Belliboni y el aparato oficial castiga con el hambre a los desocupados que no comulgan con sus arbitrariedades

Escribe Eva Gutiérrez

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Desde su fundación, el Polo Obrero denunció a los distintos gobiernos que, en vez de asegurar el derecho al trabajo, intentaron disimular la miseria con planes sociales. Por trabajo genuino y por el seguro al parado, miles de desocupados salimos a los piquetes, cortes de ruta y acampes. Sufrimos cárceles y varios compañeros dieron la vida, como Kosteki, Santillán y Aníbal Verón.

Como desocupados que militamos en el clasismo –y nos consideramos parte de la clase obrera- nos diferenciamos de los punteros que utilizaron las conquistas arrancadas al Estado para regimentar o extorsionar con planes y mercaderías a los compañeros desocupados. Hemos visto practicar esta extorsión a quienes fueron cooptados como punteros de las intendencias y los partidos patronales. Valiéndose del recurso de retirarle el plan a compañeros, y reemplazarlos por otros –“altas por bajas”- buscaban disciplinar por medio del hambre y la miseria social. En diciembre de 2018, luego de un acampe, el gobierno ofreció a las organizaciones –entre ellas al Polo- el recurso de “altas por bajas”, luego de la negativa en satisfacer el reclamo del otorgamiento de un número adicional de planes. Ahora, este mecanismo es utilizado para “sancionar” del modo más aberrante –con la baja del plan- a los compañeros del Polo Obrero que han adherido a la Tendencia.

Veamos: En el cobro de este mes de noviembre se produjeron bajas en regionales de Buenos Aires y de Tucumán.

En la regional Merlo se registran hasta el momento 15 faltas de cobro, solicitadas por la mesa nacional del Polo como castigo porque los compañeros adhirieron a la Tendencia.

Esto se pudo comprobar en la asamblea del barrio Martin Fierro realizada esta semana. Allí, la interventora en Merlo por la mesa nacional anunció que hubo bajas dentro de los compañeros que se quedaron con la Tendencia, e hizo votar otra lista de compañeros para que sean dados de baja en diciembre.

A partir de ese momento, la delegada del barrio Samoré llama uno por uno a nuestros compañeros, para anunciarles que serán bajados en diciembre si permanecen con la Tendencia.

La política del macrismo y del Estado, que reclama liberar al presupuesto público de la “molesta” carga de los planes –y destinarle todos esos recursos al FMI y los usureros de la deuda- tiene en esta clase de nuevos “capangas” a sus ejecutores.

¿Quiénes son los compañeros castigados? Los que denunciamos que votar la “emergencia alimentaria” en el Congreso era un tributo a la pretendida “transición ordenada” de Macri y Fernández, a costa de la pobreza y la indigencia de miles de compañeros. Los que hemos rechazado que nuestros dirigentes, en vez de proyectar nuestro reclamo contra el poder político, plantearan que ese poder “debía gobernar hasta el último día” de su mandato.

Las asambleas y militantes del Polo Obrero que estamos en la Tendencia del PO denunciamos ante todo el movimiento obrero y la militancia socialista este verdadero carnereaje. Estamos exigiendo al gobierno la restitución de todos los planes caídos. El Polo Obrero también debe ser reconstruido, erradicando la extorsión y el punterismo, y haciendo de su militancia un bastión en la lucha por un gobierno propio de la clase obrera.

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