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La conciliación obligatoria iniciada el 10 de agosto se extendió hasta el 7 de septiembre. Después vino una “conciliación voluntaria” entre la UOM y Mirgor, resuelta en una reunión en el Ministerio de Trabajo entre el 7 y 9 de septiembre y estirada hasta el 25. Finalizada esa instancia, la patronal retomó los despidos.
El miércoles 30, la patronal avanzó con 130 despidos en las cuatro razones sociales pertenecientes al Grupo Mirgor. Entre los despedidos se encuentran los delegados gremiales y trabajadores que habían sido reincorporados luego de la tanda de 300 ocurridos en agosto.
Esta maniobra del Grupo Mirgor se dio luego de que el acuerdo entre el gremio y la patronal se cayera. Según informaron los trabajadores, los despidos fueron sin justa causa porque en los telegramas la patronal señala que las desvinculaciones se dan por una “necesaria reestructuración” de la actividad fabril orientada a alcanzar metas que permitan la continuidad del establecimiento.
Hace una semana, alrededor del cierre del período de negociaciones, las alarmas respecto a los puestos de trabajo se encendieron luego de que la patronal licenciara con goce de sueldo a 35 trabajadores. La medida fue justificada formalmente por la patronal, aduciendo que era por cuestiones productivas. En principio, había alcanzado a la fabricación de televisores y teléfonos celulares; con el correr de las horas se extendió a otros sectores. Al mismo tiempo, Mirgor ofrecía acuerdos de desvinculación a operarios y delegados gremiales. Todos estos movimientos se desarrollaban mientras Mirgor y la UOM negociaban en los contubernios estatales.
El acuerdo entre la UOM Río Grande y Mirgor, según informaciones internas, se cayó a último momento debido a una consideración respecto a la reincorporación de los delegados metalúrgicos. Según indicó Crítica Sur, el problema tuvo que ver con que la patronal exigió que los delegados retomen tareas productivas, debido a que, según informó el mismo medio, buena parte de la actividad de los representantes gremiales se desarrollaba por fuera de las tareas habituales de producción. Estas exigencias trasladadas a la comisión interna derivaron en un rechazo y no se avanzó con la firma que iba a concretarse este mismo miércoles 30.
Pero ¿en qué consistían las discusiones que sostuvieron el gremio y la patronal en el Ministerio de Trabajo? En principio, se había llegado a un acuerdo en relación con el detonante del conflicto: el premio de 3.000.000 de pesos. Dicho premio sería abonado a fin de mes. Sin embargo, de haberse firmado, el pago del premio hubiese sido el caballo de Troya de un cambio de régimen laboral.
En las asambleas realizadas el 25 de septiembre en las distintas fábricas de las cuatro razones sociales del Grupo Mirgor se puso a votación: contemplaba un blindaje al sector de autopartes, así como también la implementación de un banco de horas. Además, modificaciones en el esquema salarial y la eliminación de categorías laborales. Dichas asambleas terminaron en un rechazo a estos puntos en las distintas razones sociales de Mirgor. De manera contundente en Famar Fueguina, la autopartista del grupo. En Brightstar se votó a favor del acuerdo y hubo abstenciones en Mirgor. Sin embargo, la última palabra la tenía el sindicato, que, como hemos mencionado, lo rechazó en desacuerdo con que los delegados retomaran sus actividades laborales. Detrás de esto se encuentra el propósito de la patronal de prohibir la organización sindical en sus fábricas. Incluso colocó este chantaje en los medios, prometiendo la reincorporación de todos los despedidos si los delgados "contribuían".
El cambio de régimen que encerraba el acuerdo estaba en línea con la contrarreforma laboral del gobierno, y implicaba una mayor flexibilización laboral, jornadas variables sin pagos extras, salarios más bajos -800.000 pesos para los ingresantes- y toda una serie de medidas orientadas a generar mayores beneficios sobre la base de una intensificación laboral extrema.
Frente a estos nuevos despidos, la UOM de Río Grande está ausente sin aviso. Sí están presentes los trabajadores, quienes se encuentran concentrándose frente a las fábricas de Río Grande -con un grupo grande de trabajadores y algunos delegados en la planta ubicada en Einstein 1111-, y apareciendo en los medios para denunciar este nuevo avance patronal sobre los puestos de trabajo.
Mientras tanto, el silencio por parte de la seccional de la UOM es ensordecedor. En el momento más agudo del conflicto, se encerró en el Ministerio de Trabajo a negociar con la patronal un nuevo régimen en línea con la contrarreforma laboral de Milei y Caputo. Ahora que se reavivó el conflicto, ha desaparecido de la escena pública a la espera de que los acontecimientos le permitan frenar un ascenso obrero.
La única salida tiene que venir desde los trabajadores, a través de asambleas. Hay que construir el camino hacia la huelga general para derrotar a las patronales y al gobierno.
Mirgor: un conflicto que exige huelga general Por Gabriel Meggiotto, 28/08/2026.

