Docentes: a defender la vida y la educación

Escribe Tribuna Docente Tendencia

Declaración provincial de Tribuna Docente- Tendencia

Tiempo de lectura: 7 minutos

El número de contagios por coronavirus ha pegado un nuevo salto, especialmente en la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires. Contra toda indicación médica el gobierno se encuentra, mediante diferentes mecanismos, desmontando la cuarentena. Mientras tanto, el Ministro de Educación Nicolás Trotta ya comienza a hablar de un retorno “escalonado” a las aulas para el mes de agosto, aun desconociendo el alcance que tendrá la pandemia durante el invierno y qué tipo de protocolos deberán establecerse para prevenir los contagios en toda la comunidad educativa.

Trotta pasó de explicar las bondades del operativo de virtualidad pedagógica montado por el gobierno al comienzo de la cuarentena a tener que reconocer sin mayores detalles su rotundo fracaso, no sin haber transitado por una cantidad incesante de declaraciones y resoluciones contradictorias. La improvisación ha sido su única hoja de ruta, cuyas consecuencias están siendo descargadas con una inédita sobreexplotación de la docencia.

Virtualidad pedagógica

La continuidad pedagógica virtual se estrelló contra un sistema educativo quebrado, sin conectividad, sin presupuesto y que asimila, entre las familias docentes, el 50% de pobreza que arrecia entre el conjunto de los trabajadores, junto con las condiciones precarias en las que viven las familias obreras. Casi la mitad de docentes y estudiantes del país no cuenta con infraestructura digital. En vez de montar un plan integral de conectividad, el Estado no ha garantizado el acceso a internet ilimitado, la distribución masiva de notebooks, tablets y la puesta en pie de una plataforma educativa única y segura. Con espacios físicos reducidos y sin recursos suficientes en nuestros hogares, el día a día se ha convertido en un caos para familias y docentes que también tenemos que cargar con las tareas domésticas y la atención de nuestros hijos y familiares. Se ha intensificado la doble explotación que sufre la mujer trabajadora, que representa la mayoría de la docencia.

Bajo estas condiciones, la docencia está realizando un enorme despliegue para sostener las clases en forma virtual, recurriendo a recursos personales para buscar lazos con los estudiantes por medio de WhatsApp, casillas de mail o plataformas virtuales. El gobierno había anunciado la creación de un “aula virtual única” que quedó en el olvido, mientras que no hay capacitación masiva para los docentes. La virtualidad supone una dramática extensión del trabajo pedagógico. Dolores cervicales, contracturas, problemas en la columna, irritación de ojos, ansiedad y una sensación de desborde permanente son algunas de las secuelas que va dejando la permanencia de horas y horas frente a las pantallas. El “teletrabajo” requiere de condiciones específicas y que están conveniadas, como sucede con trabajadores telefónicos. Sin embargo la docencia trabaja en casa sin sillón ergonómico, protector de pantalla, mousepad contra la tendinitis, entre otros elementos necesarios. La quiebra del régimen laboral –con situaciones no contempladas en reglamentos o el Estatuto Docente- pone en riesgo nuestras garantías laborales.

Al no garantizar aquellas condiciones para el sostenimiento de la actividad pedagógica virtual -una realidad forzada que impone la cuarentena- el Estado ha resuelto que no se calificará a los alumnos hasta tanto y en cuanto no regresen las clases presenciales. Pero no estamos frente a una conclusión pedagógica, sino frente a una desidia estatal. Las y los docentes estamos trabajando y la evaluación es parte de nuestra actividad. Debemos alertar que esta suspensión podría ser utilizada en el futuro para justificar una rebaja o suspensión salarial. Hugo Yasky, de la CTA, aceptó las reducciones salariales en las empresas que tengan “productividad cero”.

Con esta implosión y las posibilidades de un verdadero desastre educativo, el Estado hace su contribución a las innumerables presiones empresariales para el levantamiento de la cuarentena esta a su vez subsidiando con cifras millonarias, a pesar de que existen despidos y suspensiones masivas. Las petroleras y los acreedores internacionales son otros receptores de los recursos del país.

