Escribe Lucas Giannetti
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El ministro de Defensa, Carlos Presti, se reunió en los Estados Unidos con Joseph Humire, subsecretario de Guerra, para discutir una “agenda de capacidades multidominio”, que tiene como objetivo estratégico el de “integrar fuerzas terrestres, marítimas, aéreas, espaciales y ciberespaciales para lograr ventajas estratégicas”; es decir, la puesta en marcha de la alianza militar continental “Escudo de las Américas”. En la reunión también se abordó la adquisición de insumos militares por parte de la Argentina, en definitiva, para darle operatividad a la Fuerzas Armadas para “enfrentar distintas hipótesis de guerra híbrida”.
El gobierno trumpista, embarcado en la guerra contra Irán, le dio especial importamcia a la reunión con Presti, ya que la “Argentina tiene recursos energéticos, planifica un gasoducto de 500 kilómetros y puertos que permitirían garantizar el flujo de combustible a través del océano Atlántico y la cercanía con el estrecho de Magallanes” (Infobae 25/3).
Desde el Pentágono manejan la hipótesis de que en Medio Oriente se está desarrollando una guerra de caracter híbrida, en la que se combinan enfrentamientos tradicionales con tácticas no convencionales, como la desinformación, los ciberataques, los grupos paraestatales y el narcoterrorismo, y la Argentina oficia como punta de lanza en América Latina de la estrategía militar de los EE. UU. En su rabioso alineamiento a la política de “seguridad” hemisférica del trumpismo, que lleva adelante una “lucha contra las nuevas amenazas”, el gobierno nacional dio a conocer por Boletin Oficial, fechado el 26 de marzo, que ha declarado al Cártel de Jalisco Nueva Generación como "organización terrorista".
En este marco de situación, para el imperialismo norteamericano, la seguridad de los enclaves estratégicos de la Argentina, como los recursos naturales, puertos, centrales nucleares y gasoductos, son imprescindibles. Pretende que las fuerzas armadas argentinas garanticen la seguridad de los mismos, bajo su dominio y dirección. En esta línea de acción, la reunión que mantuvieron Presti y Humire avanzó en la adquisición de carros blindados Stryker, helicópteros Black Hawk e insumos militares que permitan a la Argentina enfrentar distintas hipótesis de conflicto. Presti aprovecho la reunión para plantear la necesidad de recibir capacitación y tecnología para prevenir ciberataques. La adquisición de helicópteros y el suministro de tecnología, se presenta como un nuevo peldaño en la dependencia técnico militar, de la Argetina, en la cadena logística occidental a largo plazo, tomando como antecedente inmediato la compra de los F-16.
Como la transacción de vehiculos, insumos, pertrechos y tecnología debe pasar por el Capitolio, y teniendo en cuenta que las elecciones de medio término en los EE. UU. se llevarán adelante en noviembre próximo, se espera que el acuerdo se formalice en los próximos meses y que terminen desembarcando en la Argentina en 2027.
También participó de la reunión Michael Jensen, Director Senior para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), quien se presenta como un engranaje clave para llegar a un consenso con los legisladores. Todo esto se da cuando el parlamento norteamericano está atravesado por la guerra con Irán, y con el que Trump deberá negociar “una ampliación del presupuesto por 200.000 millones de dólares, que podría llegar a los 500.000 millones, un aumento del 50 % de todo el presupuesto 2026”, cuando el costo económico de la guerra, para los agresores, es de 11.300 millones de dólares por semana.
Algo que pasó desapercibido en la última conferencia de prensa brindada por Manuel Adorni, es que el jefe de Gabinete informó que el gobierno ha decidido que el 10 % de lo recaudado por la privatización de empresas del Estado se destinará a la compra de equipamiento militar. Si bien no fue comentado por Adorni, fuentes del gobierno indicaron extraoficialmente que también se incluiría igual porcentaje de las ventas de otros inmuebles del Estado. Entre las empresas que el gobierno tiene en agenda para ser privatizadas en el corto plazo se destacan Energía Argentina (Enarsa), Intercargo, Corredores Viales, Belgrano Cargas y Logística, ARSAT, Correo Argentino, Aerolíneas Argentinas, Transener y AySA, así como las represas AES Argentina (Alicurá), Enel (El Chocón y Arroyito), Central Puerto (Piedra del Águila) y Orazul (Cerros Colorados).
Ante el agotamiento terminal del gobierno libertario, el Ejército se presenta como un contrapeso esencial, acentuando la tendencia golpista en la que se ha inscripto la pandilla libertaria que detententa el poder. Desde Política Obrera llamamos a poner en pie una campaña contra el Estado policial y el gobierno cívico militar.
