Tucumán: pandemia y narcomafia en el sistema de salud

Escribe Daniel Blanco

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A pesar que ha declinado el nivel de contagios, la provincia se mantiene en una meseta alta de 500 a 600 casos diarios, lo que hace posible nuevos rebrotes y picos de contagios, en la misma medida que el gobierno ha liberalizado casi por completo la actividad productiva, comercial y el transporte.

Los trabajadores de la salud, son unos de los sectores más castigados por la pandemia. Los contagiados superan los 5.000 y las muertes llegaron a 80. A pesar de ellos, las denuncias sobre los bajos salarios, el sobre trabajo por la falta de personal, la falta de insumos y atropellos de todo tipo por parte de las autoridades ha sido una constante. Esto explica que el proceso de lucha se esté generalizando y profundizando. En las últimas dos semanas, el SITAS que se encontraba completamente paralizado, ante un proceso creciente de pronunciamiento y acciones autoconvocadas se vio obligada a convocar a una interhospitalaria, regimentada, a pesar de ello se vieron obligados a convocar a una caravana y para el miércoles 25 a una marcha de antorcha. En paralelo, por medio de autoconvocatoria, este viernes se ha producido una importante movilización conmemorando el día de la enfermería y en homenaje a todo el personal fallecido en la lucha contra el Covid 19.

En este escenario, salió a luz una organización narcomafiosa en el SIPROSA. A raíz de la detención de una pareja en Santiago del Estero, se descubrió que transportaban 150 kilos de marihuana para ser distribuida en Tucumán. Uno de los detenidos, Busto, trabajaba en el área de la salud, “Tucumán te Cuida”, que se ocupa precisamente de controlar la salud de quien ingresa a la provincia. Esta fue la punta de ovillo a partir de la cual se puso al descubierto la existencia de una banda que ingresaba marihuana desde Corrientes y cocaína desde Bolivia, la que era depositada en los galpones del Departamento de Operativos Móviles del SIPROSA. Luego, en muchos casos, usando las propias ambulancias del sistema, se realizaba la distribución abasteciendo a media docena de bandas narco que comercializaban la droga en barrios de la capital y las principales ciudades del interior. Hay varios imputados, todos ellos vinculados al concejal del PJ José Luis Coronel y al legislador del PJ, René Ramírez, quien es a su vez el secretario general de ATSA, el gremio de la salud más numeroso. Coronel también integra la directiva y todos los imputados han jugado el papel de delegados o integraron patotas del gremio y han participado de las campañas electorales de los acoples de Ramírez y Coronel.

Todos los imputados tienen antecedentes por amenazas, robos, y otros delitos, a pesar de lo cual, a la hora de ingresar al sistema de salud, presentaron antecedentes intachables emitidos por la policía, lo que muestra el entrelazamiento de la policía con la banda y las autoridades del SIPROSA. En referencia a todo el caso, cuando Busto fue detenido, el director del SIPROSA, Luis Medina Ruiz, sostuvo que era un trabajador temporario desde hacía 6 meses. Luego se descubrió que trabaja en el sistema desde hace cuatro años en áreas bien sensibles y estratégicas para el accionar de la banda.

Las instalaciones del Departamento de Operativos Móviles del SIPROSA que era usado como depósito de la droga, a pesar que era una repartición del estado provincial, tenía un sistema de vigilancia que no estaba a cargo de la policía, sino de una agencia de seguridad privada, que pertenecería a “Feto” Soria, un ex miembro del Comando Atila, una banda parapolicial que protagonizó acciones resonantes en la década del 90.

Ahora que se destapó la olla, se supo que la investigación sobre esta banda se viene realizando desde 2016 y que en mayo de 2019 el juez federal Bejas desistió de realizar una serie de allanamientos por “la falta de elementos probatorios” y que se debía profundizar la investigación. Luego de ello, a partir del cambio de gobierno a nivel nacional, el personal que estaba a cargo de la investigación fue destinado a otras provincias o pasaron a retiro.

Frente a todos estos hechos, Manzur ha guardado silencio. Es que la ministra de Salud, Chahla, a quien postula como candidata para el año que viene, es también la responsable del SIPROSA. La crisis y descomposición del sistema de salud provincial no lo va a resolver un gobierno entrelazado con las mafias y con todos tipos de negociados.

Los trabajadores de la salud, que están en la primera línea de lucha contra el covid 19, que se contagian y mueren en esa lucha, pero que también se autoconvocan, se organizan y luchan por sus derechos, tienen que tomar carta en este asunto.