Provincia de Buenos Aires: una nueva reforma educativa expulsiva en los institutos terciarios

Escribe Agustina Navarro

Tiempo de lectura: 6 minutos

Los profesorados de Lengua y Literatura, Matemática y Educación Especial enfrentan un ajuste descarado en la provincia de Buenos Aires.

La gran mayoría de carreras terciarias ya habían sufrido un ajuste en el 2017 (Res. 1861/2017) de la mano de Vidal, ahora enfrentamos un recorte de 256 horas reloj al total de las cargas horarias de las carreras de la mano de Kicillof. Donde el plan de 2017 contabilizaba 1.760 horas de formación específica, el plan nuevo (Res. 5882/25) contempla sólo 1.440 horas. La formación general pasó de 800 horas a 640; las prácticas profesionalizantes pasaron de 544 a 704, más 64 horas de materias optativas. Detrás de la carga horaria recortada, está todo el material académico perdido y la devaluación de nuestros títulos. Materias anuales se pasaron a cuatrimestrales, se eliminaron materias como Introducción al Cálculo (matemática) y la reemplazaron por tres materias (dos talleres cuatrimestrales y una anual) que no contienen ni un cuarto de los conocimientos de matemática básica que antes ofrecía, lo mismo pasa con lengua y literatura, en dónde hay materias que ya no existen, muchas de las cuales no tienen equivalencias.

Esto deja así a la deriva a aquellos estudiantes que entraron con el plan del 2017 y que deben materias de primer año, ya que muchas no tienen equivalencias en el plan 2025 y los institutos no proveen el acceso a las materias eliminadas, lo cual va en contra de la ley provincial N° 13.688, que determina que se garantizarse poder recursar por, al menos, la duración de la carrera. Los institutos plantean “transiciones" para los alumnos que se encuentran en esta situación, quienes tienen materias del plan "viejo” pendientes pero que en el plan vigente ya no están o son diferentes, en este caso, por instituto, se plantea un “recorrido especial", es decir, habilitan a los estudiantes a cursar materias como equivalencias (con el contenido recortado), a cursar por medio de tutorías o a rendir de forma libre que no hace más que quitarle, de todas formas, la formación a los estudiantes. A su vez, éstas también obligan a los estudiantes que se encuentran más avanzados en la carrera a no poder retrasarse en el plan de estudios ya que no existirán las materias que cursan en los próximos años. Esto se ve evidenciado con aquellos que actualmente cursan segundo año, los “corre" el cambio de plan ya que, si se atrasan, tendrán que cambiarse de plan de estudios, cayendo en la devaluación del mismo, obligados a hacer más materias y alargando así sus carreras, lo cuál da como resultado la expulsión de los estudiantes. Teniendo en cuenta que los estudiantes en los terciarios son adultos, en general, que tienen trabajos, muchas veces familias, y demás responsabilidades, las cursadas se realizan según la disponibilidad horaria. En este sentido decimos que las transiciones entre planes son expulsivas, al alargar las carreras, modificar los horarios de cursadas, las equivalencias, la imposibilidad de realizar las prácticas, se deja a fuera del sistema a todos aquellos que dependan de sus horarios de trabajo o de sus responsabilidades familiares a la hora de cursar. El objetivo de esta reforma es claro: la desmantelación del sistema educativo.

A todo esto, se le suma la implementación de la virtualidad en los terciarios, en dónde las cursadas pueden tener hasta el 70% de virtualidad, como es el caso del instituto 15 de Campana (IFDyT Nro15). El problema que acarrea la virtualidad se puede analizar en cuatro ejes: primero, no se garantizan los materiales ni el acceso a la conectividad para poder cursar las materias de forma virtual, dejando afuera a todo aquel que no tenga conexión a wifi o computadora, impidiendo el derecho al acceso a la educación superior y desconociendo la pobreza estructural de la provincia, dejando al estudiante y al docente a cargo de costear la cursada. Segundo, la virtualidad llega para disfrazar la crisis edilicia de los institutos terciarios, que apenas se mantienen en pie ¿Quién mantiene las condiciones edilicias si los alumnos cursan desde sus casas? En tercer lugar, la virtualidad dificulta la organización estudiantil, ya que nos aleja de la interacción con otros años y carreras, no da espacio para el encuentro y el debate. Dejando al movimiento estudiantil la ardua tarea de organizarse a pesar de los ataques del gobierno provincial y nacional. Sin dejar de lado la cuestión de que la gran mayoría de instituciones terciarias no cuentan con edificio propio, ya que son anexos a escuelas secundarias y/o primarias. Finalmente, la virtualidad va en contra de todo acto pedagógico, ya que este se da entre el alumno y el docente en el contexto de un aula y en la presencialidad plena, las materias virtuales híbridas, como se plantean, convierten al alumno en autodidacta y al docente en un mero “facilitador" de tareas al habilitar las clases asincrónicas que muchas veces son hasta el 30% de las cursadas virtuales. Además, abre el camino a los ataques pedagógicos y laborales facilitando la flexibilización laboral.

