Escribe Pablo Busch
La burocracia sindical fracasa imponer la paz social de la empresa a los trabajadores.
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Desde el cierre de la Planta de Granja Tres Arroyos de la Ciudad de Concepción del Uruguay, han quedado de manifiesto dos orientaciones para enfrentar la decisión de la patronal de cerrar la histórica “Planta La China” y dejar sin trabajo a más de 900 trabajadores. La recientemente electa conducción del STIA Concepción del Uruguay, el Sindicato de la Carne y la CGT de la Ciudad, que han buscado encuadrar el conflicto en el plano legal, dedicándose a gestionar audiencias ante los distintos ministerios, ante el Intendente de la Ciudad y el Gobernador Provincial, Rogelio Frigerio. Ante los reclamos de los trabajadores de que se pongan al frente de la lucha, los dirigentes del STIA han respondido que estaban trabajando en “ordenar prolijamente todas las presentaciones legales”.
Los trabajadores de la Planta La China han impulsado la orientación opuesta: empezaron concentrando frente a la entrada de planta, luego se movilizaron a los accesos a la Ciudad, luego llamaron a una movilización autoconvocada por el centro de la Ciudad, movilizaron el 3J junto a las mujeres del Ni Una Menos. Alrededor del acampe de los trabajadores de Granja se impulsó una gigantesca solidaridad populares con recolección de medicamentos para los hijos de los trabajadores, con la organización de una olla popular diaria, etc. La lucha de los trabajadores de Granja Tres Arroyos ha tocado otra vez una fibra muy profunda en el pueblo de Concepcion, que ha tomado partido decididamente por los trabajadores. Ayer se convocó, votado en asamblea, un piquete de la Ruta Nacional 14, una de las rutas principales del Mercosur, que debió hacerse limitadamente por el despliegue de un fuerte operativo represivo de la Gendarmería Nacional. Al frente de estas autoconvocatorias se encuentran los delegados de la Lista Naranja.
Para hoy sábado, la CGT local y la burocracia sindical ha tenido que convocar a una movilización, apoyada por más de 50 aparatos sindicales, para contrarrestar el peso de las movilizaciones de los trabajadores. Es la prueba de que han fracasado en encuadrar a los trabajadores en el rumbo legalista del papeleo ministerial.
Durante la semana pasada, el conjunto de los sindicatos actuantes en la empresa operó para que se levanten las huelgas que afectaban a las principales plantas y granjas del grupo, bajo la promesa de un nuevo esquema de pagos. Así, el grueso de las plantas del grupo volvieron al trabajo. El operativo de la empresa y la burocracia duró menos de una semana.
El pasado viernes, la empresa no pagó la cuota comprometida. Ante el nuevo atraso, los trabajadores de una de las granjas productoras de la localidad de San Miguel del Monte, Provincia de Buenos Aires, organizaron una asamblea general, siempre supervisando que la medida gremial no impacte en la muerte de las aves. Jerárquicos de la empresa se acercaron a la granja de Monte, custodiados con personal policial, a amenazar que si no se levantaba la asamblea iban a ir a descuento, a pesar de la responsabilidad manifiesta de la empresa en la situación (debe salarios al conjunto de los trabajadores del grupo).
Este nuevo atropello forzó a que UATRE Nacional decrete una medida de “quite de colaboración”, una huelga solamente limitada por la preservación de la vida de las aves de las granjas. En su comunicado, UATRE relata la situación: “La compañía, ha intensificado, las acciones de amedrentamiento y persecución de los trabajadores que justamente reclaman que se abonen en tiempo y forma sus salarios y se les asegure la continuidad laboral. En el día de la fecha, 5 de junio del 2026, Leandro Bruno, autoridad de la gestión de Recursos Humanos de la empresa se presenta ante los trabajadores de la planta Río Diamante, ubicada en Ruta 215, a la altura de la Localidad de San Miguel del Monte, acompañado de personal policial comunicando a trabajadores que vienen percibiendo su magro salario en 10 cuotas, y se hallaban reunidos en asamblea, que se les descontará las horas no trabajadas”.
El comunicado de la UATRE continúa “Gestionar un conflicto laboral auxiliado por personal policial amedrentando a trabajadores largamente perjudicados por el accionar de la empleadora no resguarda esa dignidad, la menoscaba seriamente. Por lo tanto, desde este momento, UATRE determina QUITE DE COLABORACIÓN y ESTADO DE ALERTA Y MOVILIZACIÓN, medida se realizará cumpliendo en cada lugar de trabajo con el debido resguardo al activo biológico estableciendo guardias mínimas de emergencia, haciendo la reserva que los eventuales daños son exclusiva responsabilidad del extendido incumplimiento de la empleadora en el pago de los salarios, agravado por la situación de violencia detallada.”
La medida de lucha de los trabajadores rurales se extenderá a todas las plantas productoras del grupo.
