Por decreto, Milei habilita la entrada del Comando Sur para ejercicios militares

Escribe Lucas Giannetti

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El gobierno liberticida por medio del DNU 264/26 autorizó la entrada de tropas estadounidenses contemplados en el Programa de Ejercitaciones Combinadas “Daga Atlántica”, a realizarse entre el 21 de abril y el 12 de junio, y a su vez se autorizó llevar adelante el ejercicio naval “PASSEX” a desarrollarse en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) entre los días 26 y 30 de abril, con la mira puesta en “futuras acciones militares”.

Estos movimientos militares se suman al “Gringo - Gaucho II” de características navales, ejecutado en mayo de 2024, el “Tridente” en 2025 y a entrenamientos realizados en Tierra del Fuego. La novedad de los ejercicios a realizarse es que se darán bajo el paraguas de la alianza militar continental "Escudo de las Américas", enmarcado en la “Estrategia de Defensa Nacional de Estados Unidos” (NDS 2026), que en lo que concierne a América Latina, redefine el concepto de “America First” (América Primero) en clave estrictamente militar y estratégica. En la Argentina tiene al gobierno liberticida como aliado estratégico.

Según se puede leer en el DNU estos ejercicios servirían para “mejorar la interoperabilidad y la integración doctrinal, fortaleciendo nuestra capacidad de operar en escenarios combinados, defendiendo espacios de jurisdicción nacional y áreas de interés estratégico, y además ayuda a estandarizar los procedimientos operativos, facilitando la participación de las Fuerzas Armadas argentinas en futuras operaciones multinacionales” y a su vez “fortalecen la imagen internacional de la Argentina como un socio confiable en materia de estabilidad regional y seguridad global”.

Dando cuenta del alineamiento furioso del gobierno liberticida con el imperialismo norteamericano, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, señaló que la relación bilateral se sustenta en “coincidencias políticas y en una complementariedad económica cada vez más relevante” y agregó que estos movimientos militares están en la sintonía de asegurar las “cadenas de valor en el hemisferio”, que tienen en los minerales críticos, energía e inversiones los principales activos estratégicos, por los que se han arribado a acuerdos bilaterales.

Si bien la entrada de tropas extranjeras debe pasar por el Congreso, según informa Infobae, “el proyecto de ley para permitir estos ejercicios ya había sido enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso para su tratamiento, pero hasta la fecha de emisión del decreto no había recibido dictamen en la Cámara de Diputados. Esta demora llevó a recurrir al mecanismo excepcional del decreto de necesidad y urgencia” (Infobae 17/4), llevando al gobierno a argumentar que la falta de participación en estos ejercicios “afectaría significativamente el adiestramiento naval en operaciones combinadas con la Armada de los Estados Unidos”, al privar a las fuerzas argentinas de la transferencia de “conocimientos”.

Los ejercicios “Daga Atlántica” y “PASSEX”, no tendrán características convencionales, sino que estarán encuadrados en lo que se denominan Ejercicio de Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF, Special Operations Training), y de la que participan fuerzas de élite que operan en tareas de “contraterrorismo, rescate de rehenes y operaciones de guerra no convencionales” (Infobae, 5/2). Desde las altas esferas castrenses han remarcado que éste tipo de ejercicios militares con fuerzas especiales norteamericanas eran frecuentes durante la década del 90 y que, desde principio de los años 2000, la “cooperación” fue disminuyendo progresivamente.

Los ejercicios que se iban a realizar a comienzos de abril se pospusieron por el desarrollo de la guerra imperialista en Medio Oriente y su reprogramación obedece al “compromiso bilateral de defensa mientras ambos países ajustan sus recursos ante un contexto internacional cada vez más complejo.”

El ejercicio “Daga Atlántica” se desarrollará en áreas marítimas, fluviales, terrestres y aéreas, teniendo centralidad en la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina, ubicada en el partido de Moreno, provincia de Buenos Aires. Por su parte el ejercicio combinado bilateral “PASSEX”, que contará con medios navales argentinos y estadounidense se realizará en la ZEE que tiene como objetivo “incrementar la interoperabilidad y la confianza mutua”. En los Anexos del DNU se puede leer que el “PASSEX” es un ejercicio que “surge de acuerdos bilaterales en los cuales se establece la intención de realizar ejercicios básicos de adiestramiento naval en ocasión de que una unidad de guerra extranjera efectúe eventualmente un pasaje por el litoral marítimo argentino durante su traslado. Como antecedente, en el año 2024 se realizó un ‘PASSEX’ con el Portaviones USS ‘GEORGE WASHINGTON’ de la ARMADA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA”. También se sumaran el portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley de la Armada de los Estados Unidos de América, que surcarán la ZEE argentina durante cinco días.

La ejercicios militares estuvieron antecedido por un Memorando de Entendimiento rubricado en marzo del año pasado en una reunión realizada en el Edificio Libertador entre el Comando Conjunto de Operaciones Especiales de Argentina y el Comando Sur de Operaciones Especiales (SOCSOUTH) de EE. UU. Este Memorando se complementa con otros refrendados con EE. UU., como los de Cooperación sobre Ciberdefensa (26/3/24), el de Minerales Críticos (21/8/224), Memorando de Diálogo Estratégico (17/5/24) y el firmado por el gobierno de los Fernández y ratificado por Milei, en el que se plasmó la injerencia militar norteamericana en el Río Paraná a través del argumento de la “capacitación para la gestión de la hidrovía”.

Este andamiaje diplomático pone de manifiesto la sumisión de los gobiernos argentinos. El gobierno de Milei representa un salto cualitativo en este sentido, llevando adelante un alineamiento en regla, priorizando la sumisión militar, tecnológica y económica con los EE. UU. ,bajo la gestión trumpista.

Como hemos señalado desde estas páginas, el ascenso de Presti al Ministerio de Defensa y los cambios operados en la cúpulas de las FF.AA., se encuentran en sintonía con el avance militar norteamericano en la región, que tuvo un mojón en el asalto sobre Venezuela. La función de Presti es profundizar la sumisión al Pentágono. La inserción de los militares en el gabinete ha dado lugar a un gobierno cívico militar. Los Milei buscan imponer un Estado de excepción que blinde el plan de guerra de los liberticidas contra los trabajadores y convertir a la Argentina en un protectorado de los EE. UU..

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