14 de octubre, elecciones en Sanidad

Escribe Soledad Domínguez

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Las elecciones en el sindicato de la Sanidad (ATSA Buenos Aires) se han convocado inmediatamente después del cierre de las paritarias 2021. Pasados estos comicios, debería convocarse a elecciones en numerosas comisiones internas de los centros de salud. La lista Celeste y Blanca, que comanda casi todos los establecimientos -salvo el Hospital Italiano-, busca con la prioridad de la elección general, regimentar el proceso de elección de internas. Esta es la cuestión fundamental. En oposición a Daer se presenta la lista Bordó, que se referencia en el MST, sin caudal para desafiar a la burocracia.

Los salarios de los trabajadores rondan los 70 mil pesos en centros de salud, y entre 70 y 100.000 en laboratorios y droguerías. El pluriempleo es algo común en la salud privada, sobre todo en clínicas y sanatorios.

Las negociaciones paritarias por separado -como establece el sindicato- divide a los trabajadores; proliferan los contratos eventuales y por agencias, y el monotributo. Es lo que ocurre con los convenios del sector asistencial, laboratorios y droguerías. La precarización de las patronales avanza con la complicidad de Daer y la Celeste y Blanca, su lista.

El descontento por abajo se ha expresado en la etapa final de la paritaria, cuando en diversos establecimientos tuvieron lugar asambleas, en muchos casos autoconvocadas, cortes de calle y movilizaciones. En los regimentados “plenarios” de delegados que convoca el sindicato, nadie puede hablar más que Daer.

La burocracia ha montado patotas allí donde se expresan las críticas y existe alguna oposición, como en el sanatorio Sagrado Corazón y el Hospital Alemán. Recientemente, han atacado violentamente una actividad de campaña de la Bordo en el sanatorio Güemes.

En el conflicto por la paritaria, y frente a los enormes bloqueos que imponía la directiva al desarrollo del plan de lucha, la lista Bordo dio primacía a la inminente campaña electoral; aisló y se aisló de comisiones internas, delegados y trabajadores. Naturalmente, los activistas de Política Obrera llamamos a votar a la Bordó, trazando una línea de delimitación política y sindical.

Después de estas elecciones, se abre una etapa centrada en los establecimientos, para luchar por listas de comisiones internas independientes y por sobre todo combativas. Empezaremos una campaña para que esas listas se presenten con programas claramente definidos y el compromiso de iniciar un plan de lucha.