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Recientemente se conoció la noticia que daba cuenta de la puesta en venta de los activos del holding que administra los clubes Botafogo de Brasil y Lyon de Francia.
Nada menos que en el diario Financial Times se publicó un aviso de venta de los activos del grupo Eagle Football Holdings, a cargo del pseudoempresario estadounidense John Textor.
Para analizar seriamente el tema, no debe perderse de vista que, al igual que respecto a cualquier cuestión, la base material incide de un modo directo e ineludible en el desarrollo del amplio objeto social de los Clubes de fútbol.
Ellos son una creación histórica forjada básicamente por la Clase Obrera para poder acceder a derechos sociales de diverso orden.
Es que sus niños y jóvenes encuentran en los Clubes de Fútbol un espacio de identidad e igualitaria referencia que contrasta abiertamente con la segregación que padecen a consecuencia de la estructuración capitalista de la sociedad.
Por esa razón, la intervención de los grupos capitalistas en el fútbol implica la casi segura desaparición de los objetivos sociales, deportivos y culturales que los Clubes de fútbol destinan a la niñez y juventud que el orden social imperante desampara. Por ser los más vulnerables, son ellos a quienes afecta más severamente la peste del Capital.
Centrando el estudio solo en la cuestión deportiva, existen datos absolutamente concluyentes.
En el año 2023 se efectuó un relevamiento que indicó que, a través de los Clubes, aproximadamente cinco millones de jóvenes y niños acceden a la práctica deportiva. (Diario Página 12. 18/8/2023).
No se necesita poseer una capacidad cognitiva extraordinaria para comprender que, en ese aspecto, los Clubes que practican el fútbol profesional desempeñan un rol absolutamente relevante.
Por esa razón, mediante las operaciones de venta de los principales activos de los Clubes de fútbol, se perpetra uno de los tantos ataques que los agentes del sistema social imperante dirigen a la clase laboriosa.
Veamos concretamente los casos que motivan esta nota:
El Club Botafogo es uno de los Clubes de fútbol más importantes del Brasil.
Esa tradicional Institución de uno de los países más poderosos del fútbol mundial obtuvo 25 campeonatos en su historia. Entre los años 1907 y 2018 alcanzó los 21 títulos del campeonato Carioca y en los años 1968 y 1995 obtuvo los campeonatos del Brasileirao.
Es decir que solo dos títulos fueron alcanzados desde febrero del año 2022, momento en el que posó sus garras el águila financiera que ahora emigra en busca de nuevos negocios.
Es decir que una Institución cuyas raíces se remontan al año 1894 debió desaparecer como tal para solo alcanzar el 8 % de sus logros deportivos.
Para constatar la afirmación que antecede alcanza con visualizar el organigrama actual de lo que alguna vez fue el Club Botafogo.
Naturalmente, en esa estructura interna la escala jerárquica está encabezada por su propietario, John Textor. De él depende el presidente que (si lo anterior no fuera suficiente para entender de qué se trata) solo es secundado por el Director Deportivo que lógicamente responde a Textor.
Solo debió pasar algo más de tres años para que se corriera el velo.
Hoy se ha constatado que el precio fijado en febrero de 2022 no lo pagó ningún magnate ni “grupo inversor”.
Lo pagó un universo de varias generaciones de asociados e hinchas que, más allá de los éxitos y las derrotas futbolísticas, sostuvieron sus sueños y sus luchas forjando una expresión popular que, como todo lo que toca, fue corrompida por el Capital.
Está claro entonces que la intervención de un grupo capitalista en el Club Botafogo, arrojó un saldo decididamente catastrófico.
Por su parte el Club Lyon fue fundado el 8 de Agosto del año 1950 y es uno de los Clubes más importante de Francia.
En su historia obtuvo 7 títulos de Primera División, 5 Copas de Francia, 1 Copa de la Liga y 8 Supercopas de Francia.
Ninguno de ellos fue conseguido desde la compra del holding aludido que ha quedado bajo la administración judicial de la firma británica Cork Gully, nombrada como administradora judicial de Eagle Football Holdings.
El día 19 de diciembre de 2022, al momento de perfeccionarse el acuerdo de venta, John Textor expresó:
“Después de cuatro meses de negociaciones constructivas, marcadas por un entendimiento común con (el presidente del club) Jean-Michel Aulas y con todos nuestros socios, estamos orgullosos por llegar a este acuerdo excepcional",
Está claro que solo para los intereses de Textor el acuerdo fue excepcional.
Es que, a la luz de la más elemental lógica capitalista, la puesta en venta que recientemente se ha conocido no tiene otra explicación que una afectación de la tasa de ganancia de Eagle Football Holdings.
Debe comprenderse que, más allá de presentarse como un especialista en la propiedad y gestión de los Clubes de Fútbol, la finalidad que justificó la intervención del pulpo financiero en los Clubes Botafogo y Lyon fue exclusivamente mercantil. En el marco de la “legalidad” inherente al modelo de relaciones sociales vigente ninguna de las posibles consecuencias que el holding supuestamente deba “afrontar” reviste operatividad real para impedir que siga operando de acuerdo a su naturaleza. Por ello, lo único que hoy por hoy puede asegurarse es que el grupo Eagle Football Holdings seguirá haciendo negocios.
