Escribe Juan Cruz Mondino
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En el marco de la votación nacional promovida por CONADU, a lo largo de una semana la docencia universitaria de Rosario deliberó en cada unidad académica sobre la medida que nuestro gremio, la COAD, debe llevar al plenario de secretarios generales de la federación.
Esta consulta se da en el marco de la intransigencia del gobierno mileísta de no ejecutar las partidas destinadas a salarios, becas y financiamiento científico dispuestas en la Ley de Financiamiento Universitario, que cuenta con una nueva intimación judicial para su aplicación.
Los números que arroja la votación son contundentes: 1.162 votos por el paro por tiempo indeterminado (50,81%) sobre un total de 2.287 votantes. Vale destacar que es las consultas anteriores los docentes de la UNR ya habían demostrado la disposición a ir a una lucha a fondo, teniendo en cuenta que está medida ya había sido la más votada en reiteradas instancias.
Está votación se da en el marco del enorme ajuste del gobierno nacional a la educación universitaria y a los organismos de ciencia y técnica. El proyecto de presupuesto elaborado por el gobierno liberticida proyecta una partida de alrededor de 7,35 billones para las universidades, lo cual es significativamente menor de los 11 billones proyectados por el CIN. Por otro lado, el ruinoso 21,3 % de aumento firmados bajo el auspicio de los rectores y las burocracias funcionó como un detonante de la radicalización de las medidas, en tanto son cientos y cientos de compañeros y compañeras que no llegan a cubrir sus necesidades elementales, como pagar el alquiler, comer, etc, sobre todo cuando nos remitimos a los docentes con cargos de dedicación simple.
La votación en COAD sacude la política de paros de aislados, que no promueven una continuidad ni una acción decidida contra el ataque del gobierno nacional. Los rectores, encabezados por Franco Bartolacci, rector de la UNR y presidente del CIN, han lanzado la convocatoria para una nueva marcha federal recién el 15 de octubre. Nada se puede esperar de ellos, que han pactado sistemáticamente contra la docencia. Tenemos que construir desde abajo una verdadera huelga nacional docente hasta que el gobierno ejecute lo dispuesto por la Ley de Financiamiento Universitario. Las asociaciones de base que han votado medidas de estas características deben promover una campaña por una huelga por tiempo indeterminado hasta quebrar la posición intransigente y anticonstitucional de Milei y compañía.
Para esto, es necesario replicar las autoconvocatorias y las asambleas en cada facultad, articulando con el movimiento estudiantil por medio de asambleas interclaustros. La docencia universitaria está en pie de lucha.

