Brutalidad policial y detenciones arbitrarias en bahía blanca

Escribe Emiliano Fabbris

El sábado 21 de marzo, en la barriada de Villa Libre de Bahía Blanca, la policía bonaerense detuvo a los golpes y con disparos de balas de goma a tres integrantes de una familia, en su vivienda, sobre la supuesta razón de que no estaban respetado la cuarentena.

La realidad es que uno de sus integrantes que se encontraba en la puerta de su propia casa fue empujado y recibió golpes de puño por parte de un efectivo policial. Pero las agresiones escalaron todavía más, ya que la policía destrozó a las patadas la puerta de la casa, e ingresaron disparando varias balas de gomas, que impactaron sobre dos de los adultos presentes y en presencia de tres menores en la casa.

Los tres adultos fueron detenidos salvajemente y a uno de ellos lo golpearon en la cara con la culata de la escopeta y luego con más golpes de puño, a dos cuadras de la comisaria cuarta. Fueron insultados y amenazados por la policía: “a tu mujer la van a golpear”, “a tus hijas las van a violar” y “te van a robar todo de tu casa”.

Los abusos continuaron en la comisaria. En el calabozo donde fueron detenidos se encontraban otras diez personas, amontonadas, sin ningún tipo de higiene, algunos de ellos desmayados de los golpes también recibidos por la policía. Ninguna de las medidas de prevención contra el contagio del virus.

La pareja de uno de los detenidos fue obligada a los golpes a arrodillarse en el piso de un pasillo en donde fue detenida y testigo de una brutal golpiza a una persona detenida en la comisaria. A Miguel Ángel, quien recibió la mayoría de los golpes, no le brindaron asistencia médica hasta pasadas varias horas, a punto de desvanecerse. La medica que acudió a la comisaria planteo que era imposible darles atención al no cumplimentarse las medidas sanitarias en el calabozo.

Después de todos estos atropellos, Miguel Ángel fue liberado ya que según la jueza interviniente “no se constataron motivos para su detención”. Miguel tuvo que volver por la tarde del día siguiente a revisar su mandíbula al hospital en donde constató una fractura derivada de la golpiza.

El Partido Obrero tendencia denuncia estos abusos policiales, haciendo responsable de lo sucedido al Intendente Héctor Gay. En todos los barrios populares la policía arremete contra lo más humildes, intentando sembrar un verdadero terror no a salir, sino a debatir y hacer frente a la crisis social que se agudizado con la cuarentena.

La prepotencia y brutalidad policial plantean la existencia de un virtual estado de sitio, en donde la policía actúa con atribuciones propias, violentando las libertades democráticas y el derecho a defensa, reprimiendo bajo la confianza de contar con una completa impunidad, todo esto mientras sectores de la justicia están en feria. Ya fueron detenidas más de 100 personas en la ciudad y, según CORREPI, 8 mil en todo el país.

No al Estado de Sitio.