Inquilinos: una radiografía preocupante

Escribe Emiliano Monge

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Un informe elaborado por el CELS y la USAM desnuda la situación de los inquilinos en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

En el AMBA hay casi un millón de hogares inquilinos, el 18,1% de los hogares, aunque en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ese porcentaje asciende al 36%.

El informe denuncia una situación cada vez más precaria para los inquilinos, resultado del desmantelamiento de las medidas de emergencia que se adoptaron frente a la pandemia. “No se trata sólo de un problema habitacional, señala el informe, sino de condiciones que generan una precarización integral de las condiciones de vida”.

La eliminación del IFE, por ejemplo, significó una reducción brutal de los ingresos de las familias más vulnerables, incrementando la falta de pagos de alquileres. “El 66,6% de los hogares inquilinos tuvo una reducción en sus ingresos durante la pandemia. Esta situación se agrava en los hogares inquilinos más vulnerables, llegando al 77% en los hogares que perciben algún tipo de transferencia estatal (IFE, AUH o ATP) y al 73% de aquellos hogares donde viven personas que requieren algún tipo de cuidado (niñes, mayores dependientes, personas con discapacidad). Mientras un 42,3% tiene deudas de alquiler, este porcentaje llega al 60% entre los hogares en villas y asentamientos” (ídem). El DNU que prohíbe desalojos y prorroga aumentos, como ocurrió con el decreto “anti despidos”, fue pasado como alambre caído y se desarrollaron desalojos en todo el país. Además, vence el 31 de enero próximo.

El 80% de los inquilinos tomó deudas para pagar gastos cotidianos, el 61% para devolver préstamos anteriores y el 54% para pagar expensas, servicios e impuestos. Además, casi la mitad de los hogares inquilinos destina una proporción cada vez mayor de sus ingresos a pagar el alquiler, que llega al 60% de los ingresos familiares. Los alquileres duplicaron la inflación en 2020 según Zonaprop, en un año con caída de salarios. En CABA, los alquileres subieron en promedio más del 83%. La vivienda propia es un inalcanzable para un trabajador: para comprar un departamento de dos ambientes, sería necesario ahorrar el sueldo entero durante casi 50 años, con precios dolarizados.

El endeudamiento para pagar el alquiler crece dramáticamente. “El porcentaje de inquilinos que tiene deudas de alquiler es mayor en los municipios de la provincia que en la ciudad de Buenos Aires: 46% contra 32%. En la ciudad, el 60% declaró haberse endeudado durante la pandemia, en la provincia ese porcentaje alcanzó al 68%”. En la zona sur del conurbano, el 73,5% de los hogares inquilinos tomó deuda.

Las familias más numerosas presentan peores indicadores. El hacinamiento es cada vez más frecuente: un tercio de los encuestados convive con tres o más personas en unidades de dos ambientes (37%), que no poseen más de 45 m2. El 43,8% de les inquilinos del AMBA considera que su futuro habitacional será peor que el actual. El 15% considera que deberá vivir en una vivienda más pequeña, el 18,6% afirma que deberá compartir su vivienda con familiares, un 3,1% irá a una vivienda más precaria y un 7,1% afirma que deberá vivir más lejos.

Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares, entre el año 2003 y el 2020, se observa que en el total del país, la tasa de “inquilinización” subió de 14,3% a 19%, mientras la tasa de propietarios bajó de 72,3% a 67,5%. Este proceso de ´desposesión´ ha dado lugar a una concentración del capital inmobiliario frente a una población que, en el caso de CABA, se mantiene estable desde la década del 60.

En todo el país, 1.400.000 hogares acumulan deudas de alquiler. En promedio, el 56% del ingreso familiar se destina a pagar el alquiler, cuando hasta hace pocos años representaba el 15%. Uno de los salarios de la familia se destina íntegro a pagar el alquiler.