Suteba Merlo: la Celeste se hunde en el barro de la censura

Escribe Analía Pascual

Tiempo de lectura: 4 minutos

El jueves 15 se realizó por Zoom una reunión de delegados en la Seccional Merlo del Suteba. Cuando el país supera los 100.000 muertos, la directiva Celeste volvió a abstraerse del contexto de Pandemia para contarnos lo “maravilloso” de la presencialidad, del “histórico” proceso de vacunación y de la “histórica” inversión en infraestructura y Sistema Alimentario. En relación al salario celebraron que Kicillof adelantará a julio parte de la cuota de septiembre. En definitiva, según nos cuenta la Celeste cual dependencia gubernamental, las escuelas son Disneylandia gracias a las bondades de la patronal.

Desde la Multicolor llevamos adelante las denuncias de la situación docente en base a tres ejes: presencialidad, infraestructura y paritarias. Lo hicimos sorteando todas las provocaciones que desde la Directiva montaron para acallarnos.

Presencialidad

Señalamos que el país se encuentra en las puertas de la tercera ola, con la cepa Delta, 120% más contagiosa que la original y con un esquema de vacunación que está lejos de garantizar inmunidad, porque los niños no han sido vacunados, porque la mayoría de los docentes no tenemos la segunda dosis y porque la efectividad de las vacunas está cuestionada ante las nuevas cepas. Denunciamos que los gobiernos, lejos de tomar medidas para preservarnos, profundizan su política aperturista y criminal demostrada en las cifras: en un año de pandemia (de marzo a marzo) hubo 52.880 muertos. De marzo a julio, en solo cuatro meses de presencialidad, la cifra de muertos superó los 100.000.

El anuncio de que se extendería la jornada laboral después del receso invernal fue celebrado por las patronales de la educación privada y el clero que aprovecharon para cuestionar el distanciamiento en el aula y el esquema de burbujas. La mayor flexibilización del protocolo que reclaman las privadas es ya un hecho en las escuelas públicas por la presión de los Inspectores y la connivencia de la burocracia sindical que permite sin chistar, todas esas violaciones.

Infraestructura

Denunciamos que el retorno a la presencialidad puso en evidencia los constantes problemas de infraestructura, y la triste vigencia de las escuelas-bomba. La muerte de Mónica Jara por la explosión de la escuela 144 en Neuquén se produce a dos semanas de un nuevo aniversario del crimen laboral de Sandra y Rubén. La explosión de una estufa en la escuela 143 de Cutral Có y otra en la escuela 99 de Rafael Castillo refutan la perorata de “escuelas seguras” y exponen a una burocracia que no llama al paro dando cuenta de que, para Baradel, ya ni la muerte es el límite. Lo único que este gobierno puede garantizar, en medio de la ola polar, en aulas sin estufas y con ventilación cruzada es la exposición al contagio y condiciones crueles y denigrantes de enseñanza- aprendizaje.

Salario

La presencialidad pandémica y precarizada ha redundado en la sobrecarga laboral docente. Sostenemos un esquema bimodal de presencialidad en escuelas-bomba y virtualidad sin netbooks ni conectividad. Pero además tenemos salarios miserables que nos obligan a trabajar dos y tres cargos. Sin certezas, la Celeste habló de un “aumento acumulado promedio de 34%”. Pero las cifras hablan por si solas: el salario inicial del cargo testigo en junio fue de $36.000, esto es $8.000 por arriba de la línea de indigencia y $30.000 por debajo de la línea de pobreza. Desde la Multicolor rechazamos entrar en el debate de punto más, punto menos, porque con salarios rayanos a la indigencia, acceder a un salario igual al costo de la canasta familiar, implica un aumento del 300% que no se conquista en despachos gubernamentales sino en la calle, con los métodos históricos de la clase obrera.

Democracia sindical

Incapaces de dar respuesta a nuestras denuncias, la burocracia habilitó todo tipo de brabuconadas tendientes a acallar las voces opositoras: desactivaron el chat y nuestras cámaras, muteraron a los delegados multicolor e intentaron limitar nuestras intervenciones.

La Celeste alcanzó el paroxismo cuando intentó expulsar de la reunión a un delegado opositor con el argumento de que había sido desplazado de la escuela en la que fue electo en 2019. Julio Gudiño, de Tribuna Docente Tendencia, defendió su legítimo derecho a participar recordando a los presentes que los mandatos gremiales están prorrogados debido a la Pandemia.

Durante nuestras intervenciones, delegados Celestes e integrantes de la Directiva realizaron constantes interrupciones que iban del ataque personal, con comentarios xenófobos y macartistas, hasta la mofa y la banalización por los cien mil muertos (hecho que ya había sucedido anteriormente en relación a las víctimas del terrorismo de Estado y que generó el repudio de los delegados opositores allí presentes). Esto sólo se detuvo cuando le solicitamos expresamente a la Secretaria General, Sandra Gonzalez, que se coloque a la altura de su rol y deje de promover, y participar, de prácticas antidemocráticas.

Explicamos que este ataque está ligado a la campaña electoral; la Celeste, rabiosamente oficialista, abandona su barniz democratizante y se hunde en el barro de la censura y la regimentación para defender a un gobierno que no puede dar ninguna respuesta a las necesidades de la comunidad educativa porque sus intereses lo ligan al clero y a las patronales privadas que reclaman la presencialidad en pandemia para seguir haciendo sus negocios a costa de nuestra vida.

Por último colocamos la necesidad de abrir el debate en la docencia por una huelga nacional educativa que coloque las reivindicaciones de los trabajadores de la educación por sobre los intereses electorales.

No inicio de clases presenciales en pandemia, en defensa de la vida y la salud.

Netbooks y conectividad ya para posibilitar la educación en la virtualidad.

Resolución de todos los problemas de infraestructura.

Universalización del Sistema Alimentario adecuado a las necesidades nutricionales de la familia obrera.

Salario igual a la Canasta Familiar.