Tucumán: pandemia, crisis política y una salida de los trabajadores

Escribe Daniel Blanco

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El pasado domingo 11 Tucumán superó la barrera de los 1.000 contagios. A lo largo de la semana se estableció un nuevo piso por encima de los 1.200 contagios diarios, alcanzando el miércoles un pico de 1.400.

Tucumán se ha transformado en el quinto distrito en materia de contagios de todo el país y el de mayor ritmo de crecimiento. Especialistas han señalado que a este ritmo Tucumán llegará a fin de mes a los 60.000 mil contagiado y 1.000 fallecidos – ya ha superado los 34.000 contagiados y los 550 fallecidos. En este momento, la duplicación de contagios se produce cada 16 días, y se llegara a acelerarse un poco más desbordaría completamente el sistema de salud. Aunque los casos se reproducen a lo largo y ancho de la provincia, el 80% están concentrados en la capital y el gran San Miguel.

Desde el SIPROSA (sindicato provincial de salud) señalaron que el sistema de salud esta al borde del colapso. Desde medios privados de salud fueron más contundentes destacando que las terapias están saturadas, pero que incluso el tema mas grave es la falta de personal de salud especializado. No es para menos. El personal de salud contagiado ya supera los 3.000. Varios han fallecidos. Faltan terapistas, pero también personal de limpieza. Se ha denunciado que el 80% del personal de limpieza del Centro de Salud, el hospital de referencia para la atención de los casos de Covid 19 se han contagiado. El personal que aun no se ha contagiado declara que se encuentra cada vez mas agotado.

Con este panorama, San Miguel fue señalado en el ultimo discurso presidencial como una de las ciudades que debería volver a la fase 1, o sea a una situación de aislamiento social preventivo y obligatorio. Así fue preanunciado el lunes 12 por diversos funcionarios e incluso por el propio gobernador en su red social. Sin embargo, desde la intendencia de la capital, a cargo de Alfaro -un justicialista que integra JxC- destacaron que no habían sido consultados y que era de imposible cumplimiento. En paralelo, diversos sectores vinculados a actividades comerciales, gastronómicas, etc. con el indudable apoyo de la Federación Económica (FET), anunciaban que no iban a acatar la resolución.

El martes 13, el gobierno anunciaba que todo seguía igual, que solo se iba a imponer alguna limitación a la circulación interjurisdiccional en determinados horarios. La conferencia de prensa donde se dieron estos anuncios no contó con la presencia de la ministra de Salud, señal de que las tensiones en el gabinete han llegado a un límite de ruptura.

El agravamiento de la pandemia en la provincia se combina con la profundización de la crisis política. Las internas recorren todas las instituciones del estado. En el caso de la judicial varios integrantes de la Corte, jueces y camaristas están denunciados de diversos delitos. Lo mismo ocurre con varios integrantes de la legislatura de varias bancadas. La interna entre Manzur y Jaldo que tiene como trasfondo la elección a gobernador en 2023 en forma recurrente sale a luz, alimenta y acelera todos los procesos de crisis y guerra de camarillas.

Manzur tuvo hasta hace unos meses atrás el apoyo presidencial, pero hoy el gobierno de Alberto Fernández es un gobierno agotado con un país quebrado y con una pandemia que ha acelerado la bancarrota financiera.

Con ese panorama, Manzur no logra que le lleguen los subsidios nacionales al transporte, y la UTA no ha tenido otra opción que declararse una vez mas en paro por tiempo indefinido pues los trabajadores no logran cobrar sus salarios. Tampoco Manzur logra que le lleguen fondos prometidos para reactivar la obra pública. Se llegó a extremo que frente a los incendios en el cerro San Javier, fueron avionetas privadas y vecinos voluntarios los que apagaron el incendio, pues el gobierno no tenía recursos, ni financieros ni tampoco equipamiento para enfrentar esa nueva calamidad.

Con ese panorama, la crisis social amenaza con agravarse aun mas, pues ha llegado a su fin la zafra azucarera, y la dirigencia de FOTIA ha planteado que solo 10 mil de los 20 mil trabajadores azucareros van a ser incluidos en un plan (subsidio) interzafra.

El agravamiento de los contagios ha puesto un cierto freno, pero no ha disipado los reclamos y las movilizaciones. La clave es que por medio de asambleas se vote coordinar la realización de un congreso de Trabajadores para unir los reclamos, votar un plan de lucha y un plan económico, educativo y salud de los trabajadores. O sea una salida obrera a la crisis. En esa perspectiva intervienen las organizaciones que integran la Coordinadora de Lucha.