Escribe Agustina Vaccaroni
El 15 marchemos masivamente.
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El viernes 9 se realizó una nueva asamblea de ADUNS, la asociación de base de los docentes universitario de la Universidad del Sur. Con más de 40 participantes y contando con la presencia de estudiantes invitados, la asamblea fue convocada para considerar cómo participar de la Marcha Universitaria del 15 de octubre y respecto de la concreción de un paro de una semana desde el martes 13 al viernes 16. Tres días antes, el juez Cormick había declarado inconstitucional el decreto 759/25, por el cual el Gobierno suspendió la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, refrendada por el Congreso. El día anterior, asimismo, se realizó una sentada estudiantil autoconvocada en el Palacio Pizzurno por la LFU y el aumento presupuestario para las becas estudiantiles.
ADUNS había resuelto en su anterior asamblea, por unanimidad, un mandato para el plenario nacional de CONADU Histórica que considere el lanzamiento de un paro por tiempo indeterminado. Finalmente se convocó a un paro de 72 horas el 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre de parte de la CONADU H, CONADU, FAGDUT y APU (gremio no docente de Mar de Plata).
Esta nueva asamblea fue precedida por un semaforazo que reunió a más de 100 personas, uno de los más importantes del año. Se está desarrollando también una autoconvocatoria de estudiantes y docentes que convocaron a una reunión abierta el sábado 10. Persiste en la comunidad universitaria una disposición a la lucha frente a un gobierno que se encuentra violentando el propio Estado de derecho al no cumplir una ley votada por el Congreso dos veces y refrendada en diferentes instancias de la justicia, ya hace más de un año.
Al inicio de la asamblea, se aclaró que la mesa ejecutiva de ADUNS había llegado dividida a esta instancia, pues una parte de la conducción (asociada con el aparato del Partido Obrero) no acordaba con el paro de una semana, sosteniendo que iba a ser dificultoso de concertar por la baja adhesión registrada en la última medida de fuerza de 72 horas. Propusieron, en cambio, parar solo el 15. Con el correr de las intervenciones, el PTS, que es parte de la mesa ejecutiva, se sumó a este planteo. EL FITU no ha desenvuelto ninguna agitación por una huelga indefinida en oposición a las medidas aisladas y desgastantes de las conducciones de las Federaciones.
Política Obrera intervino apoyando el paro por una semana e indicando que la Marcha del 15 debía conformarse como un puntapié para la preparación de un paro por tiempo indeterminado, con el fin de ganar el pago de todo lo adeudado según la LFU. Los rectores y las burocracias de las federaciones apuestan a que sea el cierre del proceso de lucha que, a lo largo del año, tuvo momentos de fuerte ascenso y desborde, como lo fue el Acta Acuerdo del 10 de junio que sancionó un aumento del 24 % dividido en varios meses, muy lejos del 50 % que corresponde para recuperar lo perdido en materia de salarios desde 2023. El movimiento de repudio hacia el CIN y las federaciones docentes y no docentes fue contundente y logró que una de ellas, la CONADU Histórica, retirara su firma. Más recientemente, un conjunto de asociaciones de base de docentes universitarios pertenecientes a ambas CONADU firmó una declaración para exigir un congreso unificado de delegados de base en el camino de un paro hasta ganar.
En la asamblea señalamos, además, que la política de ahogo presupuestario del Gobierno sobre la universidad y la ciencia están en directa relación con la inserción de Argentina en el escenario de la guerra mundial en curso, bajo los intereses de Estados Unidos que se prepara para la militarización del Atlántico Sur. Frente a la guerra y al desarrollo de una corriente mundial fascistizante existen respuestas de alto voltaje, como las movilizaciones masivas que continúan en Francia y en Chile, con el sector estudiantil como punta de lanza contra el vaciamiento del presupuesto en educación.
Para desarrollar la lucha universitaria en Argentina es necesario reflejarse en esas experiencias, coordinación con el estudiantado y romper el constreñimiento de las burocracias y los rectores que han encorsetado el reclamo a la vía institucional y judicial. En ese sentido, propusimos que al finalizar el paro de una semana se convocara a un congreso de delegados de base, con o sin el beneplácito de las conducciones de las federaciones.
La moción por el paro de una semana se sobrepuso a la moción por el paro solo para el día 15. A ello se sumó la convocatoria a una asamblea interclaustros para el día 14, a los fines de preparar la movilización, y la reunión de una nueva asamblea de ADUNS para el 16. Se ha renovado una disposición a la lucha frente a los nuevos embates del gobierno y la parálisis de las federaciones docentes. El paro de esta semana y la marcha universitaria pueden derivar en medidas de fuerza aún más contundentes en el camino de construir una huelga general. Estamos aún lejos del fin de año. Por un gran paro activo del 13 al 16 y la continuidad de las acciones hasta ganar.

