y destruyeron las precarias construcciones e hirieron a varios compañeros.

En el mismo barrio, Villa Numancia, otra ocupación se encuentra en lucha por la urbanización y el derecho a la vivienda. En este caso, son 60 familias las que se lanzaron a la búsqueda de un hogar.

En este distrito de la zona sur, viven aproximadamente cien mil los habitantes. El censo del año 2010 ya marcaba las deficiencias relacionadas con la crisis habitacional. Hoy, con un crecimiento marcado de la población, el hacinamiento es la regla. Dos o tres familias conviviendo en la misma casa, sin red de gas, sin agua corriente, sin desagües ni pavimentos. Hay barrios del distrito que no cuentan con transporte público: ir a trabajar o a estudiar implica caminar hasta 20 cuadras para poder tomar un colectivo.

A este panorama, hoy se le suma la pandemia del coronavirus. El #QuedateEnCasa pierde todo sentido para cientos de familias que no cuentan con un hogar. Familias que se lanzaron a la lucha, en medio de la cuarentena, con la esperanza de contar con un techo, soportando el frío, la lluvia, el lodo y la oscuridad de la noche como único techo. Una compañera del Polo Obrero (Tendencia), vecina del barrio, desde el primer día de la toma se encuentra llevando adelante una olla popular. Para garantizar un plato de comida caliente, pero también para animar a los vecinos de la toma a que no se rindan y sigan esta pelea por la vivienda hasta el final.

Especulación inmobiliaria

El contraste con esta crisis habitacional y el hacinamiento de las familias obreras está dado por la proliferación de barrios cerrados y countries, que ya suman más de quince, la mayoría de ellos ubicados sobre la ruta 58. En un ochenta por ciento fueron declarados como "tierras urbanas No countries" (El Cronista, octubre/2019). Esto quiere decir que se han ahorrado millones en impuestos. Por otro lado, al comienzo de la cuarentena obligatoria, todos estos barrios se las ingeniaron para lograr que el personal no esencial pueda ingresar a los countries. Un integrante de la comisión del "Rebenque" declaró que "si bien el municipio de Presidente Perón no emitió autorización por escrito, se permitió el ingreso de parqueros y pileteros" (El Diario Sur, 7/2020). Sabemos, por nuestras propias compañeras del Polo, que también ingresa el personal doméstico encargado de la limpieza.

La pandemia ha dejado expuesta la miseria social y la barbarie a la que es sometido el pueblo trabajador. Por un lado, el hacinamiento y la imposibilidad de acceder a una vivienda. Por el otro, construcciones millonarias, evasión fiscal y violación de la cuarentena. El Estado, ante estas dos realidades, mantiene el rescate de la clase social parasitaria. Y, a las familias que luchan por un hogar, les envía patotas, jueces, fiscales y policía.

Desde la Tendencia del Partido Obrero exigimos de manera inmediata el cese de la persecución y hostigamiento contra las familias. Planteamos: realización de un plan de viviendas populares en estos terrenos, donde sean los propios habitantes quienes construyan sus casas, con un salario bajo convenio. Que resuelva de manera integral la crisis habitacional del distrito. Por la urbanización de los barrios. Por comités barriales que deliberen y lleven adelante todas estas demandas.