Milei suma a la Argentina al dispositivo fascista de persecución a los migrantes

Escribe Marcelo Ramal

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El New York Times acaba de revelar las tratativas en curso -y próximas a concretarse- entre los gobiernos de Milei y Trump para que Estados Unidos “pueda deportar migrantes de otros países” a la Argentina. El diario agrega que “las conversaciones ponen de relieve el afán de Milei por reforzar su alianza con Estados Unidos y apoyar las medidas de represión del presidente Trump”.

El NYT advierte que el acuerdo implica para Milei el “riesgo de chocar con su propia campaña antiinmigración en su país” -esto, porque traería migrantes a la Argentina-. Pero según el acuerdo en discusión, Argentina recibiría a los deportados con el propósito posterior de “ofrecerle vuelos para regresar a sus países de origen”. Lo que está en discusión, por lo tanto, es el montaje de un sórdido campamento de deportados en Argentina, como estación intermedia para la remisión a sus países. Naturalmente, ello no sería contradictorio con la política de persecución a migrantes del propio Milei, sino que la potenciaría. En las últimas semanas, se han multiplicado las operaciones de persecución a migrantes en diferentes puntos de Argentina. Ese reforzamiento represivo no es ajeno al plan que se discute con Trump y Rubio.

El diario neoyorquino señala que el subsecretario argentino de Política Exterior, Juan Navarro, ha presentado un plan concreto de recepción de deportados a la administración de Trump. Pero el “factótum” del plan sería el canciller y antes secretario de Finanzas Pablo Quirno, quien encabezó las negociaciones para el rescate financiero de Argentina semanas antes de las elecciones de octubre. Las condiciones políticas del “swap” de Scott Bessent comienzan a tomar estado público.

El viernes 30, en algunas avenidas de la Ciudad, se ha visto a la policía de Jorge Macri abordando ómnibus de pasajeros para pedir el DNI a los viajantes y recabar información digital acerca de ellos. Nunca visto con anterioridad, salvo bajo las dictaduras, se emparentan a las medidas en las ciudades santuarios de Estados Unidos para detectar inmigrantes y expulsarlos.

El acuerdo por los deportados integra al Estado argentino a la cadena de acciones criminales que protagoniza el fascista Trump en su propio país -por caso, las razzias que la Gestapo trumpista, el ICE, perpetra en Minneápolis y otros Estados-. La integración de Argentina a ese dispositivo de represión masiva es un principio de cambio de régimen, en dos sentidos: por un lado, hacia un estado policial; por el otro, a la conversión de Argentina en otro Protectorado “de facto” del imperialismo norteamericano en el continente. El DNU que habilita a detenciones sin intervención judicial a los servicios de inteligencia, y la reciente intervención del puerto fueguino, un punto codiciado por la IV Flota del Pentágono, son inseparables del acuerdo que toma estado público en el mismo día en que se destaparon los arreglos económicos entre Milei y el creador de la criptoestafa Libra.

Preparemos una huelga general para derrotar la tentativa de convertir a la Argentina en un brazo de la Gestapo antimigrantes de Trump y poner fin al gobierno de la contrarreforma laboral.

Revista EDM