Escribe Elena Florín
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Como todos los veranos los incendios en el sur son noticia nacional. Esta vez el noroeste de Chubut es el más afectado por los incontrolables incendios que se desataron hace casi un mes.
Los lugares más afectados son Cholila, El Hoyo, Epuyen, Puerto Patriada, el cañadón del Río El Turbio y distintas localidades localidades del Parque Nacional Los Alerces. De cualquier manera, toda la Patagonia está en riesgo. Bariloche asiste diariamente a focos ígneos que, hasta ahora, vienen siendo controlados.
Epuyén fue declarado ayer en estado de catástrofe ígnea hasta junio de este año. Pero el municipio no paga los salarios y no hay ayuda estatal. Los pobladores están abandonados a su suerte. Mientras tanto, el presidente truca una fotografía para aparecer junto a los brigadistas, pero les congela el salario y baja el presupuesto del Servicio Nacional de Manejo del Fuego para 2026.
La Justicia de Chubut declaró que los incendios fueron intencionales, pero el fiscal Díaz Mayer, abocado a la causa, aclaró que no hay indicios para investigar a ningún grupo mapuche, contradiciendo abiertamente al gobernador Torres -quien finalmente se desdijo a medias- y a la ahora senadora Patricia Bullrich. Sin embargo, contradictoriamente, el fiscal ordenó allanamientos en la Comunidad Pulgas Huetuquidel de Epuyen.
Zona de desastre
El fuego avanza. Se pronostican lluvias para el día de hoy, miércoles, que podrían traer algún alivio.
La población de Bolsón, Lago Puelo, Esquel y de muchas otras localidades de la Comarca Andina, mientras se organizan para colaborar con comida, ropa para los brigadistas y también para combatir al fuego, van convocando a masivas marchas en defensa de sus territorios.
Las causas de los incendios son diversas y de larga data, pero su agravamiento es pavoroso. La sequía es generalizada. El invierno 2025 pasó sin lluvias ni nieve – literalmente se perdió la temporada. El caudal de los ríos y lagos está muy reducido. No hay volúmenes de deshielo. Las temperaturas son inusualmente altas para la región. El cambio climático no es una abstracción académica. Se vive y sufre cada día en la Patagonia.
Por otro lado, la forestación es un factor decisivo en el aumento de la frecuencia de incendios en la región. La industria forestal experimentó exitosamente -para sus propósitos- y prosiguió con la plantación de pinos. Es una especie que germina en muy altas densidades y crece rápidamente, pero también es muy combustible. Asimismo, los pinos son especies exóticas que destruyen las especies nativas, que son de crecimiento más lento y por eso menos rendidoras para el capital maderero. Los científicos del Conicet que trabajan sobre este problema llaman a los pinares “desiertos verdes”, porque no crece nada más con estas densidades. Los ciclos de incendios son cada vez más frecuentes. El año pasado, se incendiaron 55.000 hectáreas patagónicas. En lo que va de este verano se quemaron12.000 hectáreas sólo en Epuyén.
Motosierra
En 2025, el gobierno de Milei se ejecutó sólo el 75% del presupuesto asignado al Sistema Nacional del Manejo del Fuego. Quedaron 20.000 millones de pesos sin aplicar. Y para 2026, caerá un 70% en términos reales. Tanto Torres como Milei, además, reducen la planta de brigadistas. El SPLIF -Servicio de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales- tiene a sus trabajadores con salarios de $650.000 y $850.000, por debajo de lo que ganan los administrativos del organismo, ya que el gobierno nacional los excluyó de la paritaria 2024. Dicen ellos mismos: “Nuestra situación viene precaria y sin resolución desde hace mucho tiempo. Estamos pidiendo lo esencial: un salario digno, una planta permanente, estabilidad, y una jubilación acorde. Necesitamos las respuestas de manera urgente" (Perfil, 11/1).
Por otra parte, el gobierno nacional eliminó la limitación de compra de territorios por parte de extranjeros. Ya no se verán en la necesidad de apelar a intermediarios, como hizo Joe Lewis con Van Ditmar o los qataríes con el tenista Gastón Gaudio.
Esto se combina con otra trama en curso para beneficiar a los grandes capitales inmobiliarios, mineros, turísticos y financieros: la derogación de la ley 27604, que prohíbe el cambio de uso del suelo tras los incendios. El propósito declarado de la norma es, precisamente, desalentar los estragos deliberados, impidiendo por periodos de 30 a 60 años, el cambio de uso del suelo tras un incendio.
La minería ya está instalada sin limitaciones en Río Negro y en Neuquén. El uso de agua para esos proyectos -oro, plata, litio, uranio- es fatal para la agricultura local y la vida de la población. La empresa israelí Mekorot sigue investigando la disponibilidad de agua en Río Negro, pero ignoramos los resultados de esas supuestas investigaciones. En principio, lo que hay es vía libre para las operaciones mineras. En cambio, las localidades incendiadas se vieron privadas del suministro de agua, como Cholila, que estuvo una semana sin el vital elemento.
Los incendios tienen responsables: el capitalismo en su decadencia y su destructividad.
Por eso los trabajadores debemos tener una salida.: recursos y personal de inmediato para el combate al fuego; formación de cuadrillas para atender la inmediatez del evento; asambleas vecinales en los lugares afectados para debatir la situación; expropiación de los territorios con manejos predatorios del suelo y el ambiente.
