Kicillof promueve la liquidación del plan MESA

Escribe Carlos Alberto Sánchez

En el marco de la suba de la pobreza e indigencia.

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El programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria) va camino al patíbulo, víctima propiciatoria de la motosierra del gobernador Kicillof. El módulo alimentario en cuestión contiene: una lata de arvejas, una de porotos, un kilo de harina, un aceite de medio litro, una caja de lentejas, un litro de leche larga vida, arroz o fideos, una docena de huevos. Esto dudosamente alcance para proporcionar las proteínas o calorías que necesita un pibe, no ya en el transcurso del mes, sino de una semana. Pero es lo que reciben miles de familias en momentos en que el desempleo y la precariedad laboral crecen, se hunden los salarios y jubilaciones y la pobreza e indigencia en niños y adolescentes superan largamente los promedios nacionales.

Según el gobierno de Kicillof la erogación presupuestaria asciende a 31.000 millones de pesos al mes, alcanzando a 2 millones de pibes. El gobierno justifica tremendo ajuste porque no recibe fondos nacionales, por lo cual ha entrado en mora con los proveedores. Este mismo razonamiento recibieron los desocupados que se movilizaron a la gobernación en reclamo de alimentos secos y frescos que los comedores no reciben desde febrero/marzo de este año. Como en un buen pase de magia, la suspensión o anulación del programa MESA, “prometen desde provincia” reforzar el SAE (Servicio Alimentario Escolar), que alcanza a 2,4 millones de pibes. El vendedor de embelecos no dice que este servicio es una colación con galletitas o pan con queso o dulce, yogurt o una fruta de estación, por el cual dice desembolsar 40.000 millones de pesos mensuales, por lo declarado desde fuentes oficiales, no solo es una miseria la provisión de alimentos, sino el sobreprecio de los mismos. Todo este ajuste o recorte es en función de presentarse como “candidato responsable” que honra la deuda externa, frente a las elecciones de 2027.

La burocracia sindical docente agrupada en el FUDB, en el cual militan Baradel-La Torre, no ha abierto la boca ante este ataque a las infancias y las adolescencias para no incomodar a su candidato a presidente Kicillof.

Por la continuidad del programa MESA, por su extensión al conjunto de los pibes, por la ampliación de alimentos nutritivos y por su entrega semanal.

Por la calidad y ampliación del SAE.

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