La marcha del 24 de Marzo, contra los subsidios a las patronales y el despojo a los trabajadores

Escribe Jacyn

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Unas 20 mil personas acudieron a Plaza de Mayo, respondiendo a la convocatoria del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. El año pasado, por primera vez en 25 años de historia del EMVyJ, la marcha tuvo que suspenderse debido a la cuarentena. La movilización de ayer fue replicada en las principales ciudades del país.

La concurrencia a Plaza de Mayo, mayoritariamente, estuvo encuadrada en las columnas de la izquierda y los “movimientos sociales”, con una importante participación de contingentes de trabajadores desocupados. La Tendencia del Partido Obrero y Polo Obrero aportó una movilización de 3.500 compañeros y compañeras. En su inmensísima mayoría, una camada que ha ingresado a las filas de nuestra organizaciones a través de un proceso sin precedentes de clarificación y delimitación programática, metodológica y política.

En la Plaza, se leyó un documento “consensuado” entre las organizaciones convocantes, el cual denuncia los crímenes de la Triple A y de la dictadura; la impunidad de los represores, garantizada por los gobiernos y jueces de turno; el ajuste, el sometimiento al FMI, el ´gatillo fácil´, la represión a la protesta (Arrebeef, Jujuy, Formosa); y a Berni y Patricia Bullrich por las desapariciones seguidas de muerte de Santiago Maldonado y Facundo Castro y por el crimen de Rafael Nahuel, pero no a Sabina Frederic por su política de “seguridad democrática”, de cuño imperialista. El Encuentro Memoria Verdad y Justicia reclamó por la apertura de todos los archivos y el resarcimiento efectivo a los sobrevivientes y ex presos políticos, demorados por la burocracia estatal. También exigió la libertad de Milagro Sala y Sebastián Romero y el cierre de las causas contra César Arakaki y Daniel Ruíz y de las compañeras María Ovando y Yolanda Vargas.

Al referirse a “la coyuntura” -como la izquierda se refiere a la pandemia- en el documento se denuncia “la catástrofe” y la “debacle sanitaria, económica y social” que está causando y los 55 mil muertos; se reclaman “vacunas para todes”, la suspensión de las patentes y su producción pública. No hubo acuerdo, en cambio, para denunciar la política de ´presencialidad´ en empresas y escuelas, impuesta por la burguesía a sus gobiernos, ni tampoco una mención a las luchas protocolos obreros en los lugares de trabajo que marcaron el arranque de la pandemia, con huelgas e incluso ocupaciones, en defensa de la salud y la vida de los trabajadores.

La movilización del 24 fue una de la más numerosa de las desarrolladas durante el último año, luego de las últimas jornadas ´unitarias´ impulsadas por los movimientos de desocupados independientes del gobierno. Tuvo una convocatoria significativa, incluso a pesar de algunas deserciones importantes (el PCR se retiró del EMVyJ a finales del año pasado, por su alineamiento con el gobierno FF).. Sin exagerar el volumen de la concurrencia, la movilización por el 24 de Marzo puso de relieve -una vez más- el crecimiento de las organizaciones de desocupados y un gran activismo democrático, referenciado por fuera de los K.

En esta ocasión, a diferencia de lo que venía ocurriendo desde 2006, no hubo acto de los organismos enrolados con el gobierno. Adujeron razones sanitarias para no convocar a una movilización masiva, lo cual puede ser una consideración legítima si asimismo dieran cuenta de que el gobierno no exige los mismos recaudos a la hora de enviar a las fábricas y colegios a millones de personas en transporte público. Los “cuidados sanitarios”, en el manual oficialista, solamente aplican a las movilizaciones populares y al desarrollo de elecciones y asambleas sindicales en los lugares de trabajo. Los organismos de derechos humanos que revisten en el kirchnerismo convocaron a acciones simbólicas y emitieron un documento en el que condenan el ´lawfare´ que atormenta a CFK y reclaman “la libertad de los presos políticos” – de Milagro Sala a Amado Boudou. Del arco oficialista, por la mañana, marcharon en soledad el PCR y el Movimiento Evita.

Comentario aparte, los medios K e incluso CFK elogiaron al día siguiente a Rodríguez Larreta por su recuerdo del golpe, dicen, porque se ´diferenció´ del resto de los dirigentes de su coalición. Este tipo de acercamiento político -nada menos que en ocasión de un 24 de Marzo- apunta interesadamente a abonar un aval multipartidario a un ´acuerdo´ de características coloniales y antiobreras con el Fondo. La malversación de la lucha y la historia es un sello distintivo del kirchnerismo.

La columna de la Tendencia

La Tendencia del Partido Obrero produjo la mayor movilización desde su fundación. Aportamos como novedad la presencia compañeros y compañeras provenientes de decenas de barrios de Gran Buenos Aires y Capital, que han desarrollado el Polo (T), a partir de una enorme conciencia acerca de la crisis en la izquierda y la deriva electorera de sus organizaciones, incluso la integración parlamentaria al Estado. Hubo un aumento de los núcleos obreros y juveniles, incluso simpatizantes históricos del Partido Obrero. Muchos no asistieron por resguardo de su salud. A la cabeza de la columna estuvieron Jorge Altamira, Marcelo Ramal, Juan Ferro, Eva Gutiérrez y Olga Cristóbal, entre otros dirigentes de la Tendencia.

La movilización de la Tendencia empalmó con una serie de iniciativas políticas que calentaron los motores: el acto en apoyo a la rebelión popular en Paraguay, la salida de un manifiesto especial por el 24M, la movilización de dos mil compañeros del Polo (T) en la jornada ´unitaria´ de los movimientos de desocupados el 18 de marzo, la intensa y concurrida conferencia sindical desarrollada días previos al 24 y una charla pública -vía Facebook Live- con Altamira.

En los minutos previos al inicio de la movilización, se produjo un intento de proscribirnos de la cabecera de la marcha. Invocando razones de tipo sanitarias, algunos de los partidos del FITU pretendieron que en la segunda línea de la cabecera de la marcha, de los partidos políticos, sólo podían estar presentes las organizaciones que aportaron 20 mil pesos a la organización del acto. En definitiva, un “pase VIP” para marchar en la cabecera que apenas disimulaba el intento de quitar protagonismo a nuestra Tendencia. La medida no se revirtió, pero fue superada por la precipitación desordenada de los ´referentes´ hacia el lugar visible para los medios de comunicación. Una mezquindad fue neutralizada por otra.

Con esta gran movilización honramos una historia – una historia de lucha y de trabajo político en todas las condiciones que nos impuso en sesenta años de existencia, la lucha de clases, la violencia estatal y paraestatal, y el engaño y la estafa democráticas. Contra tres dictaduras y la represión estatal y paraestatal del gobierno Perón-Perón; contra la impunidad y la complicidad de los gobiernos ´democráticos´ y su persecución ´con el código penal en la mano´ a los luchadores, contra las patotas sindicales e incluso otra disfrazadas de ‘piqueteras’. También a los caídos, a los de PO y a los 30 mil. Nuestra agitación puso de relieve la responsabilidad criminal de la clase capitalista y la continuidad de las mismas fuerzas que dieron el golpe en la dirección del país. La lucha contra la impunidad y la represión es el nervio de la lucha contra el capitalismo en descomposición.