¿Vuelta a clases presenciales?

Los anuncios de un posible retorno a clases presenciales en agosto -luego de que Trotta afirmara que las clases no volvían “hasta que no se encuentre la vacuna contra el COVID”- se hacen no sólo a contramano del disparo de contagios en CABA y la provincia, sino de la realidad de las escuelas y el régimen laboral docente.

Edificios con pésimas condiciones sanitarias, sin agua y en los cuales conviven hasta cuatro instituciones educativas. (¡Antes de la definitiva cuarentena que la docencia supo defender antes que nadie, se luchaba por un litro de lavandina!) No se registran partidas con elementos sanitarios para las escuelas actualmente a pesar de que muchas están abiertas para la entrega de cuadernillos y de bolsones de alimentos, que depende de tareas voluntarias de muchos docentes. A quienes garantizan el alimento de miles y miles de niños y niñas, no se les ha dado siquiera un barbijo. Regresar a las aulas significa que la gran mayoría de los docentes “taxi” se trasladen por varias escuelas durante el día, exponiéndose al virus y transmitiéndolo al mismo tiempo. ¿Todo esto pretende ser resuelto con una incierta “alternancia” entre trabajo presencial y virtual?

La lista Celeste de Baradel ha salido a recoger el guante de esta “vuelta a clases” -una vez más sin mandato alguno- pidiendo que se “consensue con los sindicatos”. La burocracia que firma paritarias a la baja acepta un retorno a la presencialidad absolutamente peligroso para toda la comunidad educativa.

Salarios de pobreza y docentes sin trabajo

La docencia debe afrontar la cuarentena con salarios de pobreza y disminuciones salariales como consecuencia del “corte” de suplencias. En la Provincia de Buenos Aires, han quedado claras consecuencias del acuerdo paritario firmado en soledad (Feb, Udocba y Sutebas Multicolores rechazaron) por la dirección de SUTEBA con el gobierno. El 8% de “aumento” percibido en marzo, que llevó al salario conformado inicial del maestro a la cifra paupérrima de 29 mil pesos, ya fue devorado por la inflación de enero-marzo, casi dos puntos por encima. El salario de un maestro sigue un 30% por debajo de la línea de pobreza, con una inflación que se ha disparado sobretodo en alimentos y elementos de higiene. La eliminación de la cláusula “gatillo” nos ha quitado la posibilidad de que nuestro salario se vaya actualizando según la escalada de precios. Frente a esto, Baradel propone esperar a la segunda (y última) cuota del “acuerdo”: ¡otro 8% en julio!

Por otra parte, la suspensión de las clases (y actos públicos) golpeó fuertemente a un conjunto de docentes que se venían desempeñando como suplentes, o que trabajan en el plan Fines y otros programas precarios. El reclamo de miles de compañeras y compañeros obligó al gobierno a lanzar el programa “PIEDAS” (Programa de Incorporación Especial de Docentes y Auxiliares Suplentes), pero se trata de un magro salario equivalente a 8 módulos que en el mejor de los casos orilla los $18.000, sí, igual que la línea de indigencia. Este ataque al salario y a las condiciones de trabajo de las y los trabajadores de la educación se extiende a todo el movimiento obrero, cristalizado en el acuerdo firmado entre la UIA, la CGT y el gobierno que habilita un 25% de quita sobre los salarios de las trabajadoras y trabajadores que cumplen licencia o son sometidos a ‘suspensiones" ante la pandemia. La lucha de los trabajadores de Acindar, contra despidos y rebajas salariales, BedTime que mediante el método de la ocupación conquistó mantener todos los puestos de trabajo, los trabajadores del frigorífico Penta quienes continúan en lucha por la reapertura de la planta y los trabajadores de FATE que lograron el 100% de su salario, marcan el camino; de una clase obrera que no está dispuesta a ceder sus reivindicaciones más sentidas

