Tres muertes en Cofco

Escribe Lucas Giannetti

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Diez días atrás se produjeron tres muertes obreras en la empresa Cofco (ex Nidera). Los trabajadores quedaron sepultados bajo el cereal mientras realizaban tareas de limpieza en un silo de la planta. Eran empleados de una empresa tercerizada de limpieza.

Según datos oficiales de la OIT, el sector agrícola es uno de los más peligrosos juntos con la construcción y la minería. A nivel mundial, el sector emplea 1.300 millones de trabajadores, representando la mitad de la fuerza laboral internacional. Se producen más 170.000 muertes anuales y millones de trabajadores sufren accidentes graves o envenenamientos por el uso de agroquímicos y pesticidas. Teniendo en cuenta estos datos y las enfermedades profesionales que se derivan del trabajo agrícola, se desprende que las condiciones de seguridad e higiene se cumplen a medias o directamente no existen.

Por las propias características de exigencia físicas del trabajo agrícola, la posibilidad de accidentes es más frecuente debido al cansancio, el uso de herramientas poco ergonómicas y la exposición a condiciones climáticas extremas. Las causas de muertes y accidentes más frecuentes en el sector son: accidentes de transporte, caídas de altura, ahogamientos (en depósitos de agua, silos), ataques o aplastamientos por animales, y electrocuciones.

Según datos del Ministerio de Trabajo del periodo 2017 – 2018, en la Argentina se registraron 28.234 accidentes en el sector agrícola.

Silos: trampas mortales

Los accidentes en los silos se encuentran dentro de las actividades más peligrosas, siendo las muertes más comunes la asfixia. El grueso de los casos, las víctimas fatales son “tragadas” por los granos cuando realizan tareas sobre el cereal sin arneses. En general son “tragados” cuando desbloquean los conductos de salida de los granos. Otro de los accidentes que ocurren se dan por los desmoronamientos de granos, dejando sepultado a los trabajadores, produciendo el aplastamiento de los operarios.

A las condiciones de precariedad en la que se desarrollan las tareas en los silos, hay que sumarle los gases tóxicos que se producen por la fermentación de los granos. La inhalación de dichos gases puede ser causal de muerte o generar una descompostura general. Por estos motivos, los silos deben tener ventilaciones adecuadas y un sistema de detección de gases.

Los países con mayor cantidad de muertes en silos son EEUU, Brasil y, en tercer puesto, les sigue la Argentina. EEUU tiene un promedio de más de 20 muertes anuales por aplastamiento y desde 1964 se han reportado más de 900 muertes. Hoy la mayoría de las muertes se producen en granjas, que por la presión de los intereses agrícolas, no están afectadas a seguir las leyes de seguridad e higiene. En Brasil se produjeron 106 muertes obreras desde el 2009 al 2018. Argentina registra 16 muertes desde el 2014 a la actualidad.

Explosiones en silos

Desde el Colegio de Ingenieros Especialistas de Entre Ríos (Cieer), señalan que uno de los accidentes más frecuentes son las explosiones en las plantas de silos debido, en gran parte, a que no existen en la actualidad reglas de carácter homogéneas para prevenir dichos sucesos. Advierten que no hay estadísticas sobre explosiones e incendios en silos, ya que no existe un ente gubernamental que se encargue de solicitar información al respecto. De esto se puede deducir que los accidentes no son declarados por parte de las patronales, siendo estos sucesos más frecuentes de lo que sabemos.

Las plantas de silos corren el riesgo de explosiones debido a que los polvos que se generan a partir del cereal son altamente combustibles y una pequeña descarga eléctrica sirve como fuente de ignición. Ante esto, es menester que se llevan a cabo mediciones de la atmosfera interior del silo, con los instrumentos necesarios, que detecten la presencia de gases o vapores tóxicos o la falta adecuada de oxígeno.

Por un plan de lucha para los trabajadores del sector agro industrial

Los accidentes laborales y muertes en la agro industria se esparcen por toda la pampa húmeda. Ante las condiciones de súper explotación y flexibilización laboral, los trabajadores deben poner en pie un plan de lucha que contemple desde las reivindicaciones inmediatas por salarios, hasta las condiciones laborales, la conformación de comités obreros de seguridad e higiene que controlen las condiciones laborales en las que se desarrollan las tareas y que actúen bajo control de asambleas por sector. Por el pase a planta permanente de los contratados y precarizados. Para terminar con las muertes obreras se debe promover la deliberación por abajo y coordinar las luchas en curso.