Paritarias en Jujuy: por la coordinación de todas las luchas y reclamos

Escribe Martin Iñaki Aldasoro

Tiempo de lectura: 3 minutos

Con la oferta del gobierno provincial de llevar el salario inicial de la policía de $900.000 a $1.400.000 -mas de un 50 % de aumento- se desató un cuadro de indignación entre el resto de los trabajadores públicos y en parte también en la opinión publica. Luego de la rebelión policial y de la desactivación del conflicto por parte del gobierno con una oferta de incremento salarial muy superior al resto de la administración pública, se desataron marchas, movilizaciones y acciones callejeras en la provincia por parte de trabajadores públicos reclamando un aumento similar. Hasta el momento del conflicto policial, el gobierno había ofrecido a los trabajadores públicos un aumento de 10 % en 4 cuotas hasta junio y ahí reabrir el debate paritario.

Los docentes marcan el camino

El primero en organizar una marcha para reclamar el mismo aumento que la policía fue el gremio docente de media CEDEMS, que invitó a otros gremios y a trabajadores a participar de una marcha de antorchas el día miércoles a las 19 horas por todo el centro hasta casa de gobierno. Se sumaron a la marcha docentes de primaria (ADEP), el SEOM (municipales de Jujuy), APUAP (profesionales de la administración pública), una delegación del sindicato de Vialidad Provincial, y APOC (sindicato del extribunal de cuentas). La movilización fue masiva, con una clara mayoría de docentes en la misma, a pesar de la ausencia de los gremios estatales más grandes de la provincia: ATE, UPCN y ATSA (sanidad). Por fuera de éstos se movilizaron trabajadores y un sector de ATE San Pedro, hoy opositores a la dirección provincial.

La marcha fue acompañada con bocinas y saludos durante todo el trayecto para llegar a una plaza completamente cercada por cordones policiales que buscaron impedir que se llegue a la explanada de Casa de Gobierno. Luego de un forcejeo se logró superar el cordón de seguridad y cortar la calle y copar la explanada de Casa de Gobierno reclamando ser atendidos por algún funcionario.

Pasadas las 22 horas, llegaron funcionarios de la Secretaria de Trabajo y pidieron que ingresara un representante por sector. Ingresaron todos menos el delegado de ADEP, que no es reconocido por el gobierno amén de haberse impuesto en las elecciones y ser el referente de los maestros de primaria movilizados. En la reunión, los funcionarios “reconocieron los reclamos” pero trataron de poner paños fríos a la situación: dijeron que el aumento a la policía no era tal y que el gobernador no se encontraba en la provincia (fue parte de la comitiva de Milei a Nueva York). Los referentes denunciaron la violencia por parte de la policía ante una manifestación pacifica. Además reclamaron la necesidad de un urgente aumento salarial como el que recibieron las fuerzas de seguridad.

Los funcionarios “invitaron” a todos los gremios a volver a sentarse con el gobierno a partir del lunes 16 de marzo, empezando por los gremios docentes.

El día jueves salieron los autoconvocados de la salud a realizar abrazos simbólicos en los hospitales y movilizando a Casa de Gobierno. El día viernes salieron también en el interior trabajadores estatales que pidieron aumento salarial, como en Libertador General San Martin (Ledesma) y otras ciudades del interior.

Hay que quebrar la maniobra del gobierno y la burocracia

El gobierno ha organizado una serie de reuniones para diferentes días de la semana y con distintos sectores buscando descomprimir y dividir a los trabajadores. Frente a la intentona divisionista, es más necesaria que nunca una acción de conjunto, desde los distintos lugares de trabajo y empujada por los propios trabajadores.

Sumado a esto está el boicot de las burocracias sindicales que no han movido un dedo ni llamado a movilizar o siquiera una asamblea frente a la miseria salarial ofrecida por el gobierno. La movilización demostró que se podía reabrir la paritaria. Ahora urge promover una deliberación entre los propios trabajadores sobre qué medidas tomar para salir a pelear un salario mínimo igual a la canasta familiar.

Frente al vaciamiento y desvío de parte de la burocracia sindical y los ataques de parte del gobierno, son los propios trabajadores los que tiene que organizarse en los lugares de trabajo por sus propios reclamos, discutir un pliego reivindicativo y delegados electos.

CEDEMS se ha convertido en el último tiempo en una referencia de lucha por las reivindicaciones salariales y laborales y ha ganado una autoridad en trabajadores de otros gremios.

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