Decreto de “Necesidad y Urgencia” declara “emergencia ígnea” con más de un mes de demora

Escribe Elena Florín

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El gobierno nacional publicó a última hora de ayer un DNU realmente curioso, porque no corresponde a la intencionada falta de “necesidad” y “urgencia que reclaman desde hace más de un mes los pavorosos incendios en Chubut, La Pampa, Río Negro y Neuquén. Los gobernadores patagónicos, con la misma falta de urgencia habían pedido que se dictara una declaración en las sesiones extraordinarias del Congreso.

Los mandatarios provinciales se reunieron después de casi dos meses de estragos. Los incendios han alcanzado las 168.000 hectáreas en La Pampa, 45.000 en Chubut, 6.000 en Neuquén, además de 10.000 en Río Negro y 700 hectáreas en Santa Cruz. Un total de 230.000 en toda la Patagonia. En esa Conferencia de Prensa pidieron la declaración de “emergencia ígnea”. Dejaron correr el fuego hasta que llueva y los vientos se calmen.

Un incendio forestal es una catástrofe natural que altera y destruye el ecosistema y que la mayoría de las veces se produce directa o indirectamente por la acción e inacción humanas. Aunque ciertas condiciones climáticas o la geografía dificultan su control, existen medios de prevención, de control y de gestión para que el efecto sea menor o incluso nulo. “Los incendios forestales se apagan en invierno” es un principio de los expertos forestales para advertir de la importancia estratégica de las tareas de prevención.

La inversión en la prevención de incendios es fundamental. Pero tanto los gobiernos provinciales como el gobierno nacional lo desconsideran. Por eso rebajan presupuestos destinados a prevenir catástrofes que pueden evitarse. Abordan los incendios de manera reactiva, con financiamiento insuficiente. Aparecen partidas cuando el fuego ya está desatado, entonces se declara la emergencia. Pero la prevención estructural, la planificación territorial, la mejora de los sistemas de manejo del fuego y la inversión en ciencia y gestión ambiental se niegan.

Un caso palmario de esa conducta criminal es el del gobernador de Chubut Ignacio Torres quien subejecutó partidas presupuestarias en 2025. Recibió y congeló 540 millones de pesos por la Ley de Bosques destinados a la prevención de incendios y la protección de bosques nativos. Al mismo tiempo recibió 600.000 dólares en marzo de 2024 de Organismos Internacionales (FAO, Fondo Verde para el Clima) por los incendios que nunca aplicó a su objetivo original. También recibió 7.000 millones de pesos para las víctimas del incendio de 2025 en Epuyén que nunca distribuyó.

El gobierno nacional también rebaja presupuestos de prevención y también de combate de incendios. Los despidos de brigadistas, sus salarios de miseria que los obliga a un segundo trabajo, la falta de caminos, de combustible, de personal suficiente es un ataque a toda la población. Ahora Milei le entregó a Chubut 4.000 millones de pesos como ATN (aportes del tesoro nacional que se forman con el 1% de la recaudación impositiva total coparticipable) cuyo alcance y destino es desconocido.

También recién a partir de los incendios el Ministerio de Seguridad que tiene a su cargo el Sistema Nacional de Manejo del Fuego, entregó 100.000 millones de pesos a Bomberos Voluntarios de todo el país para 1062 Asociaciones de Bomberos Voluntarios con destino a la compra de equipamiento, materiales, equipos de vestuarios y demás elementos destinados a la lucha contra el fuego y la protección civil de la población.

Pero los ecosistemas destruidos, la biodiversidad aniquilada, las viviendas, cultivos y animales no se reponen con esas migajas. Las funciones ambientales esenciales de los bosques como la retención del suelo, la regulación hídrica, la depuración y reserva del agua están gravemente afectadas. Miles de animales silvestres, fundamentales en todo ecosistema mueren calcinados o quedan sin hábitat. Árboles milenarios como los alerces del Parque Nacional corren riesgo de extinción por el fuego. Las especies que se queman pueden tardar años en reponerse o directamente desaparecer.

Este DNU tardío es un parche que por ahora no sabemos de qué aportará a esta histórica destrucción.

Revista EDM