IPS y régimen previsional en riesgo

Nuestro régimen jubilatorio está en la “mira”. Se ha conocido que el ANSES comenzará a financiar el déficit que hoy tendría nuestra caja jubilatoria, el IPS (Instituto de Previsión Social bonaerense), comenzando con un rescate de $6.000 millones de pesos. Con el verso de garantizar la “sustentabilidad del sistema” preparan el terreno para avanzar contra nuestro régimen jubilatorio, “armonizandolo” con la ANSES. La lucha docente había frenado este intento de Vidal en 2018. En Diciembre de 2019, luego del reclamo de los gremios, el gobierno tuvo que retirar el artículo 51 de la Ley de “Emergencia” que congelaba la movilidad de docentes, científicos y otros trabajadores. La votación en el Congreso contra las jubilaciones de los jueces - que tampoco les quitó ningún “privilegio”- fue una pantalla para avanzar contra todas las jubilaciones consideradas “especiales”. Forma parte de las “garantías” que exigen el capital financiero y el FMI para que Argentina se comprometa a pagar una deuda, que de todos modos, es impagable.

Organizar la lucha en defensa de la educación bajo la cuarentena

Parte de los problemas aquí señalados han quedado en evidencia en las reuniones de delegados que tuvieron lugar en varios distritos de la provincia. Sin embargo, la dirección de SUTEBA no tiene en su agenda el desarrollo de mayores deliberaciones. Ponen por delante su integración al gobierno antes que las necesidades de los compañeros. Queda en manos de los SUTEBAS Multicolor tomar la posta y organizar un plenario provincial de delegados virtual, con mandato de escuela, para diseñar un programa de reivindicaciones que parta de la defensa del salario, el régimen jubilatorio y las condiciones laborales.

La docencia ingresa a esta nueva etapa, con la acumulación de experiencias y luchas, que ha recogido en los últimos años. Al calor de huelgas generales por el salario contra diferentes gobiernos, en la pelea por defender el Estatuto del docente y el régimen jubilatorio, en la huelga del 2014 contra el acuerdo salarial miserable, en el reclamo de justicia por Sandra y Rubén y en la defensa de las condiciones de trabajo, es decir, hemos ido conformando una nueva generación de activistas y luchadores que deberán encabezar el proceso de luchas que se vienen y llevarlas hasta la victoria. Vamos por:

  • Defensa de la salud y la vida de toda la comunidad educativa. No al retorno de clases improvisado y riesgoso
  • Que el Estado garantice notebooks y conectividad gratuita para estudiantes y docentes. Por capacitación en servicio (con puntaje docente). Por una plataforma virtual única para el desarrollo de las actividades pedagógicas.
  • Organización de la continuidad pedagógica en base a acuerdos establecidos por los propios docentes. Respeto a las condiciones laborales del Estatuto del Docente.
  • Reapertura de paritarias. Salario mínimo igual a la canasta familiar. Cláusula gatillo, indexada por inflación. -Por una garantía salarial para todos los compañeros de $42 mil pesos de salario mínimo. Inmediata convocatoria a actos públicos virtuales para tomar horas/módulos y cargos. Regularización y pago de todos los salarios adeudados
  • El IPS no se toca. Apertura de los libros bajo control de los trabajadores. No a la armonización de las cajas jubilatorias. Defensa irrestricta de nuestro régimen jubilatorio.
  • Por una remuneración y viáticos para desarrollar las tareas de voluntarios. Elementos de seguridad e higiene para proteger a los compañeros del contagio.
  • Aumento del SAE acorde a lo establecido en los valores de la canasta familiar. Por módulos alimentarios compuestos por lo recomendado para las infancias y adolescencias, en valores nutricionales y cantidad. Inclusión de kits de higiene personal en viandas y bolsones. Que los cupos abarquen a la totalidad de la matrícula escolar.
  • Que IOMA garantice el acceso a las vacunas anti gripales y todas las prestaciones médicas para los afiliados.
  • Por un plan de lucha y un plenario provincial de delegados de escuela con mandato

Tribuna Docente Tendencia en la Lista Multicolor de SUTEBA 18/5/2020

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