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Culminó el paro de una semana (del 16 al 21 de marzo) de la docencia universitaria convocada por CONADU, CONADU H y FAGDUT. El paro se extendió a las 61 universidades nacionales, con mayor fuerza el lunes 16, día en que FATUN (no docentes) también pararon por 24 horas. Pero el resto de la semana, el paro se mantuvo con una importante adhesión, y con mayor impacto en algunas universidades en la medida de fuerza coincidía con el inicio de clases.
Otro aspecto a destacar, fueron las universidades donde las conducciones le imprimieron un carácter activo al paro.
En La Plata de llevó adelante una importante marcha de antorchas que recorrió el centro de la Ciudad.
En Tucumán, ADIUNT también convocó a una marcha de antorchas en la plaza frente a la casa de gobierno el mismo día que Milei llegaba a la provincia. La movilización de ADIUNT concentró no solo a la docencia universitaria sino también a sectores privados nucleados en Sadop, docentes provinciales que se autoconvocaron, trabajadores de la cultura y estudiantes, donde el cántico más popular de la jornada fue: “Milei basura, vos sos la dictadura”.
En Rosario se instaló una carpa de la resistencia durante tres días con aceiteros, Fesprosa, ATE y docentes universitarios.
En la UBA y Córdoba también hubo clases públicas y cortes de calles.
En Mar del Plata se organizó una concentración y movilización de antorchas en el Rectorado.
La próxima semana, luego de la marcha del 24 de marzo, no hay previstas medidas nacionales, pero en varias universidades se está discutiendo una agenda de asambleas y clases públicas para sostener la agitación y estar más organizados para volver a una nueva semana de paro impulsado por Conadu, Conadu H y Fagdut, medida que se verá reforzada el 31, día en que FATUN vuelve a parar por 24hs.
Esa semana posiblemente ya esté avanzado el debate parlamentario sobre la nueva ley de financiamiento universitario que pretende imponer Milei. En este marco, el 1ro de abril, está previsto un nuevo un congreso de Conadu H para balancear el paro y ver cómo continuar. Todo esto en medio de crecientes movilizaciones autoconvocadas y paros de la docencia de varias provincias desbordando los bloqueos de las direcciones burocráticas.
La conclusión es elemental. El gobierno atraviesa un nuevo escenario de crisis política, económica y financiera. La crisis social se profundiza como consecuencia de todos estos factores. El gobierno, a pesar de todo está decidido ir a fondo con su política de ataque al salario, a la universidad y a la educación pública.
La docencia ya ha demostrado que apuesta a una lucha en serio, a una lucha para triunfar, lo que implica abandonar las medias tintas. Aprovechemos entonces el 25, 26 y 27 de marzo, para realizar asambleas, y todo tipo de acciones para avanzar en nuevos pronunciamientos a favor de la huelga por tiempo indefinido, de una nueva marcha educativa nacional y todas las medidas de coordinación que apunten a su concreción.
