Las bases obreras abrieron un nuevo capítulo del Chubutazo en Trelew

Escribe Iván Marín

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La masiva movilización del miércoles en Trelew, mientras aún se desarrolla una tibia cuarentena por el Covid-19, puso de relieve la enorme predisposición a la lucha contra las políticas de ajuste que tiene el conjunto de los trabajadores de la provincia. Pese a que las centrales y conducciones sindicales hicieron lo imposible para contener el descontento, las bases de amplios sectores se unieron y coordinaron una acción en conjunto por primera vez entre privados y estatales en una provincia que se encuentra convulsionada por movilizaciones hace más de dos años.

Los protagonistas de la jornada se unieron bajo la consigna “Sin salarios no hay cuarentena”, que englobó el principal reclamo de cada una de las partes: a los textiles que ocupan Sedamil les adeudan tres quincenas; a los/as obreros/as de la pesca de FYR S. A. que tomaron la planta en Rawson y si depósito en Trelew les deben más de dos meses, y los estatales (activos y pasivos) reclaman el cobro de los meses de marzo y abril. En todos los casos se coincide, además, en el rechazo rotundo a los intentos del gobierno de aprovechar la crisis económica para tratar de instalar la megaminería en la provincia, que se encuentra prohibida por ley.

La convocatoria lejos circunscribirse a los sectores en conflicto, llamó a movilizar al conjunto del pueblo trelewense, que padece los mayores índices de desocupación y precarización laboral del país. Es por ello que entre las más de 1500 personas que se hicieron presentes, se encontraron trabajadores de diversos rubros, entre ellos del comercio e incluso vecinos que simplemente coinciden con la necesidad de enfrentar las políticas de ajuste. La marcha se constituyó en la primera movilización en cuarentena del país en abarcar a una variada gama de los sectores populares.

Debe hacerse notar que las conducciones sindicales brillaron por su ausencia, más allá de la presencia del dirigente de la AOT (Asociación Obrera Textil), Sergio Cárdenas encabezando la movilización y subiéndose al escenario, aunque sin tomar la palabra. A las bases textiles no les cayó para nada bien la “aparateada” del dirigente.

Los gobiernos, las patronales y su personal político tomaron nota con preocupación de la histórica jornada. Esto se vio reflejado en la cobertura de las principales empresas de comunicación de la zona, quienes intentaron invisibilizar la coordinación y unidad de las bases al titular que la movilización era exclusiva de Sedamil y al resaltar la presencia de Cárdenas.

Como venimos resaltando desde Política Obrera, la crisis económica, social y política que vive la provincia es estructural. La bancarrota del Estado terminó de salir a superficie con el fallecimiento del entonces gobernador Mario das Neves, y su reemplazo por Mariano Arcioni. La deuda que le dejó el difunto a Arcioni fue abordada por este último con la profundización del ajuste sobre los trabajadores estatales. Su presencia al frente del Ejecutivo fue puesta en cuestión en 2018 y 2019 por las bases movilizadas en el conjunto de la provincia. Allí fue donde se instaló la idea del “Chubutazo” para denominar al proceso en curso.

Desde el Partido Obrero (Tendencia) nos tomamos muy en serio desde el principio la irrupción de la lucha textil en Trelew, y nos acercamos también a los compañeros de la pesquera FYR S.A. no solo para ponernos a disposición de lo que precisen, sino también para plantearles la necesidad de unir y coordinar las luchas. Sin “aparatear” ni vender humo, debatimos en las ocupaciones que llevan distintas perspectivas. En la movilización repartimos más de 600 volantes con nuestra declaración titulada “El movimiento obrero industrial se suma al Chubutazo”, en la que planteamos, entre otras cosas: “Apoyamos la más vasta coordinación de estas fábricas ocupadas y de todos los conflictos en curso entre los obreros industriales y los estatales de la provincia. Esta primera movilización de las bases privadas y estatales debe ser el puntapié para que las centrales sindicales de la provincia convoquen a un paro general contra las políticas de ajuste y a su vez a congresos de delegados de base en las distintas regiones para fortalecer las distintas luchas en curso y las que vendrán”.

Es claro que todos los sectores que convocaron la actividad salieron fortalecidos de la iniciativa y que deben profundizar la coordinación para que cada caso en particular no quede aislado. Los gobiernos, las patronales y las burocracias intentarán dividirlos, debilitarlos y apostar al desgaste de las luchas. Pero si las bases profundizan la deliberación y coordinación podrán derrotar todas estas maniobras. ¡Viva la lucha de los trabajadores de FYR S.A., Sedamil y estatales! ¡Viva la unidad y coordinación obrera! ¡Por un plenario de delegados de base de todos los sectores! ¡No a la megaminería!

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