Toma de Guernica: una propuesta oficial que no resuelve el reclamo de tierra y vivienda

Escribe Bárbara Carrillo

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La lucha de las dos mil quinientas familias de Guernica ingresa en una nueva etapa. El desalojo previsto por el Juez Rizzo no está “suspendido”, se ha extendido hasta el 30 de octubre. O sea que puede consumarse en cualquier momento desde hoy hasta esa fecha. Berni se dedicó a pasear por todos los medios para dar los detalles del operativo, en el que participarían casi 5.000 efectivos de las distintas fuerzas represivas. Por su parte, el gobernador Kicillof se pronunció a favor del desalojo, y –tratando de endosar responsabilidades- agregó que es el juez "el que resuelve las condiciones y el modo". A todo esto, las familias, viven acosadas permanentemente. Un helicóptero sobrevuela la zona a diario, pasando al ras de las casillas que los vecinos armaron para refugiarse de las inclemencias del clima.

En este marco, se reunió hoy una mesa de diálogo con funcionarios de la provincia de Buenos Aires y delegados de la toma. Larroque ofreció “cuatro dispositivos”, que consisten en el traslado de 78 familias a otro lote, de dos hectáreas; un traslado de alrededor de 80 personas a la Casa del Niño en forma provisoria; albergar a 50 o 60 adultos en el Club Juventud hasta que “se consolide la propuesta definitiva”; y, por último, ubicar en un predio de 400 metros cuadrados a algunas familias más. Es un planteo que deja en grave incertidumbre a la mayoría de las familias.

El gobierno bonaerense fijó un plazo de 48 horas para que los vecinos tomen una resolución al respecto. Como en todas las anteriores "prórrogas", las discusiones entre vecinos y funcionarios se da de manera extorsiva, porque existe todo el tiempo la amenaza de un desalojo, detenciones diarias y represión.

A pesar de que el gobierno juega permanentemente al desgaste, los vecinos se siguen manteniendo firmes en la defensa de la tierra y la vivienda. Las mentiras de Larroque -al decir que el 80 por ciento de las familias han arreglado para irse-, se caen por su propio peso con solo ingresar a la toma, donde puede verse que es solo un ínfimo porcentaje el de las familias que han arreglado con el gobierno y, además, no han recibido nada de lo prometido. Ni el dinero para alquilar, ni los materiales para construir.

Por la defensa de todos los vecinos, que no se lleve adelante ningún desalojo y se lleve adelante, en este predio, la construcción de un barrio popular, con trabajadores bajo convenio y salarios que cubran la canasta familiar. Defendemos la más amplia deliberación entre la totalidad de los vecinos. Para que se involucren en cada debate con voz y voto. Es en este sentido, planteamos una asamblea general donde puedan participar todos y cada uno de los que hace tres meses vienen sosteniendo una lucha tenaz.

Asamblea por barrio y Asamblea General para decidir todas las medidas de lucha.

Abajo la orden de desalojo, tierras y viviendas para las 2.500 familias.