La tercera vuelta de Roberto Feletti

Escribe Marcelo Ramal

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Nadie dejó de señalar que el reemplazo de la ´kicillofista´ Paula Español por Roberto Felleti, en la secretaría de Comercio, es un intento por reeditar la gestión de Guillermo Moreno. Para que no queden dudas, el propio Feletti se declaró ´fan´ del ex funcionario. El ´control´ de Moreno consistió en una seguidilla de arreglos con las corporaciones capitalistas, que enmascaraba la remarcación de precios a cambio de algunos lotes limitados de mercaderías que se vendían a valores especiales – “ropa para todos”. El “control” de Moreno acumuló una remarcación “oficial” del 100% en seis años. Pero la verdadera inflación resultó del 200% o más, ya que el “control” de Moreno también adulteraba las estadísticas del INDEC.

Feletti señala que su propósito será “bajar el peso de la canasta alimentaria en el salario”. Dicho así repite la tentativa de cubrir la indigencia, dejando al garete los otros ítems, desde la ropa a los alquileres. Esa canasta, de 35.000/40.000 pesos, se lleva las dos terceras partes de un ingreso promedio en Argentina. La canasta familiar, sin embargo, supera los 140.000 pesos. Aunque como secretario de Comercio, Feletti no trata de salarios, como político K su propósito es que no suban, mediante una manipulación de rubros de gasto familiar, índices y ‘expectativas’. La finalidad de Feletti es que la gran patronal industrial siga pagando los salarios más bajos de las últimas décadas.

La otra pata de este intento de congelar relativamente los salarios es el acuerdo “agroindustrial”, cuya firma celebra Cristina Fernández con su presencia. Los monopolios alimenticios podrán exportar a gusto, siempre que reserven cuotas para el ‘mercado interno’, sin referencia a la calidad nutricional y gustativa de este remanente. Es lo que promete la “carne para todos”, o sea los cortes descartados por la demanda de exportación. Como ya viene ocurriendo, los supermercados -que dominan estas promociones- las combinarán con precios abusivos para el resto de los artículos. A ello debe agregarse la tasa usuraria e interés de las tarjetas de crédito, a las que apelan numerosos trabajadores como recurso para patear hacia adelante sus gastos ¡de alimentación!

De lo que se trata, para los amigos de “poner plata en el bolsillo”, es de “planchar” los salarios. El nombramiento del “controlador” Feletti tiene lugar cuando la tendencia del proceso político y económico se dirige al desmadre inflacionario. Al reclamo de “libertad comercial” de la patronal agraria e industrial, se suma la presión de las privatizadas por los “atrasos” tarifarios, y del FMI por una devaluación del peso. Es muy claro que una estampida de precios haría volar por los aires los precarios acuerdos salariales con aumentos con “cepo” y en cuotas. Es la realidad ‘líquida’, o sea fugaz, del kirchnerismo.

Feletti es un reincidente, pues ya fue funcionario de De la Rúa, de CFK y ahora del binomio AF-Manzur.