Campamento: un gran paso adelante de la UJS-PO (Tendencia)

Escribe Jacyn

Durante el fin de semana largo de carnaval, 200 jóvenes participaron de los cursos de verano organizados por la UJS-PO (Tendencia) en un camping de la localidad de Ramallo, San Nicolás. La convocatoria comprendió a compañeros y compañeras de Capital, provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Rosario, pero también participaron compañeros de Santa Cruz y Misiones. Se hizo presente además una delegación de la juventud del Partido de los Trabajadores de Uruguay. Hubo estudiantes, pero también muchos trabajadores y activistas jóvenes. En marzo, completando una iniciativa de alcance nacional, tendrá lugar el campamento del NOA (Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero).

Nivel

La actividad exhibió un gran nivel político y teórico. El curso abordó los problemas de las transiciones históricas, que son, de un lado, la base única de cualquier programa y que, del otro, determinan el carácter revolucionario del período desde su propio método, porque cuestiona al régimen existente como la expresión de una fase que no está fija sino en movimiento, y porque incorpora a la lucha la experiencia de triunfos y derrotas de las transiciones precedentes. La UJS (T) hizo su debut en el diseño de un curso teórico exhibiendo el marxismo en su autenticidad: su filo dialéctico. Esto representa también una recuperación histórica del Partido.

El curso fue dictado por dirigentes y militantes de la UJS enrolada en la Tendencia, al cabo de más de dos meses de trabajo preparatorio intenso. Se pusieron bajo crítica todos los programas transicionales de la historia, desde el Manifiesto del Partido Comunista, hasta las las Tesis de CRCI, con pasajes por la Tesis de Pulacayo, congresos sindicales en Argentina, hasta la cuestión del Frente Popular en las revoluciones cubana y china. Marcelo Ramal, y Jorge Altamira realizaron aportes al debate en la apertura y en el cierre, respectivamente.

Presente como historia

El curso abordó la cuestión del programa como el sujeto de una etapa histórica –la transición del capitalismo imperialista al socialismo- y no como reivindicaciones aisladas. El programa de transición es la comprensión política de una transición que se desarrolla objetiva e históricamente, - no un hilo de consignas lanzadas en forma arbitraria. Es el lazo de unión entre la cotidianeidad y la historia; en definitiva, la tendencia de la lucha inmediata a la reconstrucción de la sociedad sobre bases comunistas.

Entre los temas más debatidos en las comisiones se cuentan la cuestión de la crisis de dirección de la clase obrera internacional; el escenario histórico creado por la disolución de la URSS y la restauración capitalista en los ex estados obreros; la inevitabilidad de esa restauración en ausencia de una Internacional revolucionaria; la IV Internacional como método de construcción de partidos revolucionarios. Uno de los núcleos del curso fue el programa aprobado por la Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional en su primer congreso, que desarrolla esa transición, esto es, el metabolismo de la restauración capitalista en el escenario histórico de la decadencia capitalista, sus contradicciones, la lucha interimperialista por la colonización de los ex estados obreros y las tendencias a la guerra. El curso de nuestra juventud cuartainternacionalista debatió acerca de las tendencias a una guerra general y de los métodos de lucha de clase obrera contra ella.

Fascismo y Frente Popular

El fascismo fue abordado en una mesa especial, así como su correlato, el frente popular. Se examinaron largamente a los gobiernos derechistas, desde Bolsonaro en Brasil hasta Salvini en Italia y Orbán en Hungría, Putin, Trump y hasta Xi Jinping, para diferenciarlos del fascismo y del proto fascismo. La aparición en serie de gobiernos bonapartistas atestigua el choque creciente de clases a nivel mundial, pero no constituyen la expresión de una derrota histórica de las masas, ante un movimiento de guerra civil de la pequeña burguesía desclasada (“la escoria de la sociedad”) por la crisis capitalista. Una cosa es la descarga de toda la violencia del estado contra la clase obrera, otra cualitativamente diferente es la guerra civil que se desatada contra los trabajadores cuando aquella violencia estatal extrema, es impotente para sacar a la sociedad capitalista de un impasse fatal.

Por otra parte, se delimitó el frente popular, que coloca a la clase obrera como apéndice de la burguesía, del frente único de las organizaciones obreras. El debate se metió incluso en los asuntos ante el frente popular, allí donde se produce una guerra entre éste y el fascismo. Se examinaron, fundamentalmente, los ejemplos de la revolución española de 1936 y la Unidad Popular de Salvador Allende.

Chile, carajo

La noche del lunes, los compañeros introdujeron un debate sobre Chile actual, con el loable propósito de obtener un resultado práctico de lo discutido. Podríamos decir que el resultado fue más que interesante, porque se introdujo la posibilidad de un Frente Popular en la actualidad, a caballo de la desintegración política de las corrientes pinochetistas y el gobierno; se acordó apoyar a “la primera línea” que combate en las calles de Chile, y discutir con ella la necesidad de un partido revolucionario, y llevar adelante una tenaz crítica al partido comunista en los sindicatos y en las asambleas, mostrando el carácter mortal de su política de colaboración de clases.

Una de las conclusiones sobresalientes del curso fue que la lucha de clases tiene un carácter internacional objetivo, y que sin una Internacional no hay superación de la crisis de dirección. La insistencia acerca del carácter excepcional del FIT-U, por parte de la camarilla usurpadora del PO, fue exhibida como la expresión de una bancarrota que no se ahorra el ridículo. Los compañeros que estuvieron a cargo de los cursos presentarán, en los próximos días, artículos que desarrollarán cada uno de estos debates.

Praxis

El curso desarrollado por los dirigentes de la UJS (T) mostró una verdadera elaboración teórica, que testimonia el impulso revolucionario que ha producido el surgimiento de la Tendencia en el seno del Partido Obrero. Lo muestra la presencia activa en el campamento de varios compañeros de otros partidos de izquierda. No solamente el clima de estos días fue luminoso, también se sintió el fresco de las ventanas abiertas.

La actividad práctica no fue menos intensa que la teórica, porque además de una jornada de piqueteo de Política Obrera en Siderar, donde colocamos 40 ejemplares, hubo una organización colectiva de la comida y de la limpieza, sin remuneraciones, por supuesto. Los compañeros y compañeras arrancaban muy temprano el debate en comisiones, durante el desayuno. Luego del almuerzo y un recreo, la actividad se retomaba a las cinco de la tarde, con el plenario de comisiones y las clases, y se extendía hasta prácticamente la medianoche. Hubo baile. Además, hubo tiempo para una mesa redonda sobre la lucha de la mujer, con Olga Cristóbal y Javiera Riquelme.

La certeza todavía existe

Por último, hay que decirlo, la realización del campamento fue un verdadero prodigio de organización. Despojados de medios y recursos por la camarilla que pretende apropiarse del Partido Obrero y expulsó a 1.200 militantes, cuadros y dirigentes, los compañeros de la UJS que militan en nuestra Tendencia montaron una actividad impecable, desde su financiamiento y la impresión y edición de los materiales de estudio, hasta la comida.

Cuando una nueva generación combina la avidez política y teórica con la disposición a la lucha, una disciplina personal y militante como la exhibida en estos cuatro días y, además, muestra dotes para la organización, cabe la certeza de que el futuro es nuestro.

La UJS de la Tendencia ha dado otro gran paso adelante.