Este ajuste viene de la mano del nuevo RAM, Régimen Académico de Materias, aplicado desde el año pasado en la escuela secundaria, el cual implicó un recorte descomunal de contenidos y modificó el funcionamiento dejando el triple de trabajo para el docente, que ahora tiene que cumplir el rol de tutor de cada uno de los alumnos en el aula y la par atender a quienes “intensifican". Esto es, por la eliminación de la repitencia, los alumnos tienen "procesos de intensificación” en dónde deben cursar la materia desaprobada a la par de las materias del año siguiente, alargando de todas formas su trayectoria escolar, ya que tampoco se propone la apertura de más cursos, provocando que las materias se superpongan entre sí. Acompañado por la decadencia edilicia y la pérdida del valor salarial de los docentes que ya ha generado movilizaciones autoconvocadas en varios puntos del país.

Hay que señalar que la responsabilidad la tienen Axel Kicillof y su gobierno que con la excusa de que "la calidad de los sistemas educativos es proporcional a la calidad de la formación docente" (Resol.CFE N° 426/2024) y que por ello los planes de estudio docentes se tienen que adaptar a las nuevas modalidades en las secundarias, culpabilizando a los docentes por la crisis educativa, imponen este recorte que “desprestigian" la tarea docente. El quitar formación a los futuros docentes es también quitarle la calidad educativa a los estudiantes, es vulnerar los derechos al acceso a la educación en todas sus formas.

La contrarreforma laboral y el pluriempleo

Este ajuste y degradación se enmarca en el avance del gobierno con la contrarreforma laboral que busca ilegalizar la protesta y eliminar los derechos de los trabajadores a las asambleas en horario laboral, así como aumentar la carga horaria a 12 hs diarias sin pago de horas extras, esto los compañeros docentes lo viven en carne propia, ya que por un cargo básico de 4 horas por día, están cobrando $700.000, es decir, salarios de indigencia que los obligan al pluriempleo. Así como miles de jóvenes que se ven obligados al pluriempleo para poder acceder a la educación superior, que no pueden acceder a un trabajo en blanco por el desempleo y la crisis en el sector industrial. Esto sucede gracias a la complicidad del peronismo quién deja pasar una y otra vez la miseria y represión a la clase obrera de parte del gobierno nacional, desde los sindicatos patronales y entreguistas, como la UOM o SUTEBA, hasta el gobierno de la provincia con Kicillof.

Este es el destino que nos depara a los estudiantes a menos que logremos unirnos a la lucha de nuestros compañeros docentes y universitarios que están autoconvocándose con asambleas, imponiéndole a los gremios cómplices el paro por tiempo indeterminado, en Exactas UBA, se está cocinando una toma estudiantil para poder garantizarlo. En las universidades el gobierno en complicidad con los rectorados (el CIN) intenta arrasar con la calidad formativa y, avanzando con el negociado de los títulos de post grados, diplomaturas y maestrías, apuntan a licuar la educación superior universitaria pública. En Santa Fe, los docentes, trabajadores de salud -inclusive policías- persiguen a Pullaro en cada actividad a la que va y lo escrachan públicamente, piden que se vaya del gobierno. En la Provincia de Buenos Aires tenemos el ejemplo de los docentes autoconvocados de Campana que están comenzando a organizarse. La salida a esta situación es seguir el ejemplo y buscar conformar coordinadoras autoconvocadas con los sectores que están siendo igualmente precarizados para sacar del poder a los gobiernos del ajuste. Debemos marcar así el camino hacia la huelga general.

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