Ademys: asamblea vota paro de “no inicio” luego del receso escolar

Escribe Flor Palombo

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Una asamblea convocada por Ademys, con la presencia de 130 compañeros, votó la realización de un paro de 24 horas para el 2 de agosto, cuando está previsto el retorno a clases luego del receso de invierno. La asamblea sesionó bajo la presidencia honoraria de la compañera neuquina Mónica Jara, fallecida por las graves quemaduras que sufrió al explotar un sector de la escuela donde trabajaba.

Este paro se inscribe en la lucha por el aumento salarial y la exigencia de la vacunación para el conjunto de la población. En otras provincias también se ha votado el paro por el “no inicio” (docentes auto convocados de Salta, ATECH y Sutef, en Tierra del Fuego).

Según la conducción de Ademys, “con salarios de pobreza, sin condiciones de salubridad e infraestructura, sin conectividad ni equipos para estudiantes, sin dispensas para los trabajadores de riesgo, no podemos iniciar”. Desde Tribuna Docente Tendencia denunciamos la defensa que hacen los gobiernos y las patronales de la presencialidad y los motivos que los mueven. También, hemos planteado la necesidad de sostener actividades y asambleas durante el transcurso del receso ya que es necesario recorrer escuelas esta semana y durante el período vacacional, y seguir organizándonos por la suspensión de clases presenciales en pandemia. Naturalmente, la cuestión salarial también ocupa un lugar central. Los salarios docentes están en niveles de pobreza. Estos últimos días, el gobierno porteño “ofertó” dos cuotas de 5% de “aumento”, absolutamente insuficiente.

El ministro de Salud porteño ha dicho que la llegada de una “tercera ola” es “inevitable”. Sin embargo, el Gobierno de la Ciudad ha dispuesto una mayor apertura de actividades, sobre todo las vinculadas a la gastronomía y el ocio, las únicas que continuaban relativamente afectadas por las restricciones. En el plano educativo, las problemáticas históricas de infraestructura y calefacción que aquejan a gran parte de las escuelas porteñas, no han sido resueltas. La respuesta del gobierno de Larreta a los reclamos de estudiantes y docentes ha sido que asistan abrigados con gorros, guantes y hasta mantas. Esta orientación de defensa absoluta de la presencialidad, que también sostiene el gobierno nacional, tiene que ver con la “nueva normalidad” capitalista que implicar convivir con el virus en forma incondicional (o sea, sin condiciones), a costa de la vida de trabajadores y trabajadoras.

Organicemos el paro

La importancia de preparar el “No inicio” con una campaña de agitación y actividades es fundamental. Con la tercera ola en puertas, la organización de la docencia por la suspensión de la presencialidad es una tarea de primer orden. No sólo por la defensa de la salud de docentes, no docentes, estudiantes y sus respectivas familias, sino también por la del conjunto de la población.

Denunciamos, a su vez, el accionar de la burocracia de CTERA que, como furgón de cola de la política nacional, no ha desarrollado ningún plan de lucha en el país a pesar de los centenares de docentes fallecidos y los problemas varios -y graves- que enfrenta la docencia en las escuelas, a diario.

El informe inicial de la conducción multicolor de Ademys se limitó a una enumeración cronológica de ataques del gobierno y resoluciones de las asambleas de Ademys, sin ofrecer un verdadero balance de la política de paros intermitentes y “retención de tareas” desarrollada hasta ahora. Es necesario abandonar la política del “retorno seguro” o presencialidad “cuidada” y retomar, con fuerza, la consigna central de suspensión de la presencialidad en este contexto epidemiológico, independientemente de cualquier semáforo.

La lucha con ese norte nos permitirá organizar al conjunto de la docencia para golpear contra la política de los gobiernos, en defensa de nuestro salario, la salud y la vida.