Catamarca: Andalgalá es un polvorín

Escriben Bruno Corzo y Matias Richterová Ovejero

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Andalgalá es el centro de una lucha fundamental en defensa de los recursos naturales de la región, la defensa del agua y el medio ambiente. Es un proceso de lucha que ya lleva décadas. Ahora, todos los recursos del Estado han sido puestos por el gobierno nacional y de la provincia para aplastar la decisión del pueblo de no darle licencia al nuevo emprendimiento megaminero de Agua Rica. Desde el sábado 10 de abril, cuando se realizó la marcha 583 en defensa de la vida y el medio ambiente que reunió varios miles de vecinos y donde se produjeron diversos incidentes (quema de las instalaciones de Agua Rica, quema de la sede del PJ), se ha desatado un proceso represivo contra dirigentes, luchadores y vecinos comprometidos con la causa anti minera.

La justicia está interviniendo por medio de la fiscal subrogante Soledad Rodríguez, reconocida por haber sido abogada de las megamineras y asesora de la Alumbrera.

Desde el lunes 12 hasta el jueves 15, se ha detenido a 12 integrantes de El Algarrobo, la organización que viene impulsando desde hace más de una década la lucha ambiental en esa región. Cuatro permanecen cumpliendo prisión preventiva en sus domicilios. Se los amenaza con causas penales que podrían implicar hasta 15 años de prisión. La policía ejecutó las detenciones con allanamientos, destrozos en los domicilios de los activistas ambientales. Camionetas sin patentes, fotografían a vecinos. La localidad se encuentra militarizada, con gran cantidad de efectivos de la policía provincial, fuerzas especiales y gendarmería. La localidad e incluso domicilios particulares con drones.

Están actuando para crear un clima de terror en la población. Son fuertes las versiones de que existe una lista de luchadores más extensa que las fuerzas represivas están buscando para detenerlos. La situación de los presos es muy seria, pues están imputados por graves delitos, y por ello van a seguir detenidos. Solo a 4 de ellos le dictaron de la detención domiciliaria.

En paralelo, mientras el gobierno decretaba la vuelta a la etapa roja, suspendiendo la actividad educativa presencial, declaraba la actividad minera como esencial.

Ahora, toda la atención está puesta para el día sábado cuando está prevista a partir de horas de la tarde una nueva marcha vecinal convocada por El Algarrobo.

El proceso que está en curso en Andalgalá está provocando distintas acciones de solidaridad. En Tinogasta, un piquete de ambientalistas impidió el paso de vehículos de la minera. También se han activado la acción de los agrupamientos ambientalistas en la localidad de Belén y Santa María. En la capital catamarqueña hubo distintas concentraciones y actos solidarios y en la plaza 25 de mayo, frente a la casa de gobierno se han montado una vigilia que funciona desde las 9 de mañana hasta la hora del toque de queda que han impuesto por el agravamiento de la pandemia.

El lunes hubo una marcha en la capital que reunió a unos 300 manifestantes de varias organizaciones políticas y ambientalistas. El jueves a pesar de las restricciones decretada por la pandemia se concretó otra movilización que reunió a 400 personas reclamando la libertad de los detenidos.

Se han producido acciones solidarias en Mendoza.

También se han producido importantes pronunciamientos de los sindicatos de la docencia universitaria de Salta (Adiunsa) y Tucumán (Adiunt), donde ya se ha producido una concentración frente al rectorado.

Ha comenzado una campaña en las redes de pronunciamientos de personalidades.

En la capital catamarqueña se va a formar una mesa de coordinación integrada por varios partidos de izquierda, organizaciones ambientalistas, de DDHH y del movimiento de la mujer y de artistas en solidaridad con la lucha del pueblo andalgalense.

Es necesario extender una fuerte campaña nacional por la liberación de los compañeros/as detenidos y absolución de las causas que se les imputa.