Petroleros: abajo el fraude en Raizen (Shell)

Escribe Violeta Belén

Por representantes obreros electos.

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El pasado lunes 4 de octubre se consumó un escandaloso fraude por parte del Sindicato Petrolero de Avellaneda (SPyGPA), en las elecciones de delegados que debían hacerse en la planta de la refinería Raizen (Shell) de Dock Sud-Avellaneda. El dato sin embargo fue la presentación, nunca reconocida por el sindicato, de una lista -la Rosa- sumamente representativa, que hizo una intensa campaña.

El 20 de septiembre el sindicato pegó en una perdida cartelera gremial la convocatoria elecciones para el 4 de octubre, anunciando que el plazo de presentación vencía... el mismo 20 de setiembre. Según la ley el plazo para presentaciones debe ser de por lo menos 10 días.

Los candidatos que corrieron con el caballo del comisario, y que fueron ungidos como “delegados” sin que se produjera una verdadera elección, pertenecen a la Azul y Blanca, ligada a la Juventud Sindical petrolera, que tiene a Mario Lavia como secretario de organización de la Federación que lidera Pedro Milla. La directiva petrolera viene reiterando maniobras fraudulentas, siempre en complicidad con la patronal. Prometen garantizar la paz social y contención y firmar acuerdos a la baja.

Este nuevo atropello generó un fuerte repudio en la refinería y empalmó con la presentación de la denominada “Lista Rosa”, agrupación de trabajadores independientes y luchadores reconocidos en la planta. Algunos de ellos provienen de la Azul y Blanca, que se distanciaron por la pérdida creciente de derechos en la refinería.

La campaña de Lista Rosa, con trabajadores que decidieron jugársela y presentarse a pesar de los obstáculos, ganó un amplio apoyo de los trabajadores. Apoyo que no se pudo ver reflejado en las urnas. En estas condiciones la elección fue sostenida por una patota de matones externos a la empresa que ingresó a la refinería con la complicidad de la patronal. Los protocolos por Covid por el que la empresa ha sancionado trabajadores no corrieron para los matones.

La Rosa reclamó que se pudieran presentar todas las listas y dio a conocer sus candidatos, propuestas, y reclamos.

La pandemia y la modificación en las condiciones laborales han generado un fuerte retroceso de las conquistas obreras en estos dos años. Los trabajadores en Raizen han perdido poder adquisitivo en forma brutal, perdieron ingresos también en los cobros por parada. Sin ser consultados, vieron modificado el escalafón de categorías de modo que ahora es más difícil llegar a las máximas, sufrieron terribles accidentes y posteriores sanciones a quienes habían asistido a los accidentados. De estas cosas habló la campaña de la Rosa, en pos de organizarse por mejores condiciones laborales, para enfrentar las suspensiones, despidos y por sobre todo por la defensa de la salud, la vida y el salario.

“Por la de democracia sindical, contra el fraude electoral”, se leía en los paredones del barrio. Fue el planteo que recorrió la fábrica, donde se vieron stickers de la Rosa hasta en los puntos más recónditos. Muchos trabajadores se colgaron cintas rosas dentro de la empresa en señal de apoyo. Una juntada de firmas y encuesta dieron como resultado un apoyo mayoritario a la libre presentación de listas. El mismo día de la elección, mientras los matones “custodiaban” el fraude, una avioneta parlante sobrevolaba la refinería reclamando democracia sindical.

Un párrafo aparte merece la agrupación Naranja que responde al PTS, que, tras un primer apoyo, luego de la presentación de la Rosa ante el sindicato y el inicio de su campaña pública, en una puja mezquina por protagonismo, jamás se solidarizó con la Rosa ni reclamó su oficialización.

Finalmente se consumó el fraude. Ante el rechazo a reabrir la convocatoria, la Rosa llamó a no votar. La abstención en la refinería fue masiva, de los pocos votantes algunos lo hicieron en blanco y otros anularon el voto. En el colmo de la grosería el oficialismo salió a decir que hubo 130 votos todos positivos. Un absurdo que en la refinería todos saben que no es real.

Ahora es necesario más que nunca la lucha contra el fraude y por la democracia sindical en pos de los derechos obreros que seguirán siendo atacados en un cuadro general de ajuste contra la clase obrera. Y la defensa incondicional de los miembros de la Lista Rosa, y de todo el activismo. Política Obrera se pone al servicio de esta lucha y llama a todas las organizaciones obreras que reivindiquen la democracia sindical a hacer lo mismo.

Abajo el fraude, por elecciones verdaderas y representantes obreros electos en Raizen (Shell).