Tiempo de lectura: 2 minutos
El viernes 26 de septiembre, la patronal de Electrolux anunció que dejaría de producir en Argentina. La empresa pasará a importar productos que elabora en China o Brasil, del mismo modo que han hecho otras empresas como Whirlpool o SKF. La patronal anunció el cierre de la fábrica de Rosario y envió 200 telegramas a los trabajadores que se desempeñaban allí.
El lunes 28 de septiembre tuvo lugar la movilización de los trabajadores de Electrolux al Ministerio de Trabajo de la provincia de Santa Fe. Participó la CGT rosarina y la UOM.
Según informó Pablo Cerra, abogado y apoderado de la UOM, el Ministerio de Trabajo suspendió los despidos y dictó la conciliación obligatoria. Donello, por su parte, explicó que se trata de la conciliación no garantiza el retorno a los puestos de trabajo una vez finalizada. Los trabajadores continuarán cobrando su sueldo hasta el 20 de octubre, pero no asistirán a los puestos de trabajo. Por otro lado, se le impuso a la patronal la imposibilidad de sacar herramientas o maquinarias para ‘’evitar cualquier tipo de vaciamiento’’.
El objetivo de este acuerdo es bloquear cualquier tipo de ofensiva por parte de los trabajadores. De modo que acaten la conciliación y eviten una toma de fábrica. Ambas partes están operando en función de que esto no ocurra. Por otro lado, abre la posibilidad de que, una vez termine la conciliación, la discusión se empantane.
La patronal llevó adelante en estos últimos años un recorte enorme de la plantilla en la fábrica. Para 2023 contaba con 800 trabajadores, en 2025 había comenzado una serie de suspensiones rotativas que habían alcanzado a 400 trabajadores de la fábrica, luego, con el fin de la fabricación de heladeras y otros electrodomésticos, la empresa pasó a tener 350 empleados de los cuales hoy solamente quedaban 200. Pero esto es algo que está ocurriendo a nivel internacional: Electrolux, en Italia, a principios de año, había emprendido una reestructuración de sus fábricas, reduciendo un 40% de su plantilla y despidió a 1.700 trabajadores. Lo mismo ha hecho en Estados Unidos, con el despido ‘’temporal’’ de 1.200 trabajadores.
Con todo, la patronal de Electrolux se ha lanzado a una ofensiva en contra de los trabajadores. La salida a este cierre no lo va a dar una conciliación obligatoria que es casi una componenda entre el sindicato y la patronal, si no que la va a dar la organización de los trabajadores que, mediante asamblea, resuelvan llevar a fondo una lucha de conjunto hasta recuperar los puestos de trabajo.

