Hospital Mercante: del recorte salarial al recorte de agua

Escribe Gabriel Meggiotto

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El viernes 9 a las 10 de la mañana, luego de discutir en los pasillos, consultorios y grupos de WhatsApp, los trabajadores del Hospìtal Mercante de José C. Paz se reunieron en el hall principal. Alrededor de 60 enfermeros, administrativos y médicos se reunieron en asamblea para plantear los problemas que se están desarrollando en el hospital. El recorte en el suministro de bidones de agua para el dispénser del personal funcionó como catalizador en un escenario de ajuste que se viene llevando adelante en el hospital.

La excusa que utilizó la junta directiva del Mercante para llevar adelante esta medida fue la falta de presupuesto. Sin embargo, es desconocido actualmente el presupuesto que maneja el hospital. En abril se habrían desembolsado 109 millones de pesos para la adquisición de bienes e insumos. En julio de este mismo año, el hospital había lanzado una licitación privada para comprar antibióticos por un presupuesto de casi 99 millones de pesos. El destino de esa masa monetaria es desconocido: los trabajadores denuncian de manera sistemática la falta de herramientas, insumos y demás materiales de trabajo con los cuales tratar a los pacientes. Otro de los ingresos que recibe el Mercante tiene que ver con el Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO), a través del cual el hospital recupera costos de tratamientos realizados por pacientes con obra social. En teoría, el 50 % de esto debería ir destinado al salario de los trabajadores, mientras que el 40 % al fondo de dirección -que debería ir a infraestructura e inversión hospitalaria-, y finalmente un 10 % que se queda el Ministerio de Salud. Sin embargo, los trabajadores han denunciado permanentemente salarios a la baja, infraestructura deficiente, falta de insumos básicos y, ahora, falta de agua potable para consumir en el hospital.

Pero “lo del agua fue la gota que derramó el vaso", resumió un enfermero. También se denunció la situación de los becarios, quienes cobran un salario de 800.000 pesos por el mismo trabajo que hace un trabajador de planta permanente. La asamblea terminó luego de una hora y se resolvió llevar adelante un corte en las calles que rodean el hospital para visibilizar la situación de los trabajadores. Los grandes ausentes de la jornada fueron la burocracia de Salud Pública y ATE Verde -este último en ocasión del repudio a la suspensión de Nancy Penayo, se encontraba ‘’ocupado’’ con las elecciones de la CTA-. Sí estuvieron presentes delegados de ATE Negra y CICOP. Durante la asamblea se señaló que la burocracia de Salud Pública avalaba la posición de la dirección del Mercante en relación a los bidones. Esto se debe a que estuvieron promoviendo un análisis incompleto que indicaba que el agua corriente de los baños era potable, pese a tener arsénico. Un análisis bioquímico hubiese demostrado la inviabilidad de deshacerse de los bidones.

El martes 13 de octubre a las diez de la mañana tendrá lugar el corte en Coronel Arias y René Favaloro, para visibilizar las condiciones en las que trabajan los médicos y enfermeros del Hospital Mercante. Mientras tanto, se están organizando en conjunto con los becarios para denunciar la miseria salarial a la que son sometidos. El escenario presentado hace cada vez más necesaria la organización mediante autoconvocatorias, a fin de construir el camino a la huelga general.

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