Hurlingham: el Polo (T) marchó al municipio

Escribe Eva Gutiérrez

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El Polo Obrero (Tendencia) de Hurlingham se movilizó con más de 150 compañeros -con distanciamiento y barbijos- desde la avenida Vergara y Pedro Diaz hasta el palacio municipal para reclamar alimentos para los comedores. Obtuvimos el compromiso de entrega de alimentos y elementos sanitizantes mensualmente y el reconocimiento de los merenderos que falta sostener.

A lo largo del recorrido de 20 cuadras, explicamos a vecinos y trabajadores a nuestro paso por qué estamos obligados a ganar la calle y reclamar. Explicamos que, además del Covid, nos matan el hambre, la desocupación y la miseria. Repartimos, a lo largo del recorrido, varios cientos de declaraciones que fueron recibidas con buen agrado, incluso por comerciantes que salían a recibirla y saludar el paso de la columna. Nos detuvimos en los puntos más concurridos, como el Anses, para explicar cómo vemos la situación y un planteo de salida desde los trabajadores ocupados y desocupados. Finalmente, en el palacio municipal realizamos una agitación y mini acto con la solidaridad de trabajadores del Inta y docentes que se acercaron.

Cuando los contagios llegaron a 29.000 casos por día, el gobierno cumple con el FMI y defiende los intereses del capital. Para cumplir con ello, reduce la ayuda social, no restituye el IFE a los 9 millones de precarizados (trabajadores en negro) que salen a diario a buscar el peso para comer y mantiene congelados en $10.800 el ingreso de los 860.000 desocupados que reciben asistencia, sobre los 2.500.000 de nuevos desocupados.

Entre diciembre y marzo, el gobierno nacional retiró los alimentos a comedores y merenderos. El Intendente de Hurlingham Juan Zabaleta también es responsable de esta política. Fue uno de los intendentes oficialistas que más presionó por la apertura económica a favor de los empresarios y comerciantes durante toda la pandemia, como también por la apertura de las escuelas cuando aún no se supera el Covid.

Mientras tanto, la miseria hace estragos en el distrito. En el Hospitalito de Hurlingham, los trabajadores de Neonatología denuncian que los niños nacen con bajo peso y aumento de casos de tuberculosis, enfermedades características de la pobreza. En las salas no se encuentran vacunas ni siquiera el programa vacunatorio obligatorio ni la antigripal, porque no se compraron.

Si pensaban mandarnos a casa sin ingresos, sin alimentos y sin vacunas, se equivocaron. Preparemos una gran acción de lucha para reclamar seguro al desocupado igual al 82% de la canasta familiar, vacuna para toda la población, entrega de alimentos, suspensión de clases presenciales en pandemia.

Como los trabajadores docentes que reclaman la no presencialidad, los trabajadores de la salud que en Neuquén llevan diez días de corte de ruta y piquetes por el salario, los desocupados estamos luchando por la vida y trabajo genuino.