El cierre de Dánica en Llavallol: todo el apoyo al reclamo de reincorporación

Escribe Gabriel Meggiotto

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El 23 de septiembre, los trabajadores de la fábrica Dánica en Llavallol, perteneciente al grupo Beltrán se encontraron, al inicio del turno, con la planta cerrada y con un cartel que informaba que dejaría de funcionar definitivamente a partir del 30 de septiembre.

Los trabajadores de Dánica Llavallol se encuentran acampando fuera de la fábrica, cumpliendo con su horario laboral.

El cierre forma parte de movimientos que buscan centralizar la producción de Dánica en la planta de Córdoba, donde los trabajadores están bajo convenio de Alimentación -y no el de Aceiteros- y el costo laboral es más bajo. En 2023, ya había cerrado la fábrica ubicada en San Luis. El objetivo de la patronal es tercerizar la producción de margarinas de modo que continúe produciéndose bajo un esquema ‘’low-cost’’. Según informaron distintos medios, ‘’la fábrica detuvo su actividad en varias ocasiones en los últimos días, cuando la compañía anticipó vacaciones al personal y lanzó un plan de retiros voluntarios’’ (Clarín 22/09). Si bien las patronales siguen el modus operandi de planes de retiros voluntarios y anticipo de vacaciones para reducir el plantel, la supuesta detención de actividad contrasta con lo que señalan los trabajadores.

Un trabajador entrevistado por C5N señaló que venían trabajando normalmente por lo menos hasta hace dos semanas atrás. El ritmo de producción no había cambiado, continuaban sus tareas como en años anteriores. Sin embargo, hace una o dos semanas, la empresa empezó a vaciar la cámara donde guardan la producción. A partir de allí, los trabajadores entraron en estado de alarma, parcialmente contenido por las reuniones que sostenían los delegados con la empresa. Según mencionó, ‘’el diálogo con la empresa siempre fue mantener los puestos de trabajo, ellos nunca argumentaron que iban a cerrar la fábrica’’. Otro trabajador, con 20 años de antigüedad, reforzó lo señalado por su compañero, explicando que, de la noche a la mañana, llegaron camiones para llevarse la producción. Añadió que se encontraron con mails y mensajes de WhatsApp de la empresa donde se les informaba que la planta iba a cerrar y que les iban a llegar las notificaciones de despido a cada trabajador. Hasta la próxima quincena, dijo, tienen el salario asegurado; luego de eso, la incertidumbre.

La entrevista a estos trabajadores deja de manifiesto que los problemas asociados a la producción eran mínimos. La planta de Llavallol había quedado con una plantilla reducida luego de que, en diciembre de 2024, la patronal despidiera a 100 trabajadores. Esto abrió un conflicto que terminó con el sindicato arreglando con la patronal, el 21 de enero de 2025, una reapertura durante 18 meses que retomaría la producción a partir de febrero del mismo año. Dicha reapertura fue caracterizada como una victoria para el Sindicato Aceitero Capital y Gran Buenos Aires (SOEIA), que se había cargado el 65% de la plantilla en favor de la patronal, concediendo que sostenga una plantilla mínima de 24 trabajadores. Por otro lado, se habilitaron jornadas de 12 horas pagando horas normales. Junto a eso, una reducción salarial gigantesca que preveía el pago del 65% del convenio aceitero más un subsidio al salario del 50% por parte del estado provincial. Con todo, quedaron 30 trabajadores, que afirman que la intensidad de producción era la misma que en 2023 e incluso 2024, ilustrando el grado de explotación a los que los ha sometido la patronal. Los medios patronales han colocado a la empresa como una ‘’rescatista laboral’’, señalando que la misma "hizo todo cuanto pudo" para sostener la viabilidad de la planta. Sin embargo, fueron los trabajadores quienes se sometieron a una reducción de salarios y peores condiciones laborales con la expectativa de poder continuar trabajando allí.

El Grupo Beltrán, que adquirió Dánica y Avex por 630 millones de dólares en 2019, ha venido creciendo en varias áreas productivas y comerciales. La llamada ‘’diversificación’’ de activos y pasivos le ha dado como resultado un crecimiento y una proyección económica muy amplios en el sector cárnico. En 2025, dicho grupo consiguió las credenciales para poder exportar a China, lo cuál le garantiza entre 10 a 40 millones de dólares anuales. Por otra parte, forma parte de la cuota Hilton que le permite exportar 68,79 toneladas de cortes de alta calidad a la Unión Europea, generando aproximadamente 1.000.000 de dólares más. Lejos de ser insolvente, el grupo económico al que pertenece Dánica ha ido creciendo en los últimos años.

Todo este escenario ha derivado en una audiencia frente al Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires entre el SOEIA y la patronal. Uno de los delegados que participará de dicha reunión, informó que será por Zoom. Las audiencias virtuales se han convertido un recurso para negociar sin el ´asedio´ de los trabajadores afectados por los despidos.

La única salida posible ante este cierre es que, mediante asamblea, los trabajadores resuelvan la ocupación de la fábrica para su estatización y puesta en marcha.

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