San Isidro: la crisis del transporte municipal y las salidas patronales de Posse y Lanús

Escribe Walter Sánchez

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Desde abril que la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM), operadora de las líneas de colectivo 333, 407, 437 y 707 en la zona norte del AMBA, claves para unir las localidades del distrito, está en quiebra, con más del 40 % de sus unidades confiscadas por la justicia para saldar sus deudas. Como resultado, San Isidro se encuentra con barrios sin conexión entre sí o con el centro, zonas que no pueden acceder a los hospitales de Boulogne o San Isidro, entre ellos el materno infantil. Estudiantes y docentes deben tomarse dos colectivos o algún auto de aplicación para poder llegar a las escuelas. A modo de ejemplo, Villa Jardín o el bajo Boulogne no pueden llegar al centro de San Isidro como tampoco al hospital de Boulogne. Béccar-Boulogne queda sin conexión (recorrido de la 333 y la 707), lo mismo que San Isidro/Béccar-bajo Boulogne (recorridos de la 707 y el 437), e incluso quedan puntos aislados como el Puerto y Garín (437).

Frente a este panorama, tanto el antiguo oficialismo (Gustavo Posse) como el actual (Ramón Lanús) presentaron sus proyectos que, aunque con matices distintos, recorren un mismo hilo conductor: el desguace de la 707, entregando los recorridos a otras empresas que ya están en el distrito (como la 314 o la 343), pasando por alto la estabilidad laboral de casi 400 choferes (más mecánicos, maestranza y administrativos) y las necesidades de los barrios.

La propuesta del Ejecutivo municipal fue discutida en La Plata el martes 6 de mayo, ante el Ministerio de Transporte de la Provincia, y está a la espera de una respuesta. Sin embargo, las declaraciones off the record de un funcionario que forma parte de "la mesa de negociación" no dejan lugar a dudas: “Van a ser nuevas líneas y nuevos recorridos. Lo que existía ya no volverá a existir del mismo modo”, aseguró (Que Pasa Web, 3/05).

Por su parte el vaciador de la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM), Pablo Terenziani, presentó una medida cautelar para intentar frenar el proceso de reasignación de recorridos de colectivos. Aunque fue rechazado por el Juzgado Civil y Comercial N° 3 de San Isidro, demuestra la clase de calaña de esta patronal. Mientras miles de usuarios quedan varados y cientos de choferes en la calle, el empresario utiliza las herramientas de la justicia burguesa para defender "su" concesión. No opera las líneas, pero tampoco permite que funcionen bajo otra gestión. Prefiere el transporte paralizado y los barrios aislados antes que ceder su "negocio".

Durante décadas, las patronales del transporte como la MOGSM se limitaron a cobrar subsidios millonarios, vaciar las empresas y fugar el capital, dejando los colectivos en ruinas y a los trabajadores en la calle, cuando el negocio, como ocurre ahora, ya no cerraba. El objetivo de estas “propuestas” es mantener este esquema de patronales administradoras del subsidio estatal.

Los trabajadores y vecinos de San Isidro debemos irrumpir en esta crisis con nuestro propio pliego de reclamos: el transporte es un derecho y una necesidad social, no un negocio. Debemos poner sobre la mesa que la prioridad es que podamos llegar a nuestros lugares de estudio y de trabajo, que tengamos acceso a los centros de salud, etc. Si nosotros no defendemos nuestros intereses, nadie más lo hará.

Planteamos:

Pago inmediato de todos los salarios adeudados y garantía de continuidad laboral para todos los choferes y personal técnico.

Estatización inmediata del servicio sin pago de indemnización a los vaciadores.

Apertura de los libros contables de MOGSM para saber dónde fueron a parar los subsidios de los últimos 30 años.

Que sean los choferes y técnicos quienes gestionen el transporte para garantizar frecuencias, seguridad y eficiencia.

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