“AFA-Gate”: las causas contra Tapia y Toviggino en los Estados Unidos

Escribe Joaquín Antúnez

Mientras Mahiques asegura la plancha en los tribunales argentinos.

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Una investigación abierta en el Distrito Sur de Florida, un juzgado federal, por los movimientos de dinero de empresas contratadas por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) para encargarse de recibir el dinero de sponsors, amistosos internacionales y otra variedad de negocios ha permanecido en las tapas de los diarios Clarín y La Nación desde la misma coronación española en la Copa Mundial. Los principales apuntados son el presidente de la asociación Claudio “Chiqui” Tapia y Javier Toviggino, el tesorero.

La causa, que se encuentra en una etapa inicial desde hace más de 10 meses, tiene por objetivo discernir si la empresa TourProdEnter LLC, vinculada al empresario Javier Faroni y radicada en Miami, que manejó cientos de millones de dólares por la explotación de la marca de la Selección Argentina, ha cometido los delitos de fraude electrónico y lavado de activos a través de bancos norteamericanos.

Según la reconstrucción realizada en los medios argentinos, la causa tendría el próximo jueves 30 de julio una instancia decisiva pues serían citados 6 testigos para ofrecer información y testimonios ante un Gran Jurado (Great Jury) que debe decidir, en base a las pruebas presentadas por los fiscales, si existen sospechas fundadas de algún delito. Un visto bueno del Jurado da paso a una investigación penal más extensa y, llegado el caso, un juicio público. El periodista Hugo Alconada Mon ha consignado que el Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió avanzar con esta instancia sin el visto bueno del FBI, la agencia encargada de investigar delitos federales (LN, 27/7). Los tres fiscales a cargo del caso han asegurado que poseen pruebas fehacientes para iniciar una acusación formal.

El caso se resume a la relación entre Faroni, Tapia y Toviggino, quienes fueron los encargados de cerrar el acuerdo de representación con Faroni en el año 2021 por 5 años. La denuncia indica que la empresa de Faroni recibía los fondos y permanecían allí entre 24 y 72 horas para luego ser transferidos a otras cuentas de empresas pantalla. Los montos transados ascienden a 300 millones de dólares, de los cuales se encuentran bajo la lupa transferencias por 57 millones de dólares a cuentas de beneficiarios de planes sociales y la compra al contado por 11 millones de dólares de departamentos de lujo en Florida. Los fiscales sospechan que estos giros habrían sido cubiertos por facturas apócrifas y contratos irregulares con las empresas pantalla – sin actividad comercial real.

La causa fue iniciada luego que el empresario Guillermo Tofoni -quien denunció a la AFA por romper de manera unilateral su contrato de representación- ganara pedidos judiciales de exhibición de pruebas (discoveries) en juzgados de Delaware y Georgia. Al analizar los registros bancarios de TourProdEnter LLC, detectó irregularidades financieras y llevó el material al Departamento de Justicia de EE. UU. A partir de esto quedaron bajo sospecha Tapia, Toviggino, Faroni y el supuesto testaferro Diego Lucero.

El testigo clave en toda la investigación es el ex dirigente de AFA y hombre de confianza de Toviggino, Juan Pablo Beacon. Se sospecha que la persona citada a declarar el jueves 30 de julio es Beacon, quién aportaría un testimonio completo que permitiría rastrear la trazabilidad de las transferencias a cambio de inmunidad total. El nombre de Beacon figura también en las causas locales que pesan sobre Tapia y Toviggino por lavado de dinero y la compra, entre otras, de la mansión de Pilar.

Las causas en la Argentina no han tenido avances concretos en más de 7 meses. El último movimiento judicial, una formulación formal de cargos contra Tapia y Toviggino, derivó en un paro patronal de AFA – sin quejas de los supuestos dirigentes opositores como Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata.

Los cargos que pesan sobre la AFA incluyen retención ilícita de aportes, así como lavado de activos a través de un sistema idéntico al denunciado en suelo estadounidense. La primera de las acusaciones es un modus operandi de la patronal nativa que Milei ha convertido en Ley mediante la Reforma Laboral, por lo que se encuentra viciada. Por otro lado, el entramado denunciado por lavado de activos se encuentra detenido directamente por el juez de Casación Mariano Borinsky, que ha dado lugar a los pedidos del propio Toviggino para trasladar la causa al juzgado de Campana, que resultaría más favorable a los dirigentes de AFA, luego de haber votado lo contrario tiempo atrás.

Borinsky pertenece al núcleo cercano del juez Carlos Mahiques, padre del ministro de Justicia del gobierno nacional, Juan Bautista. Padre e hijo han estado relacionados íntimamente con la AFA, llegando Juan Bautista a ejercer cargos como vicerrector de la extinta Universidad de la AFA, así como designaciones ante la FIFA, el máximo ente mundial del fútbol. Por su lado, Carlos Mahiques ha debido apartarse de la causa judicial luego de que se develara en los medios que festejó su cumpleaños 74 en la sospechada mansión de Pilar.

La ofensiva de Milei sobre la AFA, que involucra directamente a su propio ministro de Justicia, ha quedado desnudada como la pretensión de copar el negocio del fútbol mediante las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) que ya se ejercen en otros países del continente y ni hablar del fútbol “de primer nivel” de Europa. Los dirigentes de AFA defienden las sociedades deportivas como la cobertura para el gerenciamiento encubierto de los clubes, alejados de un control real por parte de sus hinchas y asociados. El propio Toviggino ascendió en el fútbol argentino a partir de una alianza entre el gobierno de Santiago del Estero y los cuantiosos negocios realizados con el club Central Córdoba. Algo similar sucede con Deportivo Riestra, bajo la dirección del empresario Víctor Stinfale. El fundador de este legado es el propio Julio Humberto Grondona con la fundación de Arsenal de Sarandí a mediados del siglo pasado.

Ambos bandos se dirimen un negocio a expensas de la pasión que despierta el fútbol en millones de trabajadores. Pero esa pasión será recuperada por los trabajadores para su disfrute cuando se quite de encima las cadenas que le ha puesto el Capital al deporte y al disfrute general de los trabajadores.

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