Universidad: ¿"Hay 2027"?

Escribe Anahí Rodríguez

Las burocracias y los rectores quieren enterrar la lucha universitaria.

Tiempo de lectura: 4 minutos

La marcha del 15 de octubre, al igual que las cuatro anteriores, ha servido para que el CIN y las burocracias sindicales la presenten como la coronación y el cierre del reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario. Pese a la represión desatada frente al Congreso, el Frente Universitario (integrado por las federaciones sindicales, el CIN y la FUA) se ha limitado a emitir un comunicado de repudio. Los rectores, por su parte, buscan en el armado político de la oposición patronal una alternativa electoral para 2027. Los sindicatos, por su parte, convocaron -una semana después de la marcha- a instancias de debate, pero donde no resolvieron nuevas medidas para darle continuidad al plan de lucha.

Este escenario le dio vía libre al Gobierno para avanzar con una nueva provocación: girar a las universidades el instructivo de liquidación salarial que contempla un incremento del 3% para octubre, a cobrar en noviembre, cuando la deuda salarial acumulada por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario asciende al 34,3%. El Gobierno presenta este incremento, que apenas acompaña la escalada inflacionaria, como parte de sus supuestos “compromisos de cumplimiento de la LFU”, consolidando una depreciación sin precedentes del salario universitario. Por su parte, la Justicia suspendió las multas de $100.000 diarios -que el gobierno tampoco pensaba pagar- mientras analiza la vigencia de la medida cautelar que obliga a aplicar los incrementos salariales establecidos por la ley. En paralelo, el oficialismo defendió con mayor fuerza, en la comisión del Congreso, el presupuesto de ajuste para 2027, que prevé un 60% del monto de las partidas solicitadas por los rectores. Los rectores se habían jugado a discutir ´dentro´ del presupuesto. La oposición peronista -que ha vuelto a reunir a sus facciones- a través de Sergio Massa se reunió con 15 rectores de distintas universidades nacionales. En ese encuentro planteó que “la sociedad le va a dar vuelta la página al Gobierno en las elecciones de 2027”. No hizo alusión, en cambio, a la Ley de Financiamiento Universitario. Una definición que expresa con claridad la orientación de los Rectores, incluso de una parte del radicalismo, que ve con buenos ojos el acercamiento a un frente opositor a través del massismo, un hombre de los fondos de inversión.

Un “plan de lucha” sin lucha

FATUN -la federación que agrupa a los trabajadores no docentes- anunció un esquema rutinario de paros rotativos de 24 horas semanales hasta diciembre. FAGDUT, el sindicato de docentes de la Universidad Tecnológica Nacional, se plegó a ese mismo esquema. FEDUN -el sindicato docente adherido a la CGT- votó un paro de 24 horas para el día en que se trate el Presupuesto en el Congreso -es decir con fecha incierta- y acompañar la visita del Papa a la Argentina.

CONADU, en una maniobra burocrática durante su congreso, sometió a votación la propuesta de una “huelga por tiempo indeterminado”, que contaba con mandatos de las asambleas de Río Cuarto, Rosario, Quilmes y General Sarmiento. Al perder esa moción, la conducción presentó como una resolución por “unanimidad” el estado de alerta y movilización para la semana en que el Congreso trate el Presupuesto 2027, con el reclamo de que se incluya allí la Ley de Financiamiento Universitario. También resolvió un paro de 24 horas para el 28 de octubre, día en que supuestamente iba a firmarse el dictamen del proyecto de Presupuesto 2027 y finalmente no ocurrió porque el Gobierno no reunió los votos necesarios.

CONADU Histórica, por su parte, resolvió un paro de “una semana”. Sin embargo, en los hechos, se trata de un paro de 72 horas, que comenzó el miércoles 28 de octubre y se extenderá otras 48 horas la semana siguiente, el lunes 2 y el martes 3 de noviembre. La conducción de la federación, dirigida por el PCR y el kirchnerismo, argumentó que no podía votar un paro que superara la semana para poder coordinar con el Frente Sindical. Sin embargo, el propio Frente Sindical es incapaz de superar las 24 horas de paro. El congreso de CONADU Histórica estuvo atravesado por el debate entre la propuesta de paro por tiempo indeterminado o paro hasta cobrar y la de una semana de huelga. La primera obtuvo 33 votos y fue respaldada por congresales de Tucumán, AGD-UBA, Bahía Blanca, Comahue, Salta, Luján, UTN y Entre Ríos. La segunda reunió 63 votos, abroquelando en esta moción a congresales que incluso llevaban mandatos por paros de 72 o 48 horas.

Pese a lo resuelto por las federaciones, algunas asociaciones de base y asambleas docentes decidieron impulsar paros locales, expresando la bronca que crece desde abajo frente a las políticas de ajuste del Gobierno nacional y la impotencia ante el hecho de que las conducciones sindicales hayan sepultado la continuidad del plan de lucha.

Es el caso de AGD Río Cuarto, que convocó a un paro de 48 horas para el 28 y 29 de octubre; de COAD Rosario, que, pese a que su federación solo convocó a un paro de 24 horas, resolvió extender la medida a siete días; y de la Escuela Superior Manuel Belgrano de Córdoba, donde también una asamblea docente resolvió parar. Por otra parte, luego de conocerse el asesinato de la docente Nancy Godoy en Corrientes, la Escuela Preuniversitaria Anexa de la Universidad Nacional de La Plata convocó a una asamblea y resolvió parar junto con la docencia de todos los niveles, reclamando justicia por Nancy, pero también en defensa de la educación pública.

Estas expresiones de paros por fuera de las federaciones muestran el descontento de un sector importante de la docencia. Lo mismo ocurre con las tomas estudiantiles que se llevaron adelante en la Universidad Nacional de Cuyo, el Colegio Carlos Pellegrini y procesos de movilización estudiantil en Rosario, Córdoba y Tucumán. Sin embargo, estas iniciativas todavía no han logrado confluir en acciones de conjunto.

Las burocracias sindicales se han encargado de imponer medidas aisladas que conducen al desgaste y desarman la posibilidad de una respuesta colectiva. Sera importante abrir paso a la coordinación entre las asociaciones de base que tienen mandato para profundizar el plan de lucha, y que los trabajadores universitarios y los estudiantes superen las trabas burocráticas de los que han entregado la lucha.

Sobreseimiento y archivo de la causa del profe Bruno Corzo: SUMA TU FIRMA!Sumate a Política Obrera, llená el formulario