Paritarias en Santa Cruz: los trabajadores rechazan la miseria salarial

Escribe Lucas Noguera (Santa Cruz)

El gobierno de Alicia Kirchner había cerrado el año 2019 congelando los salarios de los trabajadores de distintos gremios. El aumento que hubiera hecho en el primer semestre de ese año de un 31% fue licuado en un destello con la evolución de la inflación, que superó el 50%. La promesa de paritarias en agosto, para el segundo semestre, fue desconocida por el gobierno tras ganar las elecciones. Mientras Alicia Kirchner y sus funcionarios se jactaban por los medios de superar las cinco millones de onzas de oro en producción minera, los trabajadores perdieron como nunca contra la inflación, hundidos por debajo de la línea de pobreza, hoy calculada en $40.000 según el Indec.

El reciente 14 de febrero el gobierno llamó a los docentes a paritarias para ofrecer magros $2.000, que representan en porcentaje un mísero 10% de aumento. Lo mismo ofreció a los estatales. En el mismo momento en que el Congreso Extraordinario Provincial del gremio docente ADOSAC rechazara unánimemente la oferta del gobierno, lo mismo hicieron los estatales.

Sin embargo, la conducción de ATE ha mantenido hasta ahora una línea de colaboración afín al gobierno. Se le presenta nuevamente la disyuntiva de convocar a una enérgica acción de lucha de los trabajadores estatales o reforzar su integración.

El camino que tenemos que seguir

El gobierno de Santa Cruz ha buscado constantemente desgastar a la vanguardia de los trabajadores, y al movimiento en general. Pero más desgastado está él, porque está agotado políticamente. No es capaz de garantizar el trabajo asalariado para cubrir la canasta mínima. A esto debemos responder con la unidad de los trabajadores, por encima de las conducciones sindicales burocráticas.

La hoja de ruta debe ser como la del proceso de luchas y movilizaciones en Tucumán, que se desató a partir del Decreto de Manzur que barrió la cláusula gatillo de las negociaciones paritarias, y el de Chubut, que se prolonga desde hace meses. Las bases de estatales en esa provincia han repudiado la dirigencia de ATE y se han organizado en asambleas autoconvocadas, al igual que la docencia. Estos sectores ya han puesto a debate el planteo de una coordinadora provincial. En Santa Cruz tuvimos los Plenarios Provinciales para discutir un programa y acciones concretas. Tenemos que sostener esa perspectiva. La situación objetiva plantea una crisis política más aguda por parte del gobierno, y una tendencia por abajo hacia una lucha de carácter general.

La “desindexación” de salarios y jubilaciones y el avance contra los convenios son las piedras angulares del programa económico del gobierno. Contrapongamos nuestra propia agenda y programa: Paritarias que incluyan la cláusula gatillo; en defensa de los salarios que igualen la inflación; canasta básica alimentaria; 82% móvil; abajo la precarización laboral; trabajo genuino y digno.