Texas anticipa el derrumbe electoral de Trump

Escribe Norberto Malaj

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“En una ola de compromiso político —dice Alexandra Villareal, corresponsal en Texas de The Guardian (26/10)—, casi siete millones de texanos ya han emitido su voto durante las elecciones generales, la gran mayoría en persona. Los números están impulsando a lo que históricamente es uno de los estados con menor participación de votantes a la cima de la tabla de clasificación de la nación en términos de la gran cantidad de personas que han votado hasta ahora”.

Texas es un ´bastión´ republicano desde hace décadas. Ahora es uno de los estados más golpeados por el covid-19 (han muerto más de 17.700 texanos). Según diversos analistas “el camino de Trump hacia la Casa Blanca es básicamente imposible sin ganar los 38 votos electorales de Texas” (ídem). La derrota en Texas anuncia un derrumbe electoral de Trump.

El gobernador republicano, fiel a Trump, intentó frenar la marea: “se ha negado a ampliar los estrechos criterios de elegibilidad del voto por correo” (ídem). Aun así, la población salió en masa a votar en forma anticipada, haciendo frente al “riesgo significativo de votar en persona” —dice Gabrielle Velasco, coordinadora nacional de Protección Electoral.

A su vez el partido republicano de Texas se ha quebrado: “el senador John Cornyn, ha comenzado a distanciarse del presidente … Otros políticos, desde los ex representantes republicanos de Texas Steve Bartlett y Alan Steelman hasta el ex asesor hispano de Trump, Jacob Monty, han defendido abiertamente a Biden” (ídem).

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