Escribe Alejandro Barton
Entrevista a Gonzalo (docente de la Escuela de Reinserción L. A. Spinetta) y a Lautaro (presidente del Centro de Estudiantes).
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La Escuela de Reinserción L. A. Spinetta lleva más de un mes y medio de lucha contra los cierres de grados y despidos de docentes. El jueves 22/04, docentes, alumnos y familias, junto a delegaciones de los sindicatos UTE, Ademys y legisladores de CABA se concentraron en la puerta de la escuela, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, para marchar hasta la avenida Cabildo donde realizaron un semaforazo. Política Obrera se hizo presente y entrevistó a Gonzalo (docente de la escuela) y a Lautaro (presidente de su Centro de Estudiantes)
-Gonzalo, contanos qué son las Escuelas de Reinserción de CABA
-Las escuelas de reingreso son un proyecto pedagógico alternativo de inclusión que surgió en 2004 en la Ciudad de Buenos Aires. Se crearon 8 escuelas en diversas regiones de la ciudad para reingresar al sistema educativo a jóvenes que habían abandonado la escuela o transitado situaciones problemáticas. Básicamente, tienen una modalidad de cursada por trayectos (no por años); o sea, los pibes van avanzando en función de sus posibilidades; si repiten se les reconocen materias de años anteriores (…). Hay una cursada reducida, no están las 13 materas de la escuela tradicional, sino 6 o 7 más idioma e informática. Nuestra escuela básicamente asiste a una población muy heterogénea. Muchos pibes vienen de los CBO [Ciclo Básico Ocupacional], de escuelas de oficio que completan acá su escolaridad, jóvenes que han han dejado la escuela o repetido muchas veces o que buscan una escuela más inclusiva. Es un proyecto de inclusión muy personalizado, de amor, de seguimiento de trayectorias. Hace tres años logramos ponerle nombre a la Escuela: Luis Alberto Spinetta. Fuimos, casi 19 años, la “2 del 10”. Así que fue un proyecto de identidad fuerte votado por toda la comunidad. Y ahora estamos en esta.
-¿Cuál es la situación de los alumnos y docentes con estos cierres?
-La situación es tremenda. Se cerraron tres cursos. Esto implica juntar todos los pibes de 3ro (49 pibes) en un solo curso. El cierre de cursos implica el cierre de las segundas divisiones de tres cursos.
-Lo cual vulnera totalmente la naturaleza del proyecto, no? Esto de las fusiones que plantea…
-Claro, porque rompe los “espejos”. Los pibes cursan por espejo (o sea, se cruzan de aula). El “espejo” entronca horarios espejados para que [por ejemplo] puedan cursar Lengua en 2do y Matemática en 3ro. Y, además, obviamente que detona un proyecto de mucho trabajo, de muchos años. Deja profesores afuera, cesados…
-¿Cuál es la situación laboral de los docentes?
-Hay docentes suplentes, hay interinos y hay docentes titulares. A los suplentes e interinos los cesaron inmediatamente. Y los titulares quedan en disponibilidad; pero, a su vez, ahora quieren que les den clases a pibes de los cursos que cerraron (lo que es demente) y quieren usar el proyecto pedagógico complementario, que sostienen los proyectos institucionales, las tutorías, la terminalidad para trabajar con los pibes [de los cursos] que cerraron. Lo cual demuestra que los cierres son arbitrarios e inviables pedagógicamente.
-¿Atribuís algún propósito a estos cierres?
-Mirá, me parece que es lisa y llanamente un ajuste de números. Una resolución firmada en una dependencia mirando un Excel de gente que probablemente no conoce la escuela pública y mucho menos conoce a esta institución. Porque nunca nadie vino acá a ver qué pasa con la escuela, cómo están los pibes, cómo se trabaja. A veces cierran cursos, pero no pasa nada, [nadie se entera]. Cuando mandaron la resolución, nuestra escuela estaba en un listado de un montón de cursos cerrados, un montón de escuelas [que] entran en la volteada. Es parte de la política del ajuste. Es una política de crueldad, de desamparo, de abandono. Si cerrás una escuela como esta, reventás psiquis de pibes que necesitan cuidado, amor… Es una política de violencia simbólica, bueno manifiesta, en poblaciones que necesitan todo lo contrario: necesitan previsibilidad, cuidado, afecto…
-Imagino que, por el perfil del estudiantado, ¿la supuesta baja matrícula tiene que ver con la situación laboral de los alumnos?
-Es que la matrícula es alta. Lo que hay es una cursada intermitente. Te dicen, “profe tuve que trabajar” o “tuve que cuidar a mi hermano”, viven en hogares…
Estas políticas provocan deserción, abandono y desánimo. Tuvimos materias troncales que no se cubrieron que no se autorizaba a cubrir en los actos públicos, porque incluían a cursos que iban a cerrar, dejaron durante un mes y medio sin profesor de Lengua o de Historia a los cursos que quedan abiertos.
-¿Cómo se están organizando frente a los cierres?
-Bueno, hicimos asambleas, abrazos a la escuela, notas. Las familias y los estudiantes tuvieron una participación muy activa. Y bueno, hoy hablamos con legisladores, con sindicatos, que estuvieron presentes. Hicimos una gran concentración en la puerta de la escuela y una movilización por el barrio de Belgrano hasta Cabildo, en la que familias docentes y estudiantes se hicieron presentes, representantes de los sindicatos UTE y Ademys. Estuvieron presentes legisladores de la Ciudad de Buenos Aires. Así que hemos hecho un montón de cosas y lo que pedimos es que el Ministerio de Educación retrotraiga el cierre de cursos, que reincorpore a los docentes cesanteados y que garantice las condiciones pedagógicas y presupuestarias para una educación de calidad inclusiva, etc., que es todo lo que no pasó.
-Lautaro, contame, ¿cómo es la situación de los estudiantes en relación a los cierres?
-Bueno, los chicos lo ven como una amenaza a completar del secundario. Se repite mucho la pregunta: “venimos para terminar el secundario o seguimos teniendo horas libres”, “no van a asignar docentes”. El temor a seguir viniendo y [que] no nos sirve venir. [Hoy] acompañaron desde su lugar, lo cual como presidente de Centro me enorgullece que los chicos tengan esa participación.
